Asociación Atlética Argentinos Juniors

Argentinos Juniors
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Datos generales
Nombre completo Asociación Atlética Argentinos Juniors
Apodo(s) Bichos colorados[3]
Fundación 15 de agosto de 1904 (112 años)
Presidente Bandera de Argentina Cristian Malaspina
Entrenador Bandera de Argentina Gabriel Heinze
Instalaciones
Estadio Diego Armando Maradona
Ubicación Gavilán 2151,
Buenos Aires, Argentina
Capacidad 24.500 espectadores[4]
Inauguración 26 de diciembre de 2003
Otro complejo Complejo Futbolístico Diego Armando Maradona/CEFFA
Complejo Polideportivo Las Malvinas
Microestadio Malvinas Argentinas
Uniforme
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Titular
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Alternativo
Última temporada
Liga Bandera de Argentina Primera División
( 2016) 14.º Decrecimiento (Descenso a la Primera B Nacional)
Títulos (por última vez en 2010)
Copa Bandera de Argentina Copa Argentina
( 2015/16) Treintaidosavos de final
Continental Copa-Bridgestone-Libertadores-Logo-2.PNG Copa Libertadores
( 2016) No clasificó
Títulos (por última vez en 1985)
Sitio web oficial
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La Asociación Atlética Argentinos Juniors, popularmente conocida como Argentinos Juniors, es una centenaria institución polideportiva fundada el 15 de agosto de 1904 en el barrio de La Paternal de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Su disciplina más destacada es el fútbol, en el que es reconocido por la FIFA como uno de los 11 clubes clásicos de la Argentina,[3]

Posee 3 predios propios en la ciudad de Buenos Aires que suman 15 hectáreas, para su gran cantidad de actividades sociales, culturales, recreativas y deportivas: El Complejo Polideportivo "Las Malvinas" en el barrio de La Paternal, el Centro de Entrenamiento y Formación para el Fútbol Amateur (CEFFA) en Bajo Flores y su estadio de fútbol, el "Diego Armando Maradona", ubicado en Villa General Mitre.[6]

En su historia se ha adjudicado 3 títulos en la Primera División del fútbol argentino, siendo campeón por primera vez en el Campeonato de Primera División de 1984.[13]

Es el 12º equipo en la clasificación histórica de la Primera División de Argentina y ha disputado la mayoría de las temporadas en dicha divisional. En la actualidad, milita en la Primera B Nacional, tras haber perdido la categoría en mayo de 2016.

Historia

Surgimiento

Primer escudo de Argentinos Juniors (1904)

El 14 de agosto de 1904, un grupo de amigos vinculados por sus ideas y anarquistas que se destacaban ampliamente jugando al fútbol disputan un encuentro entre sus respectivos equipos: Sol de la Victoria y Mártires de Chicago, este último nombre elegido para conmemorar a los obreros fallecidos en la Revuelta de Haymarket, quienes dieron origen al 1º de mayo como día Internacional de los Trabajadores. El encuentro se disputó en un potrero que se encontraba en las inmediaciones de donde actualmente está el monumento al Cid Campeador. Encabezados por los hermanos José y Carlos Agostini, que querían encontrar un lugar donde reunirse más a menudo, logran ablandar al sereno de una obra en construcción en la Av. Corrientes y Aráoz. Al día siguiente, 15 de agosto, en ese lugar entre andamios y ladrillos, se celebra el acto de fundación del nuevo club, invitando a todos los participantes del encuentro referenciado más arriba.

Son socios fundadores entre otros: Julián Ducasse, Luis y Angel Cagnoli, los nombrados hermanos Agostini, Carlos y José Braga, Luis Cavatorta, Francisco Demarco, Vicente Pirro, Ernesto Capurro, Juan Curballati, Alfredo Sifredi, Antonio Castellano y Leandro Ravera Bianchi, quien es nombrado Presidente de la institución.

El flamante y modesto club comienza a organizarse y una de las primeras cuestiones era armar el sello oficial del club. Los jóvenes habían definido que el nombre fuera Asociación Atlética y Futbolística Argentinos Unidos de Villa Crespo, pero cuando fueron a encargar el sello el propio fabricante sugiere cambiarlo por uno más corto y es allí donde deciden el definitivo Asociación Atlética Argentinos Juniors.

1905-1930: Amateurismo

Inmediatamente a su fundación, el club adoptó los colores rojo y blanco, con predominancia del primero para identificarse, en homenaje a la elección del Dr. Alfredo Palacios como diputado nacional por el Partido Socialista. Se dejó así de lado al verde y blanco que identificaba al antecesor equipo Mártires de Chicago. Ante la intención de afiliarse por tercera vez a la Argentina Association Football League, la más prestigiosa de entonces, existía cierto temor respecto a ser rechazados nuevamente por la Asociación , por lo que optan por afiliarse a la Liga Central de Football, una liga menor que agrupaba a clubes de barrio y de empresas comerciales. En 1905 inicia sus competencias y su primer partido le depara una desastrosa derrota por 12-1 frente al Club La Prensa. No obstante el nefasto arranque, el incipiente Argentinos Juniors se consagraría campeón en el primer campeonato que disputó. Por entonces, el club seguía jugando sus encuentros allí donde se habían reunido sus fundadores por primera vez, en el potrero ubicado en la Avenida Gaona y la calle Añasco -hoy Dr. Nicolás Repetto-.

Formación de Argentinos Juniors en 1927.

Como la ocupación del predio era irregular, el club es desalojado y alquila un predio en Villa Ballester, donde ejerce la localía durante el siguiente año, retornando a su zona de origen en 1907, entonces en la intersección de Parral y Luis Viale. Dos años después se consigue finalmente la preciada plaza en la Asociación. Tras una breve excursión por Villa Urquiza, vuelven al predio de Parral. En el año 1912 se produce un cisma entre los clubes que formaban la Asociación, y los equipos que intentaban quitarle su poderío a la misma ofrecen a Argentinos un ascenso inmediato a cambio de seguirlos, opción rechazada de plano ya que la promoción debía ganarse en el terreno de juego y no en los escritorios. Se persevera en la división intermedia, mudanza a Fraga y Estomba mediante. También se vuelven a adoptar temporalmente los colores verde y blanco, por existir otros equipos con casaca rojiblanca en la misma divisional.[14]

Ya en 1921, se consigue el preciado ascenso a Primera División tras ganar un torneo reducido, y cuatro años después la localía se establece finalmente en La Paternal, alquilándose un lote en Avenida San Martín y Punta Arenas donde se construye un estadio moderno para la época con una capacidad de 10 000 espectadores. La nueva cancha traería buena suerte, ya que en 1926 se conseguiría el primer subcampeonato del equipo, cuya principal figura era Luis Vaccaro. El crecimiento deportivo e institucional se reflejaba en el aumento del padrón societario, siendo Argentinos uno de los 14 clubes de fútbol del país que superaban los 1000 socios.[15]

1931-1936: Profesionalismo, primeras temporadas

Equipo de Argentinos Juniors en 1933

Argentinos era uno de los clubes en mejores condiciones en el amateurismo y eso conduce a que en 1931 sea impulsor de la creación de la primera liga profesional del país, junto con otros 17 clubes. Los inicios son complejos, ya que los salarios de los deportistas pasaron a ser cargas muy onerosas. Las dificultades económicas conducen a que en 1934 se obligue al club a fusionarse con Atlanta para poder seguir compitiendo. La unión resultaría nefasta, perdiéndose casi todos los partidos, aunque duraría menos de 6 meses. Atlanta sería suspendido y se desafiliaría por cuestiones internas, mientras que Argentinos enfrentaba una realidad muy compleja. Con la unificación de las dos ligas existentes y la creación de la Asociación del Fútbol Argentino, se crea un sistema de ascensos y descensos que comenzaría a regir en 1937. Ese mismo año se consumaría el descenso del club, inmerso en una situación económica crítica, que condujo también a que sea desalojado del estadio de Avenida San Martín y Punta Arenas, no pudiendo afrontar los gastos del alquiler.[16]

1937-1955: Segunda División

Equipo de Argentinos Juniors en 1940. Ganó el torneo de Segunda División pero de todos modos no fue promovido a Primera.
Ricardo Trigilli fue una de las primeras grandes revelaciones de la cantera del club. Debutó en 1952.

