Australia en los Juegos Olímpicos de Invierno

Equipo australiano durante la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de Vancouver 2010. La abanderada fue la snowboarder Torah Bright, encabezando una delegación de cuarenta deportistas, igualando el número de participantes en los Juegos de Turín 2006.

La participación de Australia en los Juegos Olímpicos de Invierno se inició en los juegos de Garmisch-Partenkirchen 1936. Desde entonces hasta Sochi 2014, solo ha dejado de asistir a los de 1948 en Sankt Moritz ( Suiza).

El equipo australiano logró su primera medalla, un bronce, en 1994 en la prueba de 5000 metros relevos masculina de patinaje de velocidad. Los integrantes del equipo que logró la medalla de bronce fueron Steven Bradbury, Kieran Hansen, Andrew Murtha y Richard Nizielski. La primera medalla en una prueba individual fue el bronce conseguido por Zali Steggall en la prueba del eslalon femenino de esquí alpino en los juegos de 1998. Las primeras medallas de oro se consiguieron en los Juegos Olímpicos de Salt Lake City 2002, donde Steven Bradbury logró imponerse en los 1000 metros masculinos de patinaje de velocidad y Alisa Camplin en la modalidad aerial del esquí acrobático. De esta forma, Australia es el único país del hemisferio sur en haber logrado alguna medalla de oro en la historia de los Juegos Olímpicos de Invierno, contando hasta los últimos disputados, los de Turín 2006.

En los Juegos Olímpicos de Turín 2006, Australia estuvo representada por 40 deportistas que compitieron en 10 eventos distintos, siendo ambas cifras un récord en la historia de la delegación australiana. Por vez primera había un objetivo claro de ganar al menos una medalla de oro, objetivo que se alcanzó con el oro de Dale Begg-Smith.

Historia

El primer atleta australiano en disputar unos juegos de invierno fue Kenneth Kennedy, en el año 1936, compitiendo en la prueba de patinaje de velocidad. Kennedy quedó en la posición 29 de la prueba de 500 metros.

Las dos siguientes ediciones de los juegos quedaron suspendidas debido a la Segunda Guerra Mundial. Cuando se reanudó la competición en 1948, Australia no estuvo representada con ningún deportista, pero sí lo ha estado en el resto de juegos desde 1952. En dichos juegos, disputados en Oslo, participaron nueve atletas australianos, con un décimo puesto como mejor resultado en la prueba de patinaje artístico. En la siguiente edición, disputada en la localidad italiana de Cortina d'Ampezzo en 1956, se logró el mejor resultado hasta 1976, los dos séptimos puestos logrados por Colin Hickey en las pruebas de 500 y 1.500 metros de patinaje de velocidad.

En los Juegos Olímpicos de Squaw Valley 1960 la delegación australiana tuvo su equipo más numeroso, formado por 31 atletas, hasta los juegos de 2006. El número de atletas fue tan alto gracias a la primera participación del equipo australiano de hockey sobre hielo. En esta edición Hal Nerdal compitió para Australia en el combinado nórdico, la única vez que un esquiador australiano lo ha hecho en unos Juegos Olímpicos.

En contraste con esta numerosa participación, las siguientes fueron especialmente escasas. Los seis esquiadores que representaron a Australia en los Juegos Olímpicos de Innsbruck 1964 lo hicieron en una única prueba, y en los juegos de 1968 y 1972 solo se enviaron tres y cuatro atletas, respectivamente. Pero la competición de 1964 se vio marcada por la muerte del joven esquiador australiano Ross Milne, días antes de la ceremonia de inauguración, producida en un accidente mientras realizaba un descenso. Su hermano, Malcolm Milne, representó a Australia en los dos siguientes juegos, y llegó a ganar una prueba de la Copa del Mundo, quedando tercero del Campeonato Mundial. Según él, ayudado por la motivación ante las insinuaciones de que países como Australia o Nueva Zelanda no podían competir olímpicamente por la inexperiencia de sus esquiadores, surgidas tras la muerte de su hermano.[1]

El patinador de velocidad Colin Coates participó en las olimpiadas de invierno desde 1968 hasta 1988, logrando un sexto puesto en los Juegos Olímpicos de Innsbruck 1976, el mayor logro australiano hasta ese momento, en la carrera de 10.000 metros masculina. En sus últimos juegos, los de Calgary 1988, viajó como entrenador en la delegación australiana, y a pesar de no contar con la aprobación del Comité Nacional, cuando llegó el momento de la carrera de 10.000 metros se vistió con el uniforme australiano y consiguió la mejor marca de su carrera.[1] Los Juegos Paralímpicos de Invierno comenzaron en 1976, y desde entonces Australia ha asistido a cada una de sus ediciones.

