Asturias y Cantabria, lo demás es tierra conquistada

El dicho popular español y principalmente asturiano que resume la importancia del Reino de Asturias en la génesis del Reino de España mediante referencia a la batalla de Covadonga, adopta diferentes formas. Algunas de ellas son Asturias, lo demás es tierra conquistada,[3]​ .

Contexto

La idea de que las tierras de Cantabria y Asturias fueron las únicas regiones peninsulares en resistir el azogue musulmán tiene una larga tradición, independientemente de su veracidad histórica, que en gran parte es cierto. Así, por ejemplo, el portugués Francisco Rodríguez Lobo escribió para una obra del siglo XVIII que los sarracenos (…) tienen conquistada toda la tierra de España, sino es la de las Asturias, y Cantabria.[4]​ Ambas tesis, la conquista y la no-conquista de algunas o varias regiones del norte de la península Ibérica, han sido fervientemente defendidas a lo largo de la historia y tienen ecos hoy en día. No obstante, la arqueología y la historiografía desmienten la independencia de la muchos de los territorios norteños, y omiten o no confirman los de otros.

Autores como Juan José Sánchez Badiola han visto en frases como ésta la exaltación de un extremo norte peninsular cuya pureza de sangre es mayor. En este sentido, la pone al mismo nivel de la nobleza de La Montaña (en referencia a la actual Cantabria), cuyo bagaje en linajes aristocráticos fue enorme, el gallardismo en la resistencia frente a la península musulmana de León y el centro-norte de Castilla, y el orgullo vasco de Vizcaya; apreciaciones todas ellas que según Sánchez Badiola alimentan el mito de una España impoluta de contaminación semita y propician los separatismos, al tiempo que se exagera y en ocasiones, tergiversa la historia de España.[5]