Despojado de sus privilegios y en una situación muy precaria, debía afrontarse el torneo de Segunda División. La falta de un estadio propio implica jugar de local en el estadio del viejo rival del amateurismo Sportivo Palermo o en la más cercana cancha de Ferro. Dos años después, compitiendo como se podía en la B, es electo presidente Gastón García Miramón, quien alquila de su bolsillo el predio de Boyacá y Médanos -actual Juan Agustín García-, donde el club juega todavía hoy, además de hacerse con materiales para erigir un humilde estadio de tablones de madera. La inauguración sería en 1940, en un partido ante Barracas Central, que Argentinos ganaría por 2-1, dando inicio a una campaña en que se consagraría campeón de la división sin ser promovido a la división de honor por una cuestión burocrática, debido a que no tenía un estadio en buenas condiciones para afrontar la máxima categoría, obteniendo a cambio una magra indemnización económica por parte de la AFA.[18]

Equipo de Argentinos Jrs. que consiguió el ascenso en 1955. Distefano, O. Martín, Sciarra, Mascarello, Luz, Pederzoli -C-, Isidoro García, Carbone, Trigilli, J. Martín, Nappe y Fandino (entrenador)

Al siguiente año, el mismo equipo campeón de 1940 pelearía el descenso a tercera división hasta la última fecha, salvándose tras vencer a Almagro. Desde entonces, el desempeño mejoraría gradualmente y se dejaría de lado la irregularidad. La incorporación del gran goleador Héctor Ingunza en 1943 otorga un salto de calidad al equipo, que gana en convocatoria y consagra su arraigo definitivo en el barrio. Las actividades sociales y culturales se multiplican, creciendo nuevamente el padrón de asociados e incorporándose otros deportes además del fútbol profesional. En 1948 el equipo marchaba puntero, pero una huelga de futbolistas interrumpe el campeonato y la AFA decreta el ascenso de Ferro y Atlanta sin mayores fundamentos, perjudicando arbitrariamente al club. La inflexión se marcará seis años después. Argentinos finalizará en la segunda posición, contando con la mejor ofensiva. Y en 1955, finalmente se conseguiría un ascenso ganado de manera formidable. 18 años luego de descender, los Criollos, como se apodaba entonces al equipo, volvían a su lugar de origen a lo grande.[19]

1956 - 1960: Surgen los Bichos Colorados

El retorno a la Primera División se dio con un partido en el Viejo Gasómetro ante San Lorenzo, con la presencia de una multitud de hinchas del club de La Paternal que vieron finalmente su sueño cumplido de codearse nuevamente con los grandes del fútbol nacional. El primer año fue difícil y la permanencia en Primera se consiguió de manera angustiosa. Posteriormente, el equipo se afianzaría sobre la base de dos grandes pilares, que siguen siendo sus principales rasgos identitarios: un fútbol vistoso y ofensivo, donde prima jugar bien por sobre ganar, y la producción constante de jugadores de primer nivel en las divisiones inferiores. En aquellos años se dieron las primeras muestras de la calidad de la cantera, con cracks como Pederzoli, Pando, Oscar Distéfano y Nappe, algunos de los cuales tendrían futuro de selección nacional.[20] Fue por este entonces que Argentinos Juniors recibió el apelativo de Bichos Colorados, por tratarse de un humilde equipo de la Primera División de camiseta roja que se hacía muy fuerte como local y que presentaba un verdadero escollo principalmente para los equipos grandes.

Equipo de Argentinos Juniors en 1960 que saldría tercero. De pie: Sainz, Valentino, Moreno, Ditro, Malazzo y Ramaciotti. Hincados: Canseco, Pando, Carceo, Hugo González y Sciarra -C-.

El año 1960 resultó consagratorio para el club y se lista entre los más importantes de su historia deportiva. Por primera vez Argentinos tenía un equipo poderoso, basado en las joyas de su cantera como Pando, Sciarra, Ditro, Sainz o Moreno, algunas incorporaciones desde equipos del ascenso como Carceo o Hugo González, jugadores traídos desde el interior del país como Canseco, Tejerina y Villalba, y otros descartados de equipos grandes como Valentino, Ramacciotti y Malazzo. Este equipo insignia peleó el campeonato hasta la penúltima fecha, caracterizándose por un juego tan vistoso como efectivo. Debe destacarse que, hasta 1967, ningún equipo además de Boca, River, Racing, Independiente o San Lorenzo, había conquistado un campeonato de Primera División. Así adquiría más valor el primer tercer puesto profesional de la escuadra de La Paternal.[21]

1961-1976: Período de transición

Luego de aquella hazaña, el equipo fue diezmado, aunque se mantuvo una regularidad tibia, fundamentada en la continua renovación del plantel a partir de las inferiores, período en que se destaca la aparición en Primera en 1966 de un talentoso volante de contención, muy identificado con el club, José Néstor Pékerman, quien luego se retiraría siendo joven y haría un excelente trabajo en las divisiones inferiores. Hacia finales de la década de 1960, los problemas con el descenso se hicieron moneda corriente, con una salvada en las últimas fechas en 1969 incluida. Dos años más tarde, un equipo prácticamente salido de las juveniles, con figuras como Hugo Pena, Chiche Sosa y Rafael Moreno, consigue otra permanencia agónica tras vencer al futuro campeón Independiente en la penúltima fecha. Ese resultado condenó al descenso a otro equipo que solía disputar la permanencia, Platense, naciendo desde entonces una gran rivalidad entre estos dos clubes.[22]

Un equipo histórico: los Cebollitas

Diego Maradona en el mítico equipo infantil Los Cebollitas.

Argentinos era un equipo consolidado en Primera desde hacía casi veinte años, teniendo como una premisa principal el trabajo con las divisiones inferiores. Es por aquellos años que el entrenador de juveniles Francis Cornejo forma un equipo infantil para disputar los Torneos Evita de 1973. Quizás uno de los más fanáticos hinchas de Argentinos que se hayan visto, Cornejo no quiso inscribir a ese equipo con el nombre 'Argentinos Juniors' con el temor de perder algún partido por paliza y poner en discusión el prestigio del club. Por eso, inscribe bajo el nombre Los Cebollitas a aquellos jugadores que todavía no tenían edad para ingresar a la Novena División del Bicho. Lejos de las inseguridades del entrenador, Cebollitas quizás sea el equipo infantil más famoso de la historia del fútbol argentino, debido a que resultó ser una máquina de ganar, manteniendo una impresionante racha invicta de 136 partidos y ganando la mayoría de ellos, en numerosas ocasiones con resultados abrumadores.[23]

