Batalla de Pavón

Batalla de Pavón
Guerra entre la Confederación Argentina y el Estado de Buenos Aires
Batalla de Pavon.jpg
Escena histórica ( Ignacio Manzoni, 1861) que representa el campo de batalla cerca del arroyo Pavón. Sobresale la figura de Bartolomé Mitre uniformado, montado en un caballo blanco, espada en mano, dando órdenes a la tropa. En el ángulo superior derecho se ve el casco de la estancia de Domingo Palacios, con una pequeña torre (mirador). Pieza perteneciente al Museo Mitre.
Fecha 18 de septiembre de 1861
Lugar Cerca de la estancia de Domingo Palacios, a 1500 m de la orilla sur del arroyo Pavón, entre los actuales pueblos de Rueda y Godoy, sur de la provincia de Santa Fe, Bandera de Argentina  Argentina
Coordenadas 33°15′00″S 60°23′00″O / -33.25, 33°15′00″S 60°23′00″O / -60.38333333
Resultado Victoria decisiva del Estado de Buenos Aires
Beligerantes
Bandera Estado de Buenos Aires.jpg Estado de Buenos Aires Flag of the Argentine Confederation.svg Confederación Argentina
Comandantes
Bartolomé Mitre Justo José de Urquiza
Fuerzas en combate
Total: 15 000[3]
(probablemente 15 400)[4]
35 cañones[5]
  • 9000 infantes[6]
  • 6000 jinetes[6]
  • 1000 artilleros[3]
Total: 16 000[8]
(probablemente 17 000)[7]
42 cañones[9]
  • 5000 infantes[6]
  • 11 000 jinetes[6]
  • 2000 artilleros[9]
Bajas
64 oficiales y 162 soldados muertos[1]
500 heridos[10]
1200-1300 muertos y heridos[10]
1650[8] prisioneros
32[6]
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La batalla de Pavón, librada en el sur de la provincia de Santa Fe el día 17 de septiembre de 1861, fue un combate clave de las guerras civiles que dividieron a la Argentina durante el siglo XIX. Significó el fin de la Confederación Argentina, y la incorporación de la provincia de Buenos Aires en calidad de miembro dominante del país.

Antecedentes

Posturas políticas

  • Por un lado, los porteños de Buenos Aires pretendían imponer su hegemonía sobre todo el país.
  • Por el otro, los provincianos querían descentralizar la Nación, dando autonomía estatal a las provincias.

Federales y unitarios existían tanto en las provincias interiores como en la provincia y ciudad de Buenos Aires (en ese entonces la provincia de Buenos Aires que incluía a la ciudad de Buenos Aires era la única de Argentina con salida marítima, o más exactamente: océanica, lo cual le daba una enorme ventaja económica, estratégica y geopolítica sobre las otras provincias hermanas). Es cierto que estaban enfrentados entre sí, pero a la hora de defender lo suyo, se unían para enfrentar a su enemigo (a Buenos Aires o a las provincias según cada caso). El país estaba dividido entre la Confederación Argentina y el Estado de Buenos Aires, enfrentados en una guerra civil intermitente. La segunda batalla de Cepeda (Pergamino, 1859) y el pacto de San José de Flores (1860) habían reunido la provincia de Buenos Aires con el resto del país. Al menos, de manera nominal. Pero realmente no había solucionado nada, ya que ambos bandos estaban casi convencidos de que se volverían a enfrentar.

Derqui, presidente de la Confederación; Mitre, gobernador de Buenos Aires

Terminado su período presidencial en 1860, el capitán general Justo José de Urquiza entregó el mando ante el Congreso Nacional de Paraná al abogado cordobés Santiago Derqui.

Ese mismo año, la Legislatura de la Provincia de Buenos Aires eligió gobernador al brigadier Bartolomé Mitre, comandante en jefe del ejército porteño y el jefe que Urquiza había derrotado en la cañada de Cepeda el año anterior (1859).

Conflictos en el interior

Durante la presidencia del General Urquiza las provincias del interior habían estado en paz, con la excepción de San Juan, en la cual un crimen político sirvió de catalizador para la guerra civil que culminó en Cepeda. Las cosas cambiaron al ascender a la presidencia Santiago Derqui.

