Auron

Auron es un personaje de un videojuego de la saga de Final Fantasy.

Es el legendario guardián que hace diez años derrotó al perverso Sinh en compañía de Braska, el padre de Yuna. Auron también estaba con Tidus cuando fue destruida la ciudad de Zanarkand. Tidus recibió de él, su primera espada. Hombre de pocas palabras, Auron suele expresarse a través de su arma: la katana. Se une al grupo para derrotar a Sinh de una vez por todas. Además de aparecer en Final Fantasy X, tiene una breve aparición en Kingdom Hearts, durante la cual se lo revive en el Inframundo (un submundo dentro del Coliseo del Olimpo).

Historia

Auron, Hombre de treinta y cinco años de edad, es un miembro del grupo de sub humanos llamados Unsent (no enviados). Reciben este nombre, puesto que no estando muertos, tampoco se puede demostrar su existencia a partir de una forma física permanente. El carácter de Auron, lejano de ser dócil, es muy flexible y de padre sobre protector en muchos de los casos. Crudo y con mirada de pocos amigos, es quizás la persona más discordante, ya que con la actitud ruda y descortés, casi siempre viene el sentido de lealtad que lo obliga a mantener al grupo unido.

En la tierra de Spira, un gran terror asume la forma del apocalipsis para todos los habitantes: Sinh. Con un resoplido de energía, este ser de dimensiones colosales puede destruir pueblos enteros, sin dudarlo un segundo. Auron, quien habiendo sido entrenado en el templo de Saint Bevelle como un monje guerrero durante toda su vida junto con su mejor amigo y compañero de batalla, Kinoc, recibe un día la visita de un amigo de la infancia, de quien no sabía apenas nada más que su boda con una mujer de la raza Albhed, a la cual había raptado: el nombre de este hombre era Braska. Este último le comenta a Auron acerca de su deseo de convertirse en un Invocador (una especie de mago que puede convocar entidades muy poderosas con el nombre de Eones). Al mismo tiempo, Kinoc llega con la noticia de que por un buen trabajo, el máximo Monje de Bevelle (Mika) ha ofrecido la mano de su hija en matrimonio, al joven entonces de veinticinco años. Auron rechazó a la hija de Mika y fue deshonrado.

Braska entonces le pide a Auron que sea su guardián, y ante esta petición, Auron no puede resistirse, puesto que el gran rencor de Auron hacia Sinh lo obligaba a ayudar a todo el que fuera en contra de la bestia. Aún pudiendo tener una familia feliz, es probable que la hubiera rechazado puesto que no tendría sentido formarla, si a fin de cuentas Sinh estaría allí para destruirlo todo a su paso.

Más adelante, Braska le comenta a Auron que la razón por la cual ha decidido convertirse en un invocador es por que su esposa ha muerto en las manos de Sinh, y que su única hija, Yuna, en ese momento está resguardada en las manos de los Albhed. Cuando salen de Bevelle, escuchan el rumor de que un hombre que no conoce Spira en absoluto ha sido capturado y llevado a la cárcel por problemas que no se mencionan. El instinto los lleva a visitar al peculiar sujeto, quien resulta ser un ebrio jugador de blitzball con complejo de superioridad: Jecht. Braska convence a este extraño viajero de que se una en la cruzada que van a iniciar para conseguir a los Eones Legendarios, obteniendo una respuesta positiva. Al que no le agrada mucho la idea es precisamente a Auron, quien ve en el recién llegado más una amenaza que una ayuda. Tras muchos problemas, Auron va dejando pequeños recuerdos en muchas esferas, sobre todo de momentos hilarantes en el viaje de Braska, pero también de momentos dolorosos y sentimentales. En algunos momentos, Auron es relegado a ser meramente el camarógrafo de todo el recorrido pero a pesar de eso, las grandes aventuras y el recorrido los lleva a convertirse en grandes amigos.

Al finalizar el entrenamiento para ser un Invocador, Braska se dirige hacia la ciudad destruida, de la que presuntamente procede Jecht: Zanarkand. Allí, tras vencer al último de los juicios, el de Yunalesca, se informa a los tres héroes de que alguien debe ser sacrificado para transformarse en el Eón Supremo, una entidad tan poderosa que podría fácilmente derribar a Sinh, pero que a cambio, después de que cierta transformación se cumpla, ese Eón que fue en algún momento la esperanza de la gente, se volvería Sinh y el ciclo se reiniciaría.