Los Cebollitas consiguieron notoriedad nacional, llegando a ser mencionados en la prensa y a encarar giras por países como Perú y Uruguay, algo inédito para un equipo de chicos menores de 14 años. El capitán de ese equipo, un zurdo de Lanús, petiso, flaquito y con mucho pelo negro y enrulado, y también el jugador más joven, pronto se destacó por sobre el resto, concitando la atención de los medios nacionales. Cebollitas fue el primer paso de una leyenda, de Diego Armando Maradona, el Pelusa, a la postre el mejor futbolista argentino del siglo XX. La formación habitual que Cornejo ponía en cancha estaba compuesta por Ojeda; Trotta, Chaile, Chammah, Montaña; Lucero, Dalla Buona, Maradona -capitán-; Duré, Carrizo y Delgado. Ganaron los dos campeonatos Evita que disputaron (1973 y 1974) y también los torneos de 9.ª y 8.ª división de AFA.[24]

1976-1980: La Era Maradona

Manteniéndose siempre en Primera División pero generalmente lejos de los puestos de vanguardia, Argentinos solamente podía estar orgulloso de su cantera. En 1976, esa cantera le brindaría al club un privilegio único e inigualable en la historia del fútbol argentino, incomparable con cualquier título o revelación. El martes 20 de octubre de aquel año, en un partido contra Talleres de Córdoba válido por el Torneo Metropolitano jugado en el estadio de Juan Agustín García y Boyacá, haría su debut en Primera División con el dorsal 16 uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos:[28]

La calidad y el coraje que mostró Maradona convencieron al director técnico Juan Carlos Montes de convocarlo permanentemente a los partidos de la primera pese a su corta edad. Convirtió sus primeros dos goles en la división mayor pocos días después, el 14 de noviembre del mismo año, ante San Lorenzo de Mar del Plata,[29] en un partido que Argentinos ganó por 5 a 2. Virtudes como las de Maradona eran extraordinarias desde todo punto de vista. Con apenas 16 años de edad contaba con las aptitudes que lo consagrarían entre los mejores de todos los tiempos: capacidad goleadora, una excelente técnica, mucha picardía para jugar, buena pegada en balones parados, mucha potencia, velocidad, panorama y sobre todo una enorme capacidad de desequilibrio. Poco tardó en conseguir la titularidad como número 10 del equipo, y tan pronto como en febrero de 1977 fue convocado a la Selección Nacional por el DT César Luis Menotti, para un amistoso frente a su par de Hungría. Dentro de un equipo que contaba con figuras de la talla de Américo Gallego, Hugo Gatti, Osvaldo Ardiles y René Houseman, Diego no desentonó. Ingresó a los 20 minutos del segundo tiempo en reemplazo de otro jugador de clase internacional como Leopoldo Jacinto Luque y pudo colocar un pase gol en la victoria por 5-1.

La trascendencia mundial que adquirieron tanto el propio jugador como el club donde se desempeñaba como profesional no han tenido parangón en la historia del fútbol argentino. Argentinos y Maradona tuvieron una explosión de popularidad. El club consiguió una relevancia dentro y fuera del país que antes no tenía, incrementando exponencialmente el número de hinchas y simpatizantes, llenando canchas de local y de visitante, pues todo futbolero quería ver al Pibe de Oro. Medios locales y extranjeros seguían los pasos de Maradona, quien otorgó al club un importantísimo salto de calidad futbolístico. Tal era la notoriedad conseguida que frecuentemente Argentinos debía ejercer la localía fuera de La Paternal para poder albergar a la enorme cantidad de público que seguía al equipo. Se dejó de lado la pelea por el descenso y ya en 1978 el equipo peleaba codo a codo en la vanguardia de la Primera División, finalizando en el quinto lugar del Metropolitano de aquel año y consiguiendo el primer subcampeonato oficial del club en 1980, a 9 puntos del campeón, River Plate. Argentinos tuvo la desventaja de no poder contar con su figura en los partidos decisivos, puesto que se encontraba concentrado con el seleccionado nacional.

Diego Armando Maradona, capitán de Argentinos Juniors, en la tapa del famoso semanario Gente en 1980.

En aquel período, Maradona estableció un récord que aún no pudo ser igualado: se consagró como máximo goleador de la División en cinco campeonatos consecutivos ( Metropolitano 1978, Metropolitano 1979, Nacional 1979, Metropolitano 1980 y Nacional 1980, este último donde alcanzaría los 100 goles en Primera). También, con 116 conquistas, fue el máximo goleador histórico en la Primera División de Argentinos Juniors.[31] Además, el mismo año ganaría el Olimpia de Oro al deportista argentino del año.

Pese al éxito, los triunfos, goleadas memorables y la inserción del club en la primera plana nacional, las condiciones económicas de Argentinos no eran las ideales, y hubo varios intentos de otros equipos, principalmente River Plate, Boca Juniors y el Barcelona español, para hacerse con los servicios del Pelusa. Una de las primeras salidas que encontró la comisión directiva presidida por Próspero Cónsoli, fue la de realizar giras por el interior para recaudar dinero y poder pagar el elevado contrato de Diego. Las mismas solían ser exitosas y registrar grandes recaudaciones, pero tenían impacto negativo sobre el físico de los jugadores, que veían mermada su capacidad en los partidos oficiales. La otra, una innovación absoluta, fue la de incluir un patrocinante en la camiseta. A cambio de la inclusión de un discreto letrero en el sector superior izquierdo del frente de la camiseta y del pantalón, la empresa de aeronavegación Austral se convirtió en la primera marca en la historia del fútbol argentino en aparecer en la camiseta de un equipo, haciéndose cargo de pagar el contrato de Maradona durante 1980. Réplicas de esa histórica camiseta se siguen vendiendo incluso hoy. Finalmente, en 1981, tras febriles negociaciones, Diego fue cedido a préstamo con opción de compra a Boca Juniors, a cambio de 4 millones de dólares y a ceder los pases de los jugadores Carlos Randazzo, Salinas, Eduardo Rotondi y Osvaldo Santos y los préstamos por un año de Mario Zanabria y Miguel Ángel Bordón, cerrando así una brillante etapa de cuatro años y dos meses y 166 partidos en el club que lo vio nacer.

1981-1983: Transición con sobresaltos

La partida de Maradona del equipo se hizo sentir profundamente. El equipo pasó del subcampeonato obtenido con su figura indiscutible en 1980 a un comienzo promisorio en 1981 que se iría desdibujando gradualmente con el correr de los partidos al no hallarse un buen funcionamiento colectivo. De la intrascendencia en mitad de tabla con un equipo que jugaba mal y carecía de referentes, se acabó en un insólito anteúltimo puesto hacia el final del Metropolitano, que como en viejas épocas comprometía la permanencia del equipo en Primera. El fixture indicaba que el 15 de agosto -día del 77° aniversario de la institución-, en la última fecha, Argentinos recibía como local a San Lorenzo, que, sumido en una crisis institucional, deportiva y económica que entre otras catastróficas consecuencias lo había despojado de su estadio, era el equipo que marchaba en la antepenúltima colocación, apenas un punto por encima del Tifón. El único resultado que permitiría la permanencia de Argentinos en la A era un triunfo. Jugado en el estadio de Ferro que registró su récord histórico de asistencia, el encuentro fue pleno en tensión y fricción, acorde con lo que se estaba disputando. Tal es así que a los 17 minutos del primer tiempo, el árbitro Espósito cobra penal por una mano casual en el área del lateral Magallanes, de Argentinos. El golero uruguayo Alles contuvo tanto el penal como el rebote del jugador Delgado del cuervo. Sobre el final del primer tiempo, una violenta falta en el área grande del Hueso Glaría, de San Lorenzo, sobre el citado Magallanes, también se hace acreedora de la pena máxima. Salinas, uno de los jugadores cedidos por Boca a cambio de Maradona, cambió la falta por gol. La segunda mitad fue toda para San Lorenzo, quien empujó, luchó, metió, pero no pudo convertir, ante una estupenda tarea de Alles. Cuando terminó el partido se había consumado un milagro: el humilde club de La Paternal hacía historia siendo el primer equipo en el fútbol argentino que mandó a un "grande" a la Primera B.[33]

Ángel Amadeo Labruna fue director técnico de Argentinos Juniors en 1983. Su labor fue determinante en la historia de la institución.

