Astérix en Bretaña (película)

Astérix en Bretaña (Astérix chez les Bretons) es una película francesa de animación estrenada en 1987 (1986 en Francia), es la quinta película de Astérix, y la última de Dargaud Films. Se basa en el álbum del mismo nombre. El tema musical The Lookout is Out (El mirador está fuera) fue interpretado por el grupo Cook da Books basándose en el tema de la película anterior (Astérix est là), pero con un tempo más lento, tocado con guitarras acústicas y nuevas letras en inglés.

Argumento

Julio César lanza una gran expedición para conquistar la Bretaña, cosa que consigue fácilmente y en poco tiempo, ya que los bretones se niegan a combatir a partir de las cinco de la tarde (la hora del agua caliente; actualmente del ) y durante los fines de semana. Sólo una pequeña aldea se resiste a someterse a la dominación del Imperio Romano. Su jefe, Zebigbos, decide enviar a su compatriota Buentorax a Armórica, a la aldea de su primo galo Astérix, que ha conseguido resistir a los invasores romanos. Precisamente, Astérix pero sobre todo Obélix tenían una gran nostalgia, ya que hacía tiempo que no tenían romanos con los que pelear, porque se habían ido todos a combatir a Bretaña. Una vez informados de la situación, deciden partir a la isla, llevando con ellos un barril de poción mágica que les ha preparado su druida Panoramix, para ayudar a la aldea bretona a luchar contra los romanos.

Durante el viaje, los galos salvan de los piratas el barco de Espigademaíz, un comerciante fenicio, que les ofrece como agradecimiento un pequeño saco de hierbas orientales. Una vez llegados a Londinium, el general Motus, advertido por un centurión, había mandado patrullas romanas por toda la ciudad con el objetivo de interceptar a nuestros héroes y el tonel que transportan. Al no conseguirlo, los romanos confiscan todos los toneles de vino de la ciudad, llevándose entre ellos el tonel que tiene la poción mágica. A partir de este momento, los héroes se ven inmersos en una serie de desventuras: Obélix se emborracha y es encerrado por los romanos en una torre, mientras que el barril de la poción mágica es robado por un ladrón. Gracias a la ayuda del pequeño y fiel perro Ideafix, consiguen encontrar el barril. Sin embargo, los romanos les pisan los talones, y tras una serie de tentativas fallidas, consiguen finalmente destruir el barril y esparcir su contenido por el Támesis. A pesar de todo, a Astérix se le ocurre una idea: improvisar un sustituto de la poción mágica. Astérix echa las hojas que le dio el comerciante fenicio en una marmita de agua caliente, muy apreciada por los bretones para tomar a las cinco de la tarde, y les dice que la bebida resultante es la poción mágica. Con los romanos a punto de caer con sus legiones sobre ellos, los hombres de la aldea se sienten con ánimos y fuerzas renovadas, y consiguen derrotar a las tropas romanas. Tras la victoria, cuando Astérix les confiesa la verdad a los bretones respecto de la "poción mágica", deciden adoptar esta poción como bebida nacional. Posteriormente, de vuelta a la aldea, Panoramix le revela a Astérix que esas hojas no son otra cosa que té.