Auron se niega a sacrificar a nadie, pero es entonces cuando Braska y Jecht deciden entregar sus vidas para transformarse en el Invocador Elegido y en el Eón Supremo, no sin que antes Jecht le pida a Auron que traiga a su hijo para que destruya finalmente a Sinh. Auron es el encargado de llevarlos hasta la llanura de la Calma para que allí batallen contra la bestia infinita. El resultado es una derrota de Sinh, tras la cual, Braska pierde su vida, por no poder soportar su poder, y el desvanecimiento del cuerpo de Jecht, quien se transforma en un Unsent incompleto, cayendo en un lugar desconocido.

Auron regresa totalmente solo y debilitado a la cámara de Yunalesca para reclamarle la vida de sus dos amigos, puesto que habían desperdiciado sus existencias en un sueño sin sentido. Yunalesca le responde con un ataque directo a su ojo, ataque que petrifica asimismo su brazo y que lo deja desangrándose dolorosamente.

Huyendo del lugar a todo lo que le responde el cuerpo, su vida se extingue lentamente, llegando solamente hasta la montaña de Gagazet, donde encuentra a un ronso desterrado, Kimahri. A él le encarga encontrar a Yuna y llevarla al pueblecito de Besaid, y acto seguido muere. Kimahri parte rápidamente hacia Bevelle, dejando el cuerpo de Auron en el suelo.

La promesa que recuerda de Jecht, hace que el alma de Auron se levante y se transforme en un Unsent, un no-muerto.

Para el momento en el que Sinh empieza a retomar su forma, Auron emplea la energía restante de Jecht para hacer un salto de mil años en el pasado y traer de vuelta a la estrella del Blitzball más grande desde ese momento, un niño rencoroso, con cara de inútil y una actitud muy fresca: Tidus. Tras entrenarlo mínimamente por el espacio de diez años, Sinh aparece por primera vez, como respuesta a la guerra entre Bevelle y Zanarkand. Allí, Auron ve la oportunidad para regresar a su tiempo natal, llevando consigo a la única persona que puede hacer que la promesa que le hizo a Jecht se cumpla.

Tras regresar junto con Tidus a Spira, dejando a Zanarkand atrás, vuelven a recorrer el mismo camino, y Auron le comenta al joven que su padre se había convertido en la horrible criatura llamada Sinh. Esta vez, la hija de Braska, Yuna, había decidido ser una invocadora, y con muchos guardianes a su alrededor. Wakka, Lulu, Kimahri y Rikku, resultan ser de gran utilidad por las especialidades que cada uno tiene. Auron obliga a Tidus a unirse al grupo de guardianes junto con él, y al atravesar los templos se encuentran con un enemigo nefasto: Seymour. Éste sujeto, de gestos amanerados y muy poderoso, al principio trata de incrementar su poder, casándose con Yuna. Al ver que no puede convencerla para convertirse en su esposa, decide acabar con ella y sus amigos, pues le estorban en el camino a obtener el poder del Sinh renacido. Tidus se da cuenta finalmentede que Jecht, su padre se había transformado en esta bestia. Pero se ven relegados a caminar por el desierto Bikanel, donde encuentran el hogar de los AlBhed. Allí, encuentran al padre de Rikku, Cid, quien está siendo atacado por los Guado, al enterarse de que los humanos de pupilas en espiral (albhed) habían raptado a los invocadores para que no murieran en el intento de convertirse en el Supremo Eón.

Tidus se entera de manera drástica de lo que les sucede a los que desafían a Sinh y decide buscar una opción que no sea el sacrificar a Yuna ya que está muy enamorado de ella. Pero Yuna no estaba en la trampa de arena, para entonces. Había sido capturada por Seymour y forzada a casarse con él en el templo de Saint Bevelle. Tras ser rescatada, Yuna obtiene el Eón Bahamut, que resulta ser un sueño que Tidus había tenido frecuentemente. Después de esto, Auron los conduce a todos a través de los templos comentándoles siempre el tortuoso camino que les esperaba, pero al llegar ante Yunalesca, la primera Invocadora del Eón Supremo, Auron los incita a la batalla. Todos responden al llamado y acaban con la bruja, pero se habían dado cuenta tarde de que con eso se iba la última esperanza de Spira. Auron le cuenta a Tidus como había muerto, y se había convertido en un Unsent, y que por eso el no podía entrar al Etéreo, la tierra de los muertos.

En la batalla de Sinh contra el Airship, finalmente logran entrar en el cuerpo para tener una última batalla, tanto contra Seymour como contra Jecht, quien al ver a su hijo, busca el perdón por haberlo abandonado. Tras derrotar a Jecht, y a quien lo controlaba, Yu Yevon, Auron le pide a Yuna que lo libere de las cadenas terrenales, y finalmente, el guerrero puede descansar en paz.

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