Luego de semejante hazaña, Maradona regresó al club, siendo que Boca no estaba en condiciones de enfrentar las obligaciones pactadas por el préstamo. El 10 no volvió a jugar en Argentinos, siendo de inmediato transferido al Barcelona español, en el que debutaría luego del Mundial de España de ese año. El equipo culé pagó al contado 5.800.000 dólares, dinero suficiente como para incorporar un plantel completo o hacer un estadio nuevo de última generación. La dirigencia de entonces priorizó la realización de algunas obras en el Complejo Polideportivo Las Malvinas, desperdiciando una oportunidad única, que no se volvería a repetir. Tal fue la desatención respecto del fútbol, que ese año el equipo volvería a conservar la categoría en la última jornada.[34]

Luego de tales vacilaciones, ante la urgencia de mejores resultados, se encaró un proyecto a largo plazo con miras a cobrar protagonismo en el fútbol profesional. Una de las primeras medidas fue la contratación del prestigioso técnico Ángel Labruna en enero de 1983, quien no solamente trajo consigo una nueva filosofía de juego -que, entre otras cosas incluyó mudar la localía al estadio de Ferro- sino también ciertos jugadores de experiencia como el Pato Fillol, Pepe Castro y el Chivo Pavoni. Ese equipo tiene un buen rendimiento, aunque no consigue campeonar, siendo relegado por el poderoso Independiente de Ricardo Bochini. En el mes de septiembre, el Feo Labruna es internado para realizarse una cirugía de vesícula. Mientras era visitado por su hijo Omar y el Pato Fillol, falleció de un paro cardíaco. Contaba con 64 años de edad.[35]

1984 - 1986: Los años de gloria

Torneo Metropolitano 1984: el primer título

Tapa de la revista El Gráfico alusiva a la consagración de Argentinos Juniors en el Torneo de Primera División de 1984.

Huérfano del mentor de su proyecto futbolístico, Argentinos contrata a Roberto Saporiti como director técnico. Se daba inicio a la época dorada del club, que se iniciaría con la conquista del Metropolitano 1984. En ese torneo, el equipo de La Paternal se mantuvo siempre en los puestos de vanguardia desplegando un fútbol brillante, vistoso y ofensivo, que se convertiría en su marca distintiva y le ganaría la simpatía de buena parte del público futbolero. El rival a vencer era el equipo con quien compartía la localía, el Ferro de Carlos Timoteo Griguol, con Cacho Saccardi como principal figura, y que llevaba adelante un estilo futbolístico más bien opuesto.

Trofeo-mini-copa-alumni.png
Metropolitano
1984

El título se definió recién en la última fecha. Argentinos y el Verde llegaban igualados en puntaje, debiendo recibir el primero a Temperley y visitar el segundo a Estudiantes de La Plata, equipo que marchaba en la tercera posición pero sin chances de campeonar. Los partidos se jugaron en simultáneo el domingo 23 de diciembre de 1984, ante sendos estadios repletos. El Tifón conseguiría su primer título oficial tras vencer por 1 a 0 con gol de penal de Jorge Mario Olguín a los 35 minutos del primer tiempo y ante el empate en 1 en La Plata. El encuentro debió suspenderse a los 86' por la invasión de los hinchas de Argentinos al campo de juego.[36]

La Tabla de posiciones terminó de ésta forma:[37]

Pos Equipo Pts PJ G E P GF GC DIF
Argentinos Juniors 51 36 20 11 5 69 33 36
Ferro Carril Oeste 50 36 19 12 5 46 18 28
Estudiantes 48 36 21 6 9 49 27 22
River Plate 43 36 15 13 8 51 38 13
Racing (Cba) 43 36 16 11 9 42 31 11

El goleador de ese campeonato fue Pedro Pasculli, con 21 conquistas, siendo además el top scorer del año con 30 goles. Una de las particularidades de ese equipo es que su formación base es muy recordada por el público en general: Quique Vidallé, Carmelo Villalba, el Chivo Pavoni, Jorge Olguín, el Ruso Domenech -capitán-; el Nene Commisso, el Checho Batista, el Panza Videla; Pepe Castro, Pedro Pasculli y Carlos Ereros. Por otra parte también integraron el equipo campeón: César Mendoza, Miguel Angel Lemme, Carlos Alberto Mayor, Carlos Olarán, Pellegrini, el Bichi Borghi, Carlos Morete, Renato Corsi, Jota Jota López y Armando Dely Valdés. Ese mismo equipo titular, con eventuales variantes, formaría la base de las siguientes tres conquistas del club, que se dieron en los dos años siguientes.

Alineación:

 
Campeón Metropolitano 1984

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Vidallé
Villalba
Pavoni
Olguín
Domenech -C-
Commisso
Batista
Videla
Castro
Pasculli
Ereros

Torneo Nacional 1985: Argentinos Bicampeón

Como campeón vigente del Metropolitano 1984, Argentinos afrontó el Nacional 1985 con el mismo plantel que había conseguido el primer título en los 80 años de vida del club. Quizás la única variante fue la irrupción definitiva como titular de uno de los jugadores más talentosos que hayan surgido de su cantera: el Bichi Borghi, que se adueñó de la camiseta 9. Tras el alejamiento de Saporiti de la dirección técninca, se contrató a José Yudica como DT, quien había salido campeón con Quilmes hacía siete años y había conseguido el inmediato ascenso de San Lorenzo tres años atrás.

El grupo de la primera ronda parecía sencillo de antemano para el campeón argentino. Debía enfrentar a Chacarita, Belgrano de Córdoba y el humilde Central Norte salteño. Argentinos finalizó primero en el grupo de manera invicta, incluyendo una categórica victoria por 8-0 ante el equipo de Salta, goleada en la que Pasculli convirtió cinco goles, ganándose una convocatoria a la selección nacional. En la siguiente rueda dio cuenta de Ferro por un contundente 3-0, clasificándose para la siguiente fase donde debía enfrentar al buen equipo de Vélez. Los enfrentamientos contra el equipo de Liniers serían a ida y vuelta. Argentinos ejerció la localía en el primer partido en La Bombonera, ganando 2-0 con un gol olímpico del Panza Videla incluido, y la revancha fue en el Amalfitani, donde La V azulada triunfó por el mismo marcador. La paridad en el resultado global condujo a una definición por penales, donde Vidallé fue la figura del visitante, que clasificó a la final del torneo.

Trofeo-mini-copa-alumni.png
Nacional
1985

Tras jugar una repesca, el mismo equipo de Vélez clasificó a la definición contra el Bicho, que debía jugarse en un estadio neutral, el Monumental, también a partido y revancha. El primer encuentro fue un empate en 1 con gol de Borghi, que luego se perdería en la definición por penales. En el partido definitivo, Pepe Castro convirtió para el equipo de La Paternal a los 5 del segundo tiempo, empatando Comas ocho minutos más tarde. Después, el Tifón contó con un penal a favor, que fue pateado por Olguín y atajado por Navarro Montoya, el juvenil arquero velezano. Quince minutos después, un zapatazo cruzado desde los bordes del área grande a cargo del Checho Batista puso cifras definitivas. Argentinos Juniors se consagraba bicampeón.[38] La rivalidad deportiva entre estas dos instituciones cercanas en la ciudad se profundizó mucho luego de esta serie de enfrentamientos, llegándose a incidentes violentos que configuraron un profundo antagonismo entre ellas que todavía persiste.

