Banco de Valencia

Banco de Valencia, S.A.
Banco de Valencia, Valencia, España, 2014-06-30, DD 134.JPG
Edificio del Banco de Valencia
Tipo Sociedad Anónima
Industria Servicios financieros
Fundación 1900
Desaparición 2013
Sede central C/ Pintor Sorolla 2 - 4.
46002 Valencia, Flag of Spain.svg  España
Beneficio neto - 3.586 millones de euros (2012)
Empleados 1.613 (2013)
Sitio web www.bancodevalencia.com
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Pico del edificio de estilo modernista

Banco de Valencia fue un banco español con sede en Valencia ( España). En 2010, era el 7º banco por capitalización bursátil, la cual ascendía a más de 1.500 millones.

El 19 de julio de 2013, se produjo la inscripción de la escritura de fusión de Banco de Valencia y CaixaBank en el registro mercantil, por lo que la integración de Banco de Valencia en CaixaBank se convirtió en plenamente efectiva.[1]

La marca Banco de Valencia se mantiene en las oficinas que tenía el banco en las provincias de Valencia y Castellón, cambiando el tradicional color rojo de la marca por el negro de "la Caixa", e incorporando a su vez la estrella característica de la entidad catalana. Posteriormente, las oficinas de CaixaBank (con la marca "la Caixa") en dichas provincias también pasarón a rotularse con la marca Banco de Valencia.

Historia

Banco de Valencia fue fundado el 20 de marzo de 1900, siendo el banco más antiguo de la Comunidad Valenciana.

Su primer presidente fue Don José Tartiere Lenegre. Diez años más tarde, el banco ya apareció en la Guía Mercantil e Industrial de Valencia. En 1927, asumió la presidencia de la entidad Vicente Noguera Bonora, para un año más tarde inaugurar la oficina central en la calle Alfredo Calderón de Valencia. Un año más tarde, el banco compró el Banco de Castellón.

En 1936, la entidad abrió una oficina en San Sebastián. En 1940, hubo un nuevo cambio de presidente, accediendo al cargo Antonio Noguera Bonora, cargo que en 1954 fue ocupado por Ignacio Villalonga Villalba. En los años 1950, se popularizó la colección de calendarios emitida por la entidad. En 1964, accedió al cargo de presidente Joaquín Reig Rodríguez.

En 1974, el banco inauguró su Centro de Cálculo, y en 1978, su primera oficina en Madrid. En 1984, volvió a haber un nuevo cambio en la presidencia, siendo el nuevo presidente Antonio Girona Busutil. En 1989, el banco alcanzó la cifra de 230 oficinas. En los años 1990 hubo tres cambios en la presidencia: en 1993 fue nombrado presidente Antonio Escámez López, en 1994 José María Simó Nogués, y en 1997 Antonio J. Tirado Jiménez. Siguiendo su línea de expansión, el Banco de Valencia compró en 1997 el Banco de Murcia, aunque la fusión operativa culminó en 2002.

Al llegar el año 2000 y, bajo la presidencia de Julio de Miguel Aynat, la entidad celebró su centenario con la organización de diversos actos y celebraciones. El número de oficinas de la entidad alcanzó las 350 en 2003. En 2004, el que fuera presidente de la Generalidad Valenciana, José Luis Olivas Martínez asumió la dirección de la entidad, hasta su dimisión el 28 de octubre de 2011, una semana antes de que se publicara el riesgo de quiebra del banco debido a la alta concentración de préstamos al ladrillo.[2]

Intervención del Banco de España y venta a CaixaBank

El 21 de noviembre de 2011, el Banco de España anunció la intervención de Banco de Valencia. Anunció la inyección de 1.000 millones de euros para reforzar los niveles de capital y la concesión de una línea de crédito de otros 2.000 millones con vistas a garantizar su liquidez.[3] Fue el primer banco (sin contar los surgidos de cajas de ahorros) en ser intervenido desde que estalló la crisis financiera de 2008, aunque su principal accionista hasta dicha intervención era una caja de ahorros, Bancaja.

El 27 de junio de 2012, el FROB inyectó 998 millones de euros en forma de capital en Banco de Valencia y se hizo con el 90,89% de las acciones de la entidad.[4]

El 27 de noviembre de 2012, el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) comunicó que inyectaría 4.500 millones de euros en Banco de Valencia mediante una ampliación de capital. Una vez suscrita, traspasó Banco de Valencia a CaixaBank por el precio simbólico de un euro. El FROB concedió un Esquema de Protección de Activos (EPA) que cubrirá el 72,5% de pérdidas derivadas de una "cartera de activos predeterminada" en los próximos 10 años. Además, transfirió activos al banco malo y los tenedores de instrumentos híbridos del capital y de deuda subordinada soportaron pérdidas.[5]

El 22 de febrero de 2013, el FROB anunció que interpondría en la Audiencia Nacional siete querellas contra la antigua cúpula del Banco de Valencia por estafa, apropiación indebida y administración desleal de la entidad y contra varios empresarios que se beneficiaron de la misma, causando un perjuicio patrimonial en torno a los 500 millones de euros.[6]

El 28 de febrero de 2013, CaixaBank formalizó la adquisición del 98,9% del capital de Banco de Valencia tras recibir el visto bueno de la Comisión Nacional de Competencia, lo que, a su vez, hizo que entrara en vigor el esquema de protección de activos en virtud del cual el FROB asumirá durante 10 años el 72,5% de las pérdidas que sufra la cartera de pymes y autónomos y los avales de Banco de Valencia.[7]

El 4 de abril de 2013, los consejos de administración de CaixaBank y Banco de Valencia aprobaron la fusión por absorción de la entidad valenciana por parte de la catalana.[8]

El 12 de junio de 2013, la Junta General de Accionistas de Banco de Valencia aprobó la integración en CaixaBank. Se acordó mantener la marca Banco de Valencia en las oficinas que tenía el banco en las provincias de Valencia y Castellón con una doble rotulación para indicar también que pertenecen a CaixaBank.[9]

El 19 de julio de 2013, se produjo la inscripción de la escritura de fusión de Banco de Valencia y CaixaBank en el registro mercantil, por lo que la integración de Banco de Valencia en CaixaBank se convirtió en plenamente efectiva.[1]

Finalmente, el 28 de julio de 2013, se completó la integración tecnológica y operativa de Banco de Valencia en CaixaBank.[10]

Pese que después de la fusión (por absorción) se optó por un periodo de transición y de convivencia entre las marcas en las provincias de Valencia y Castellón que ha durado algo más de tres años. Tras este periodo, CaixaBank considera que apostar por su marca como única denominación favorece la transparencia y la cercanía en su relación con los clientes, además de destacar la notoriedad del banco líder en España

La entidad apuesta por CaixaBank como única marca, "implementada ya en todos los canales digitales y en los cajeros, con el fin de favorecer la transparencia y la cercanía en su relación con los clientes y con la sociedad".

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