  • Las corrientes que el gobernador Juan Pujol había mantenido unidas en Corrientes volvieron a enfrentarse a su muerte.
  • El gobernador cordobés Mariano Fragueiro manejó muy mal sus relaciones con la oposición; y cuando la situación se hizo más violenta, Derqui intervino el gobierno de la provincia[13] y se trasladó a esa ciudad.
  • La situación más grave se dio nuevamente en la provincia de San Juan, donde el gobernador, el coronel José Antonio Virasoro (un correntino) fue derrocado y asesinado en una rebelión liberal que contó con apoyo de varios políticos porteños.[14] Los liberales nombraron gobernador al abogado Antonino Aberastain. El presidente envió una intervención federal a la provincia, al mando del gobernador de San Luis, coronel Juan Saá, pero el nuevo gobernador, Aberastain la enfrentó militarmente. Fue derrotado y asesinado en Pocito, lo que permitió a los porteños acusar a Derqui de haber provocado el crimen.

Elecciones en Buenos Aires

Para hacer efectiva la unión de la provincia rebelde a la Nación, se efectuó en Buenos Aires la elección de diputados provinciales ante el Congreso Nacional. Pero, tal vez como una forma de provocación, o de desprecio a las leyes nacionales, fueron realizadas de acuerdo con la ley electoral porteña, y no por la ley nacional. Los diputados fueron rechazados en el Congreso, y los senadores se retiraron en solidaridad con aquellos.

Por este y otros motivos, el presidente Santiago Derqui dictó un decreto convocando a nuevas elecciones en Buenos Aires. Pero las autoridades de la provincia se negaron a acatar tal disposición, y declararon caduco el Pacto de San José.

La guerra civil

Partida de la Guardia Nacional desde Buenos Aires, en noviembre de 1861. Óleo de Juan León Pallière.

El Congreso consideró esto como un acto de sedición y Derqui encomendó al capitán general, gobernador entrerriano y ex presidente Urquiza la jefatura de las fuerzas nacionales para volver a la provincia rebelde a la obediencia. El general Urquiza comenzó a concentrar y organizar en Diamante.

Por su parte, el gobernador porteño, brigadier Bartolomé Mitre se ponía al frente del ejército de Buenos Aires que comenzó su concentración en Rojas en junio de 1861.

Varios intentos de mediación, tanto de mediadores individuales, como la ofrecida por varias naciones extranjeras, fracasaron ante la intransigencia de Mitre y de Derqui. Urquiza, en cambio, intentó hasta el último momento conservar la paz y se negó sistemáticamente a tomar la iniciativa contra el ejército porteño, tal como se lo aconsejaban sus coroneles Ricardo López Jordán y Prudencio Arnold.

El presidente Derqui organizó un ejército en Córdoba, reuniendo un heterogéneo grupo de unidades de infantería cordobesa y de caballería puntana, comandadas por los coroneles mayores José María Francia y Juan Saá, respectivamente. Sin embargo, la movilización fue lenta y escasa. Si Santa Fe podía movilizar 6000 milicianos a la vez, apenas se presentaron 2000 al mando de López Jordán; inicialmente sólo 3000 entrerrianos respondieron al llamado de Derqui, y Saá aportó con 1500 puntanos, pero muchos de ellos descontentos con su gobernador.[15]

Las fuerzas de Derqui eran alrededor de 8000 hombres (aunque otros rebajan la cifra a la mitad).[16] y los emigrados porteños; la gran mayoría de estas fuerzas eran de caballería con unas pequeñas unidades de infantería.

En total, el ejército confederal estaba formado por 17 000 hombres, de los cuales 8000 fueron aportados por las provincias del centro y 9000 por Entre Ríos, Corrientes y Santa Fe.[19]

El ejército mitrista estaba compuesto por 22 000 hombres[20] y 35 piezas de artillería, contando además con una importante superioridad numérica, de armamento y de adiestramiento en infantería y artillería.

Derqui avanzó hasta Rosario, donde dejó el mando en manos de Urquiza. Mitre, por su parte, avanzó casi directamente hasta el norte de su provincia[21] e invadió Santa Fe.

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