Alineación:

 
Campeón Nacional 1985

Soccer Field Transparant.svg

Vidallé
Villalba
Pavoni
Olguín
Domenech -C-
Commisso
Batista
Castro
Videla
Borghi
Ereros

Copa Libertadores 1985: Argentinos Campeón de América

En el mismo año en que el Bicho se consagraría por segunda vez consecutiva campeón en el plano local, debía debutar en la Copa Libertadores por haberse adjudicado el Metropolitano de 1984. La primera fase que debería afrontar se adivinaba compleja, siendo que el grupo estaba integrado por los conjuntos cariocas Fluminense y Vasco da Gama, y por uno de los mejores equipos argentinos de aquel entonces, Ferro. Pese a haber debutado en la copa con una derrota 1 - 0 frente a este último equipo, el Bicho se repondría y haría historia en Brasil, triunfando tanto frente al Vasco da Gama por 2 - 1 como ante Fluminense por la mínima, en el mítico estadio Maracaná. Tras los partidos de vuelta, disputados en Caballito, que depararon un empate agónico en 2 contra Vasco da Gama y un claro triunfo 3 - 1 ante el tricolor carioca, el club de La Paternal conseguiría la clasificación a la siguiente rueda luego de vencer 3 a 1 en un partido de desempate al otro equipo argentino que lo igualaba en puntaje.

Copa Libertadores
1985

En la fase semifinal completó el grupo conformado por Blooming de Bolivia y el campeón vigente de la Libertadores y de la Intercontinental, Independiente. Tras empatar en 2 contra el diablo como local, rescatar un 1 - 1 de su excursión a Santa Cruz de la Sierra y un triunfo en la revancha contra el mismo rival, Argentinos encaraba la definición debiendo ganarle sí o sí al poderoso equipo de Avellaneda como visitante para alcanzar la final. El partido decisivo se lista entre los enfrentamientos más memorables en la historia de la copa ya que resultó altamente emotivo además de haber sido jugado en gran nivel. El Tifón se fue al entretiempo ganando 2 a 1 (tras los goles de Castro y Videla -este último, de penal- y el descuento de Percudani para el equipo local) y al regreso del descanso defendió el resultado recurriendo a su juego de buen pie, pese a los embates permanentes del Rojo. Faltando dos minutos para el final del partido, este equipo contó con un penal, pateado por Marangoni y contenido por Quique Vidallé -quien había cometido la infracción-, sellándose así el resultado. Las crónicas de la época y las imágenes que han quedado dan cuenta de que locales y visitantes abandonaron el terreno de juego entre grandes ovaciones que provenían de ambas parcialidades, en agradecimiento al espectáculo entregado. El Bicho alcanzaba la final continental en su primera participación en el torneo, habiendo dejado en el camino durísimos rivales y mostrando pasajes de gran nivel de juego.

La final debía disputarse frente al conjunto colombiano América de Cali, que contaba con figuras como los argentinos Julio César Falcioni y Ricardo Gareca o el juvenil colombiano Antony De Ávila. El primer partido disputado en el estadio Monumental de Buenos Aires fue un triunfo por la mínima a favor del conjunto de La Paternal, con gol del Nene Commisso. En la revancha en Cali el resultado fue el mismo, pero a favor del equipo colombiano. El reglamento de entonces determinaba que ante tal paridad debía disputarse un partido de desempate en terreno neutral (se eligió el Estadio Defensores del Chaco de Asunción), que terminó en empate 1 a 1 tras los goles de Commisso a los 37' del primer tiempo y del flaco Gareca cuatro minutos más tarde. Tras un segundo tiempo y dos tiempos suplementarios de 15' donde no se pudo quebrar la paridad, el partido debió definirse por tiros desde el punto penal. Luego de las conversiones de Olguín, Batista, Pavoni y Borghi para Argentinos, y de Gareca, Cabañas, Herrera y Soto para el equipo colombiano, Vidallé contuvo el disparo de De Ávila, dejando la definición en los pies del Panza Videla, quien, con categoría, superó a Falcioni. De tal manera, tras una durísima competición que se estiró hasta el último disparo de la serie, Argentinos inscribía su nombre en el muy selecto grupo de campeones de América, con la particularidad de alcanzar la gloria en su primera participación en el torneo.[39]

Alineación en la Final:

 
Campeón de América 1985

Soccer Field Transparant.svg

Vidallé
Villalba
Pellegrini
Olguín
Domenech -C-
Commisso
Batista
Videla
Castro
Borghi
Corsi

Copa Intercontinental 1985: La mejor de la historia

La final Intercontinental de 1985 entre Argentinos Juniors y Juventus se disputó en el Estadio Nacional de Tokio ante 62.000 espectadores.

Como vigente campeón de América, el club tenía el derecho de disputar la Copa Intercontinental 1985 ante el campeón de la Copa de Campeones de Europa, la Juventus de Italia, que contaba con figuras de clase mundial como los campeones del mundo en 1982 Gaetano Scirea y Antonio Cabrini, el talentosísimo volante creativo francés Michel Platini y el potente delantero danés Michael Laudrup, siendo dirigidos por el prestigioso Giovanni Trapattoni. Este partido se disputó el 8 de diciembre de 1985 en el Estadio Olímpico de Tokio ante 62.000 personas y quedó grabado en la memoria colectiva como la mejor final Intercontinental de la historia,[46]

Una de las principales características del partido fue su paridad, quizás impensada en la previa. El irreverente equipo argentino seguía desplegando su juego ofensivo y vistoso ante uno de los mejores equipos del planeta. Tal era la confianza en su propio talento que poseía Argentinos que Ereros abrió el marcador a los 55 minutos de juego. Ocho minutos más tarde, con la Juventus asediando el área del Bicho, el árbitro alemán Volker Roth cobraría penal para el equipo italiano, que Platini cambiaría por gol. El crédito sudamericano no se amilanaría y volvería a ponerse en ventaja, esta vez de la mano del Pepe Castro apenas 12 minutos más tarde. Con solamente quince minutos para dar vuelta el encuentro, el equipo turinés volvió a su técnica de asedio constante, consiguiendo restablecer la paridad a falta de ocho minutos para el fin del encuentro, por intermedio del danés Laudrup. El resultado 2-2 condujo a la disputa de dos tiempos suplementarios de 15 minutos donde la paridad no pudo quebrarse y a otra definición por penales, la tercera por esa vía que debía afrontar el Tifón en 1985. Tacconi, el arquero italiano, contuvo el penal de Pavoni, y Sergio Batista envió el suyo por encima del travesaño. Poco importó que Olguín y Juan José López convirtieran para Argentinos o que Laudrup fallara su penal. Juventus se consagraría campeón del mundo; no obstante el juego desplegado por el cuadro de La Paternal sería elogiado principalmente por la prensa argentina.[47]

Alineación:

 
Subcampeón Intercontinental 1985

Soccer Field Transparant.svg

Vidallé
Villalba
Pavoni
Olguín
Domenech -C-
Commisso
Batista
Videla
Castro
Borghi
Ereros

