Batalla de Bicoca

Batalla de Bicoca
Guerra Italiana de 1521
Battle of Bicocca (location).png
Lombardía en 1522.
Se indica en rojo la localización de la batalla

Fecha 27 de abril de 1522
Lugar Bicoca, Ducado de Milán, (Flag of Italy.svg  Italia)
Coordenadas 45°31′05″N 9°12′36″E / 45.518, 45°31′05″N 9°12′36″E / 9.21
Resultado Victoria decisiva española
Beligerantes
Pavillon royal de la France.svg Reino de Francia
Flag of Most Serene Republic of Venice.svg República de Venecia
Flag of Cross of Burgundy.svg Imperio español
Flag of the Papal States (pre 1808).svg Estados Pontificios
Banner of the Holy Roman Emperor with haloes (1400-1806).svg Sacro Imperio Romano Germánico
Flag of the Duchy of Milan (1450).svg Ducado de Milán
Comandantes
Pavillon royal de la France.svg Vizconde de Lautrec
Pavillon royal de la France.svg Duque de Montmorency
Flag of Cross of Burgundy.svg Prospero Colonna
Flag of Cross of Burgundy.svg Fernando de Ávalos
Banner of the Holy Roman Emperor with haloes (1400-1806).svg Jorge de Frundsberg
Fuerzas en combate
19.000-30.000[1] 18.000[2]
Bajas
>3.000 suizos muertos[3] 1[4]
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Bicoca o Primera Batalla de Bicoca[5] ( italiano: Battaglia della Bicocca) es el nombre que recibió el combate librado el 27 de abril de 1522, en el marco de la Guerra de los Cuatro Años, cerca de la localidad del mismo nombre, situada en el antiguo Milanesado. El ejército compuesto por las fuerzas combinadas de Francia y la República de Venecia se enfrentó al ejército Imperial español al mando de Prospero Colonna. Merced a una mejor táctica, las tropas de Carlos V lograron una aplastante victoria que precedió a la decisiva Batalla de Pavía (ocurrida en 1525).

Los mercenarios suizos, que no habían recibido su salario, exigieron una batalla inmediata, forzando al comandante francés Odet de Lautrec a atacar la posición fortificada de Colonna en el parque de Bicocca, al norte de los muros de Milán (actualmente Bicocca es el nombre de un barrio de esa ciudad). La superioridad numérica se inclinaba del lado francés, y la infantería suiza confiaba en grandes formaciones de picas para envolver y masacrar al enemigo. Al comenzar la batalla, los suizos se dispusieron en dos cuadros y avanzaron con paso firme hacia las tropas españolas de Prospero Colonna, mientras resistían los disparos de cañón del enemigo. No obstante, al cruzar el camino que separaba a ambos ejércitos, los suizos se vieron obligados a subir una ligera cuesta. Esto les impidió cargar inmediatamente contra los españoles y les convirtió en un blanco perfecto para los arcabuceros, quienes abrieron fuego continuo contra los suizos. Tras perder 3.000 hombres (entre los que se encontraban 22 capitanes), los suizos se vieron obligados a retirarse sin llegar a entablar batalla real.

Según algunos autores, esta batalla señaló un importante giro en las prácticas bélicas por el papel que en ella tuvieron las armas de fuego portátiles, en especial los arcabuces de los españoles. Bicoca, junto a la posterior batalla de Pavía, puso de manifiesto que la época de la pica y la caballería pesada había llegado a su fin, dejando paso a las emergentes armas de fuego que trastocarían el campo de batalla para siempre.

Contexto

Al comienzo de la guerra en 1521, el emperador Carlos V y el Papa León X unieron fuerzas contra el Ducado de Milán, principal posesión francesa en Lombardía. Un gran ejército papal al mando del marqués de Mantua, junto a tropas españolas procedentes de Nápoles y otros contingentes menores del resto de Italia, se concentraron cerca de Mantua.[6]

Las fuerzas alemanas enviadas al sur por Carlos cruzaron junto a Vallegio, en territorio veneciano, sin ser molestadas. Las fuerzas papales, españolas y alemanas combinadas bajo el mando de Próspero Colonna, penetraron entonces en territorio francés.[7]

Durante los meses siguientes, Colonna llevó a cabo una guerra de maniobras contra Odet de Foix, Vizconde de Lautrec, el comandante francés, asediando ciudades pero rehusando presentar batalla.

Para otoño de 1521, el ejército de Lautrec, que mantenía una línea defensiva desde el río Adda hasta Cremona, comenzó a sufrir deserciones masivas, particularmente entre los mercenarios suizos.[10]

En enero, los franceses habían perdido Alessandria, Pavía y Como. Mientras, Francisco II Sforza, con un contingente de refuerzos germanos, había esquivado una fuerza veneciana en Bérgamo para posteriormente unirse a Colonna en Milán.[14]

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