Bailando por un sueño (Argentina)

Bailando por un sueño es un segmento del programa argentino Showmatch, que se emite por eltrece y es conducido por Marcelo Tinelli. Es la adaptación argentina del formato mexicano de Bailando con las estrellas, Bailando por un sueño, que se caracterizó por las fuertes polémicas entre los participantes y el jurado, distinguiéndola de otras versiones del programa.

Originalmente, el formato del programa consistía en que una celebridad bailara con un bailarín aficionado llamado soñador. Ellos tenían que demostrar sus habilidades en varios estilos con el fin de concretar el sueño del bailarín amateur. Sin embargo, desde la 5.ª edición, en 2008, el espectáculo consiste en una competencia de baile estándar conformada por una celebridad y un bailarín profesional u otro famoso, representando ambos a una organización benéfica. Varios soñadores de primeras temporadas regresaron como profesionales en años posteriores.

A diferencia de otras versiones internacionales, el programa se emite cuatro veces a la semana y las ediciones duran entre siete y nueve meses, ya que incluye un gran número de concursantes. Esto significa que las parejas bailan un solo estilo por gala y todo el proceso se lleva a varias emisiones para completar, por lo que todas las parejas restantes no bailan en una misma emisión.

Historia

El certamen original fue creado y emitido por primera vez en México. Debido a su éxito, la productora argentina Ideas del Sur compró los derechos a la productora Televisa. El éxito fue inmediato, de modo que la producción lo adaptó a otros géneros, como el canto (" Cantando por un sueño"), el patinaje artístico sobre hielo (" Patinando por un sueño") y la sexta edición musical (" Bailando por un sueño 2009"), así como también una edición infantil (" Bailando Kids"). Además, Ideas del Sur creó un reality show cuyo premio consistía en participar en "Bailando por un sueño", llamado Soñando por bailar.

En el concurso una pareja conformada por una personalidad del espectáculo, el deporte o a veces de la política y un bailarín amateur o profesional debían demostrar sus destrezas para el baile en diferentes ritmos musicales. Cada pareja recibía la crítica y puntaje de un jurado. Aquellas parejas que no llegaron a alcanzar una puntuación establecida debían bailar una vez más, tras lo cual el jurado elegía "salvar" a un determinado número de parejas hasta que solo quedaran dos. Una de ellas quedaba luego eliminada mediante el voto del público a través de mensajes de texto o llamadas telefónicas.

Cuando quedaban cuatro parejas restantes en el certamen se realizaba un sorteo para que estas se enfrentaran en duelos. Las dos parejas ganadoras se enfrentaban en una final, en la que solo el público tiene la decisión de proclamar un ganador.