Copa Interamericana 1986

El empate con la Juventus no sería el final del ciclo triunfal del club a mediados de la década de 1980. Restaba disputar la Copa Interamericana contra el campeón de la Copa de Campeones de la CONCACAF 1985, el Defence Force de Trinidad y Tobago. Debido a la mala organización, los clubes debían ponerse de acuerdo entre ellos para definir la sede del encuentro. Esto demoró la disputa de la copa hasta el 10 de diciembre de 1986, más de un año después de la disputa de la Intercontinental ya referida. Ya sin su principal figura, Claudio Borghi, quien había sido transferido al A. C. Milan de Italia, y con el regreso de Roberto Saporiti a la dirección técnica en reemplazo de Yudica, Argentinos visitó al equipo trinitense en el Estadio Nacional de Puerto España, venciéndolo por 1-0 con gol del panameño Armando Dely Valdés a los 27 minutos del primer tiempo. De esta forma, Argentinos conseguía su cuarto título oficial en menos de dos años, algo poco frecuente entre los equipos argentinos.[49]

Copa Interamericana
1986

Alineación:

 
Campeón Copa Interamericana 1986

Soccer Field Transparant.svg

Vidallé
Villalba
Pavoni
Olguín
Domenech -C-
Commisso
Batista
Videla
Castro
Dely Valdés
Ereros

1986-1996: Últimos destellos, decadencia y descenso

Equipo de la Selección Argentina en la Copa del Mundo México 1986. En la misma están presentes tres jugadores emblemáticos surgidos de Argentinos Juniors: Sergio Batista -el primero de pie, con el número 2-, Diego Maradona -el último de pie, capitán del equipo- y Claudio Borghi -el primero de los hincados-.

Luego de un período sumamente fructífero desde todo punto de vista, el equipo atravesó un proceso de recambio que, a priori, no implicaba una pérdida de calidad en el plantel. La partida de jugadores como Borghi en 1986 o de Batista en 1988 se vio compensada con el alumbramiento de jugadores de la talla del notable volante central Fernando Redondo[54]

En el plano local, Argentinos seguía teniendo una escuadra competitiva, pero la pérdida de algunos jugadores clave lo relegaría de los primeros planos. La irregularidad se hizo moneda corriente, pasando de un meritorio 4.º lugar en el campeonato 1985/86 a la decimoséptima colocación al año siguiente, para recuperar terreno en la temporada 1987/88, donde se formaría nuevamente un equipo vistoso, elegante y de mucha categoría apodado Los Globetrotters de La Paternal bajo la batuta de Redondo,[56]

También en aquella época, el presidente Domingo Tesone decidió la compra de un predio de 11 ha en Bajo Flores con miras a crear un campo de entrenamiento, un centro de formación para futbolistas juveniles de primer nivel, una pensión e incluso una concentración para el primer equipo. El lote, ubicado entre las avenidas Riestra, Castañares y Lafuente y la calle Portela fue comprado en 1989, a cambio de la entrega de la vieja sede social del club, ubicada en la calle Artigas, donde hoy funciona el Centro Cultural Resurgimiento, y del pago de 12 cuotas semestrales. Todas las comodidades planificadas en aquel entonces fueron construidas luego de años de trabajo, a excepción de la concentración para la Primera División. Por lo demás, el hoy denominado Centro de Entrenamiento y Formación del Fútbol Amateur (CEFFA) es un predio de primer nivel con todas las comodidades necesarias para el desarrollo de las actividades de las divisiones juveniles.[57]

Argentinos fue el primer club argentino donde se desempeñó el recordman colombiano Faryd Mondragón.

Regresando al plano futbolístico, en la década de 1990 comenzaría un notorio declive, que se evidenciaría en los constantes padecimientos del equipo respecto del descenso a la Segunda División. Tan temprano como en la temporada 91/92, el equipo conducido por el ex jugador Chiche Sosa penaría durante todo el Torneo Clausura por mantener la categoría, consiguiéndolo en las fechas finales pero ingresando en la compleja dinámica de luchar por la permanencia en la división de privilegio. Incluso en circunstancias difíciles como esta, el club tuvo el honor de seguir gozando de los frutos de su cantera, con los debuts de jugadores notables como Diego Cagna en 1988[64]

1996-2004: Rápido retorno, crisis del club, nuevo descenso, nueva frustración y vuelta a Primera

Viéndose relegado de la permanencia a la divisional a la que pertenecía según dictaban sus antecedentes, Argentinos enfrentó el Torneo de la Primera B Nacional 1996/97 apelando a los recursos habituales del club: un DT de la casa como Osvaldo Sosa, la presencia en el primer equipo de jugadores de inferiores de la talla de Jorge Quinteros,[74]

Juan Román Riquelme, figura de Boca Juniors y de la Selección Argentina, fue vendido junto a otros 5 juveniles por apenas 640 mil pesos al club xeneize antes de debutar en Primera.[75]

La alegría por el regreso a la Primera División sería efímera. El club no lograba recuperarse de su dura crisis económica y, como consecuencia de la deplorable situación institucional se continuaron los graves desmanejos por parte de los directivos, entre los cuales quizás el más nocivo para la institución haya sido la venta a Boca Juniors a cambio de muy poco dinero[84] además de la permanencia en el plantel por varios años de Schiavi, Bennett y Quinteros.

Esteban Cambiasso, luego capitán del seleccionado nacional, también dejó el club del cual es hincha antes de hacer su debut

La más clara muestra respecto de las dificultades que afrontó el club tras su retorno es que la campaña en la "A" se inició con unos satisfactorios 57 puntos en la temporada 97/98, pasando luego a unas aceptables 49 unidades a la temporada siguiente, cosechando 10 unidades menos en la 99/2000 y comenzando a acercarse a la zona de riesgo en la tabla de Promedios, y obteniendo la regular suma de 43 en la 2000/01, temporada en la que por primera vez se debió jugar una Promoción para conservar la categoría pese a acabar en el 4.º lugar en el torneo Clausura, sólo por detrás de San Lorenzo, River y Boca. En aquella serie de reválida, el club se impuso con justeza ante Instituto de Córdoba tras empatar sin goles en la provincia mediterránea y finalizar 1-1 en el partido de vuelta jugado en Ferro, permaneciendo en Primera por la regla de ventaja deportiva. Ya para la temporada siguiente el plantel se encontraba diezmado y el club al borde de la quiebra en medio de la crisis deportiva y financiera, al punto de hallarse embargado e inhabilitado para realizar incorporaciones, debiendo afrontar el decisivo Torneo Clausura con una mayoría de juveniles, entre los cuales se destacaba Leonardo Pisculichi.[85] La magra cosecha de 45 unidades, sumada al bajo promedio que aquejaba al equipo, lo condenó a volver a jugar en la división de plata del fútbol argentino, tras sólo 5 temporadas consecutivas en Primera.

Hubo que barajar y dar de nuevo a partir de la segunda mitad de 2002. Una vez establecida una nueva Comisión Directiva que tenía como presidente a Luis Segura se armó una plantilla con la intención de regresar pronto al lugar de pertenencia de la institución. A cargo de Ricardo Rezza (Ex-Director Técnico de Temperley), experimentado técnico del ascenso -que sería reemplazado por Ricardo Gareca (actual Director Técnico de la Selección del Perú) tras un irregular ciclo-, se configuró un equipo competitivo y con salarios de Primera División, compuesto por una buena cuota de juveniles promisorios como el mencionado Pisculichi, Lucas Biglia,[91] y Lucas Barrios, mezclados con experimentados en las divisiones de ascenso como el Topo Gómez y Ceferino Díaz, figura del torneo previo de la B Nacional. Si bien Argentinos terminó esa temporada en la segunda colocación detrás de Atlético de Rafaela, no se consiguió el ascenso, ya que el reglamento estipulaba disputar una final contra el equipo que hubiera terminado en tercer lugar. Se jugó una serie a ida y vuelta frente a Quilmes, equipo que ostentaba un nefasto récord de 13 finales perdidas de manera consecutiva luchando por el ascenso, y que era conducido por Gustavo Alfaro. La serie, extremadamente cerrada y mal jugada por Argentinos, definida en el estadio de Ferro, donde Argentinos aún fungía de local, terminó favoreciendo al equipo cervecero, que ganó 1-0 en el estadio Meiszner y empató sin goles en el partido de vuelta. La última oportunidad de ascender, la Promoción contra Nueva Chicago en doble partido disputado en la cancha de San Lorenzo, tampoco pudo devolver al club a la división de privilegio pero en medio de la crisis deportiva y financiera los bichos colorados tendría que esperar un año más por malos resultados con el técnico Ricardo Gareca (actual Director Técnico de la Selección del Perú) y por malos manejos administrativos que lo tenían al borde de un colapso económico sumido en una crisis económica.

