Baloncesto femenino

Sara Giauro realizó una canasta de tres puntos, Copa de Europa Femenina de la FIBA de 2005

El baloncesto femenino es de los pocos deportes que se desarrolló casi al mismo tiempo que el masculino, y singularmente, con reglas de juego que, aunque inspiradas en las originales del baloncesto masculino, fueron adaptadas a las características motrices de las primeras jugadoras y evolucionaron por separado hasta el último tercio del siglo XX.

El primer encuentro femenino se jugó en Estados Unidos, en el Smith College de Northhampton (Massachusetts), el 21 de marzo de 1893, una universidad privada femenina cuya profesora de Educación Física, Senda Berenson, lo había introducido[1]​ tras haberse informado de sus reglas directamente del creador, James Naismith; al ser un centro femenino, las 800 personas del público que asistió a este partido, entre alumnas de primer curso (freshwomen) y las de segundo (sophomore) eran todas mujeres (los hombres no podían entrar).

Senda Berenson adaptó las reglas originales del juego inventado por Naismith a las características de sus alumnas, y estas reglas fueron evolucionando por separado de las del juego masculino hasta finales del decenio de 1960.[2]

El primer partido de equipos universitarios femeninos, entre la Universidad de California en Berkeley y la Universidad de Stanford, se jugó en abril de 1896, dos años antes que el primer partido masculino universitario.[3]

Referencias

  1. «Quién fue… Senda Berenson: la madre del baloncesto femenino». Consultado el 1 de agosto de 2017. 
  2. «Senda Berenson, el origen del baloncesto femenino». Senda Berenson, el origen del baloncesto femenino ~ Mujeres en el Deporte. 21 de diciembre de 2011. Consultado el 1 de agosto de 2017. 
  3. «James Naismith». K.B. Owen, mystery writer (en inglés estadounidense). Consultado el 1 de agosto de 2017. 
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