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Medallas usadas en Salt Lake City 2002, juegos en los que Australia consiguió sus dos primeras medallas de oro.

El equipo australiano de relevos de patinaje llegó a los Juegos Olímpicos de Albertville 1992 como campeón del mundo, sin embargo no pudo proclamarse campeón olímpico, habiendo quedado eliminado en las semifinales de la prueba.[2] Ese mismo año, en 1992, Australia ganó sus primeras medallas paralímpicas de invierno, sumando un total de cuatro, con un oro, una plata y dos bronces. Tras la decepción de Albertville, el equipo de relevos pudo resarcirse en los Juegos Olímpicos de Lillehammer 1994, consiguiendo inaugurar el registro de medallas olímpicas de invierno para Australia, con una tercera posición. Zali Steggall ganó la primera medalla individual, un bronce en la prueba de eslalon femenino de esquí alpino, en los Juegos Olímpicos de Nagano 1998.

Australia se consolidó en los Juegos Olímpicos de Turín entre los equipos fijos en el medallero, con una medalla de oro y otra de bronce. 40 deportistas australianos compitieron en 10 pruebas distintas.

En Salt Lake City 2002 llegaron las dos primeras medallas de oro. El patinador Steven Bradbury, que formaba parte del equipo de relevos ganador del bronce de 1994, se impuso en la prueba de velocidad de los 1.000 metros. En la modalidad aerial de esquí acrobático se esperaba una medalla para Australia de manos de Jacqui Cooper, pero una lesión en unos entrenamientos le impidió disputar la prueba. Sin embargo Alisa Camplin, que no figuraba como favorita para medallas,[3] se impuso en dicha competición, consiguiendo la segunda medalla de oro de Australia.

En los Juegos Olímpicos de Turín 2006, la larga delegación australiana, con un total de 40 deportistas, acudió a la competición en los Alpes con el claro objetivo de sumar alguna medalla. De nuevo el esquí acrobático parecía una buena opción para ello, con varias esquiadoras australianas como favoritas. En la modalidad aerial Lydia Ierodiaconou se lesionó en un mal aterrizaje en la segunda ronda de clasificación, y Jacqui Cooper, que había pasado en primer lugar en las rondas clasificatorias, se cayó en sus dos últimos saltos, descartando así cualquier opción de medalla. Por su parte, Alisa Camplin quedó en tercer lugar, logrando su segunda medalla olímpica. En la modalidad mogul el esquiador Dale Begg-Smith cumplió los pronósticos y se llevó la medalla de oro. Otras posibilidades de medalla para el equipo australiano eran Torah Bright y Damon Hayler, compitiendo en pruebas de snowboard, pero quedaron en quinta y séptima posición, respectivamente. El equipo de relevos masculino de patinaje de velocidad tenía también una buena oportunidad de ocupar un buen lugar, al haber tan solo ocho equipos compitiendo, pero finalmente quedaron en sexta posición.

Deportistas australianos durante la ceremonia de apertura de Vancouver 2010.

El mismo número de deportistas, un total de 40, representaron a Australia en los Juegos Olímpicos de Vancouver 2010, en los que obtuvieron los mejores resultados en cuanto a medallas de oro, hasta la fecha. Torah Bright, abanderada australiana durante la ceremonia de apertura de los juegos, sí consiguió subir al podio en esta ocasión, ganando la medalla de oro en el halfpipe de snowboard. A esta medalla se sumó la de oro obtenida por Lydia Lassila en los saltos femeninos del esquí acrobático; y la de plata de Dale Begg-Smith en el evento masculino de baches, también de esquí acrobático. De esta manera Australia se consolidaba como uno de los dominadores de dicho deporte, quedando en tercera posición del medallero de un total de seis eventos. Además consiguieron diploma olímpico Jacqui Cooper, quinta en los saltos femeninos de esquí acrobático; Scott Kneller, séptimo en el campo a través masculino de esquí acrobático; Tatiana Borodulina, séptima en los 1000 metros femeninos del patinaje de velocidad; y Holly Crawford, octava en el halfpipe femenino de snowboard.

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