Sergio Batista, fue el Director Técnico que consiguió el ascenso a Primera División en 2004.

Segundo año consecutivo de Argentinos Juniors en la Primera B Nacional, La no obtención del objetivo inmediato condujo a la renuncia inmediata de Gareca y una depuración del plantel, donde los jugadores experimentados de dudosa calidad que llenaban espacios fueron reemplazados por juveniles. En la temporada 2003/04 de la B Nacional, el equipo apeló al regreso de dos hijos pródigos para recuperar su plaza en Primera y a un tercer retorno, tan postergado que ya parecía difícil. Por un lado, el goleador Polo Quinteros volvió al club tras un periplo por San Lorenzo y las ligas de España y Chile, y por el otro, Sergio Batista (Ex-Director Técnico de la Selección de Baréin) retornó al club de sus amores, ahora como director técnico y con la determinación de regresar pronto a la "A". Además de eso, el 26 de diciembre de 2003 se inauguró finalmente con una gran fiesta el nuevo estadio de material, denominado Diego Armando Maradona, afrontándose la segunda mitad de la temporada en casa propia luego de 20 años vagando por diferentes escenarios del país y el exterior. La campaña comenzó de manera positiva y el equipo se mantuvo siempre en puestos de vanguardia, pero un tramo final donde se produjo un acentuado declive en los resultados condujo a quedar en el 4.º lugar de la tabla general, detrás de los ascendidos Instituto de Córdoba y Almagro y de Huracán de Tres Arroyos. Sin chances de un ascenso directo, el club debió afrontar un torneo reducido para alcanzar la promoción, y tras imponerse en el mismo disputó una dura serie de Promoción contra Talleres de Córdoba, club que había concluido el Clausura 2004 en el tercer lugar, y que había luchado hasta la penúltima fecha por el título. El Bicho se impuso por dos goles a uno tanto en el partido de ida disputado en el flamante estadio Diego Armando Maradona como en el partido de vuelta en el Chateau Carreras de Córdoba. Los goles de ese último partido fueron convertidos por Cachete Oberman, uno de los mejores jugadores del campeonato, y por el inefable Jorge Quinteros,[93]

2004-2009: Retorno complejo y recuperación gradual

Palito Pereira llegó a la Selección uruguaya tras su exitoso paso por Argentinos Juniors.

Habiendo vuelto a Primera División tras dos temporadas en la B Nacional después de perder su invicto en el Estadio Diego Armando Maradona, vs el Club Atlético Los Andes por 1 a 0, justo en el año de su centenario, Argentinos encaró nuevamente la lucha por mantener la plaza que la historia le reservaba. El comienzo fue muy duro, ya que tanto en la temporada inaugural como en la 2005/06 se jugaron sendas promociones para mantener la categoría. El equipo no conseguía levantar la cabeza por completo pese a que obtuvo una sorpresiva fortaleza como local. El Diego Armando Maradona empezó a ser un verdadero escollo en el fixture para los demás equipos, principalmente para los grandes. Ninguno de los cinco miembros de ese grupo pudo conseguir un triunfo en la primera temporada en que el Tifón volvió a su histórico terreno de juego: San Lorenzo, Boca y Racing perderían por la mínima, Independiente caería 3-0 con un memorable gol del defensor Ariel Seltzer desde atrás de mitad de cancha y River empataría en 3 tantos. El problema era que no se podía trasladar ese buen rendimiento fuera de La Paternal. Se sucedieron los directores técnicos sin lograr revertir la racha negativa, hasta que en el año 2006, luego de sortear la promoción contra Huracán, se contrató a un DT sin antecedentes en Primera División que fue recomendado por Diego Maradona: Ricardo Caruso Lombardi. Dueño de un estilo particular, mediático, polémico y provocador, este exjugador del club[96]

El volante central Néstor Ortigoza es uno de los mejores jugadores surgidos del club en los últimos años. Actualmente se desempeña en San Lorenzo de Almagro y en la Selección de Paraguay.

Después de años de padecimientos y con una plana directiva enfocada en recuperar la imagen del club, el Bicho volvía a tener un equipo sólido en todas sus líneas y competitivo, contando con un extraordinario mediocampo conformado por el doble cinco Ortigoza y Mercier, sumados a Palito Pereira y el Flaco Peñalba y a la picante ofensiva con el clásico delantero central Nicolás Pavlovich y el extremo Gabriel Hauche, respaldados por Canuto, Caruzzo, Scotti y Escudero en la línea de fondo y con Sebastián Torrico en la valla. El buen funcionamiento colectivo llevó a que ese equipo alcance las semifinales de la Sudamericana tras imponerse sucesivamente a San Lorenzo, San Luis de México y Palmeiras de Brasil, con un resonante triunfo por 1-0 en el Estadio Palestra Itália de San Pablo. Luego, el poderoso Estudiantes de La Plata de Andújar, La Brujita Verón, el Chapu Braña, El Chino Benítez y José Luis Calderón daría cuenta de Argentinos en la semifinal, tras el empate en 1 en el Maradona y el ajustado triunfo por 1-0 en el Estadio Único con gol de Caldera, jugador que dos años más tarde se consagraría ídolo del Bicho en circunstancias muy distintas. Argentinos había regresado a los primeros planos internacionales tras apenas cuatro años en Primera, luego de enfrentar situaciones durísimas una década atrás.[97]

Al cabo de ese año, Gorosito iría a dirigir a River Plate y muchos de los jugadores destacados serían vendidos, en varios casos al exterior, como Escudero y Pereira, transferidos respectivamente al Corinthians y al CFR Cluj en cifras superiores al millón de dólares. Entretanto, el ex asistente técnico de Marcelo Bielsa, Claudio Vivas, se hizo cargo del equipo en su primera experiencia como DT. Contando aún con la base del equipo que había quedado tercero en la Sudamericana, Vivas realizó una campaña pésima, reuniendo apenas 13 puntos en 15 fechas, con la particularidad de haber perdido una buena cantidad de partidos en los últimos diez minutos de juego. El club finalizó aquel campeonato en la última posición, aunque el sucesor de Vivas se encargaría de enderezar sobradamente el rumbo del equipo. Ante una situación que se avizoraba crítica en el mediano plazo, la dirigencia apostó a repatriar a uno de los máximos ídolos de la institución, Claudio Daniel el Bichi Borghi, ya por entonces entrenador consagrado tras una gran cosecha de títulos en Colo Colo, para afrontar, otra vez, la lucha por mantener la categoría. Ni siquiera el más optimista fue capaz de anticipar el cambio radical que se avecinaba en Juan Agustín García y Boyacá.[98]

