Batalla de Celaya

Batalla de Celaya
Revolución mexicana
Batalla celaya.jpg
Batalla de Celaya
Fecha 6 de abril de 1915- 15 de abril de 1915
Lugar Celaya, Guanajuato
Resultado Victoria Constitucionalista
Beligerantes
Ejército Constitucionalista División del Norte
Comandantes
Álvaro Obregón
Francisco Murguía
Benjamín Hill
Joaquín Amaro Domínguez
Pancho Villa
Felipe Ángeles
Rodolfo Fierro
Fuerzas en combate
5000 infantes, 6000 jinetes, 13 piezas de artillería y 86 ametralladoras[1] 20 000 hombres y 22 cañones[1]
Bajas
1050 muertos 4000 muertos, 3000 heridos, 500 prisioneros y gran cantidad de armas y municiones capturadas[2]
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La batalla de Celaya es el nombre de una serie de encuentros militares decisivos para la Revolución mexicana, entre la División del Norte, encabezada por Francisco Villa, contra las tropas Constitucionalistas al mando del general Álvaro Obregón, que tuvieron lugar del 6 al 15 de abril de 1915, en las inmediaciones de Celaya, Guanajuato. Villa concentró su ejército en Irapuato y Obregón El suyo en Celaya, desde donde planeó su estrategia para esperar al impulsivo Villa. La primera fase de los enfrentamientos ocurrió los días 6 y 7 de abril de 1915, en los cuales Obregón supo defender su posición ante las arremetidas de los villistas. Estos tuvieron que replegarse a Salamanca, desde donde planearon el contraataque. La fase decisiva comenzó el 13 de abril, cuando Obregón supo aprovechar las debilidades de la estrategia de Villa. El 15 de abril, la victoria correspondió a las tropas de Obregón, tras lo cual Villa se vio obligado a retirarse a León, Guanajuato. Después de esta batalla, hubo otras entre los mismos bandos en Trinidad, León, Santa Ana del Conde y Aguascalientes, pero Villa ya no volvería a operar al frente de la División del Norte. Fue en la batalla de León donde Obregón, quien sería presidente de 1920 a 1924, perdería un brazo. Sin embargo, esto provocó que después fuera conocido por el pueblo de México como el "manco de Celaya", confundiéndose muchas veces los datos, pues las dos batallas fueron cercanas.

Tras la caída del gobierno militar de Victoriano Huerta en agosto de 1914, revolucionarios vencederos se dividieron en dos grandes bandos, con distintos proyectos de nación, lo que los llevó a enfrentarse en los campos de batalla al no poder alcanzar un acuerdo. Desde diciembre de 1914 en varios lugares de la República la guerra civil ardió con renovados bríos. Los bandos contendientes, convencionistas de Pancho Villa y constitucionalistas de Alvaro Obregón, tenían fuerzas equilibradas y esa situaciónse mantuvo durante las primeras batallas, hasta que en la primavera de 1915, Obregón se internó con sus soldados hasta el centro del país, amenazando con romper las comunicaciones entre los distintos frentes defendidos por los convencionistas.

Inicios de la batalla

El 7 de marzo de 1915 se produjo el primer enfrentamiento entre constitucionalistas y convencionistas en Estación Peón, donde el general de división Eugenio Martínez (enviado por el general Álvaro Obregón desde la Ciudad de México como vanguardia extrema para dar inicio al histórico enfrentamiento contra el grueso del ejército del general Francisco Villa) fue atacado por la caballería villista al mando de los generales Agustín Estrada, Canuto Reyes y Joaquín de la Peña, quienes se replegaban hacia Querétaro con motivo de alejar lo más posible a los constitucionalistas de las posiciones convencionistas. El triunfo, a pesar de la superioridad numérica y esfuerzos hechos por todos estos generales, correspondió finalmente al general Eugenio Martínez, quien tomó el control de la zona e informó del éxito de esta importante primera batalla, abriendo así camino para la continuación de la avanzada obregonista. Dos semanas después llegó el general Obregón a Estación Cazadero, en donde se le incorporó el general Alfredo Elizondo, procedente de Michoacán. El general Francisco Villa, al saber la proximidad de Obregón, abandonó precipitadamente Torreón para dirigirse a Irapuato y una vez por todas derrotarlo, a pesar de los consejos del general Felipe Ángeles. Por su parte, el general Obregón ocupó Irapuato el 31 de marzo y el 4 de abril Celaya, el mismo día en que Francisco Villa llegaba a Irapuato. Ambos se aprestaron a tener varias batallas que habrían de resultar decisivas para la historia de la Revolución mexicana.

El ejército villista era superior en ese momento al constitucionalista: numéricamente tenía 22 000 mil hombres aproximadamente, que por supuesto contaban con una moral alta, producto de las constantes victorias del general Villa; eran dueños de gran parte de la República, siendo el norte su principal territorio y tenían un brillante historial tanto político como militar; su armamento era muy bueno y las municiones eran suficientes; la artillería villista era muy abundante y comandada por oficiales ex federales que daban ejemplo de experiencia y confianza a sus soldados, y la caballería se había hecho legendaria por sus violentísimas cargas. Por el lado constitucionalista se contaba apenas con 11 000 mil hombres, bien armados y con suficientes municiones; para su fortuna tenían a su favor un factor defensivo: el mando y las acciones políticas con Estados Unidos de Venustiano Carranza. Contaban con buenos generales y con la innegable capacidad y astucia del general Obregón.

Los combates se iniciaron casi de inmediato al saber ambos la proximidad de sus fuerzas. El 5 de abril, Alejo Gonzáles y Alfredo Elizondo capturaron Acámbaro, mientras otra columna constitucionalista al mando de los generales Gonzalo Novoa y Porfirio González recibía la instrucción de destruir la vía de San Luis en Empalme González. A su vez, el general Obregón permaneció en Celaya, mientras que la vanguardia del general Fortunato Maycotte marchaba hasta El Guaje, a unos 18 kilómetros al norte, distancia desproporcionada para una vanguardia. Resultaba muy peligroso dispersar la caballería tan exageradamente, pero Obregón pretendía “desorientar al enemigo”.

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Nederlands: Slag bij Celaya