2009-2010: El primer ciclo de Borghi

Apertura 2009

Inmediatamente a su llegada, Borghi hizo varias modificaciones en el plantel profesional, incorporando jugadores de su conocimiento como el delantero el Chuco Sosa y el arquero chileno Nicolás Peric, repatriando canteranos como cachete Oberman y trayendo algunos otros menos conocidos que descubrió en partidos amistosos que presenció, como Facundo Coria.[99] El debut de Argentinos en el Apertura deparaba una visita a La Bombonera, terreno históricamente hostil para el Bicho. Desde ese partido, el equipo empezó a sorprender. Si bien el resultado fue empate en 2 goles, Argentinos pudo adueñarse de la pelota, manejar las acciones, hacer frente al rival y convertirle, lo cual era notable considerando que se enfrentaban uno de los mejores planteles del país con otro que venía de terminar último en el campeonato previo. Argentinos fue una de las más gratas revelaciones de aquel certamen, junto al Banfield de Julio Falcioni, que acabaría consagrándose, aunque cierta irregularidad a mediados del torneo y un número considerable de empates -ocho- lo mantuvieron lejos de la lucha por el campeonato. De cualquier forma, la mano de Borghi era evidente en los resultados: habiendo tomado al equipo último, débil y flaco en puntos, en pocos meses lo llevó a tener un gran despliegue, un rendimiento parejo como local y como visitante, perder apenas tres encuentros de 19 jugados y reunir 32 unidades. Aquella fue la mejor cosecha de puntos del club desde su retorno a Primera. El equipo acabó en la 6.ª colocación.

Clausura 2010: Campeón 25 años después

Trofeo-mini-copa-alumni.png
Clausura
2010

Luego de realizar los trabajos de la pretemporada veraniega en la ciudad chilena de Temuco[104] alcanzando victorias resonantes frente a Vélez de local o frente a Racing, River y Rosario Central en sus respectivos estadios.

La decimoséptima fecha ya contaba con un grupo de cuatro equipos que se dirimirían el título. El Independiente conducido por el Tolo Gallego y el Estudiantes de Pachorra Sabella marchaban con cierta ventaja frente al Bicho del Bichi y el sorprendente Godoy Cruz del Turco Asad. A priori, las oportunidades de Argentinos eran escasas. Todavía tenía que jugar contra San Lorenzo en el Nuevo Gasómetro y recibir a Independiente en La Paternal, además del cierre frente al débil Huracán en el Palacio Ducó. Habiendo ya igualado su campaña previa de 32 puntos, marchaba por detrás de Estudiantes -34 unidades- y apenas un punto por delante del Rojo. La pelea por el título parecía quedar atrás cuando el primer tiempo contra el cuervo acababa con un 1-0 en contra, consecuencia de un partido mal jugado por el equipo visitante. Tras la reanudación, y con una actuación consagratoria de Ismael Sosa quien marcó dos tantos, Argentinos terminó ganando por 2-1, encarando el juego contra Independiente todavía en una posición expectante respecto al título. Precisamente el equipo de Avellaneda era dueño del pase de Sosa, goleador de Argentinos con 9 tantos, razón por la cual no se pudo contar con su carta de gol en la penúltima jornada.

El partido de la fecha 18 en que Independiente visitó a Argentinos Juniors acabó siendo uno de los más memorables en los últimos tiempos del fútbol argentino[120]

La tabla de posiciones finalizó de la siguiente forma:[121]

Pos Equipo Pts PJ PG PE PP GF GC DIF
Argentinos Juniors 41 19 12 5 2 35 23 12
Estudiantes 40 19 12 4 3 33 14 19
Godoy Cruz 37 19 11 4 4 28 14 14
Independiente 34 19 10 4 5 25 18 7
Banfield 32 19 9 5 5 24 16 8

Alineación habitual:

 
Campeón Clausura 2010

Soccer Field Transparant.svg

Peric
Sabia
Caruzzo -C-
Gentiletti
Prósperi
Mercier
Ortigoza
Oberman
Coria
Calderón
Sosa

2010-2014: Del título y la Libertadores al descenso

Luego de la finalización del Torneo Clausura 2010 donde Argentinos Juniors consiguió el título, Borghi cumplió con su palabra y no renovó su vínculo con la institución,[123]

Al año siguiente, tras realizar la pretemporada en Mar del Plata y algunos días antes de iniciar la competencia en la Libertadores, el club transfirió a su capitán y figura Néstor Ortigoza a San Lorenzo.[133]

Por otra parte, el torneo local simultáneo con esa copa fue digno de destacarse. Argentinos sumó la buena cifra de 30 unidades, acabando en la 5.ª colocación y clasificando a la Sudamericana por segundo año consecutivo y por tercera vez en su historia. En aquel torneo apenas perdió tres partidos (a manos de Godoy Cruz, Boca y Olimpo) y fue el equipo con menos derrotas del certamen. Esos buenos resultados llevaron a que la dirigencia ratifique la confianza en Troglio y renueve su vínculo. Lamentablemente, el segundo ciclo empezaría bastante mal, con una racha de 6 empates consecutivos (las cinco primeras jornadas del Apertura y el debut en la Sudamericana ante Vélez) que recién se cortaría con un doloroso 4-0 en contra en el Amalfitani por la revancha del torneo continental, sucedido luego por una caída por el mismo resultado ante Lanús en La Paternal y por una derrota 4-3 contra un Estudiantes de La Plata ya lejos de sus mejores rendimientos. Esta seguidilla condujo a la renuncia de Troglio y el retorno de Pipo Gorosito a la dirección técnica de la institución. Éste logra encauzar nuevamente a un equipo cuyo promedio había vuelto a bajar pronunciadamente, rescatando un 0-0 de su encuentro con el puntero y futuro campeón Boca Juniors en la 9.ª fecha, y reencontrándose con el triunfo en la jornada siguiente, venciendo 2-1 a Belgrano de Córdoba en el Estadio Mario Alberto Kempes. La segunda mitad del torneo sería más tranquila, destacándose un triunfo 3-1 sobre Vélez en La Paternal, señal de la remontada del equipo. Terminó en la decimoquinta colocación con 22 unidades.

En 2012, el equipo de Gorosito había iniciado la competencia en el Clausura con cierta irregularidad, aunque un desafortunado hecho extrafutbolístico cambiaría el curso de los acontecimientos. En las horas previas al cotejo frente a San Lorenzo por la 3.ª fecha, el director técnico sufrió un grave accidente de tránsito que le demandaría un largo proceso de recuperación[136] El Negro dirigió al equipo desde la 5.ª jornada y tuvo un rendimiento bastante irregular, consiguiendo varios puntos como visitante (triunfos sobre Lanús, Tigre y Vélez) y finalizando el torneo en la 8.ª colocación con 27 puntos.

Más allá de lo estrictamente deportivo, en ese semestre el club sería protagonista de otro hecho muy peculiar. El día 17 de mayo de 2012 estrenó en cines porteños la película documental Bichos Criollos sobre la historia de la institución, primera obra de esas características en ser parte del circuito comercial argentino. A su estreno concurrieron varios de los célebres futbolistas en ella entrevistados, periodistas ligados al ambiente del fútbol, directivos de otras instituciones y exjugadores identificados con el club como Néstor Ortigoza.[142]

El segundo semestre del año resultaría nefasto. El equipo fue eliminado por Tigre tras una goleada en la primera ronda de la Sudamericana y arrancaría el Torneo Inicial con una categórica derrota por 3-0 ante Vélez. La segunda fecha traería peores noticias: el equipo perdió por 2-0 ante Racing como local y la flamante incorporación, el peruano José Fernández, sufriría una lesión que lo marginaría hasta el final del campeonato. Astrada dejaría su cargo tras la fecha 14, habiendo sumado apenas 14 puntos y ubicándose entre los últimos de la tabla. Tras varias negociaciones y un interinato de dos fechas de Carlos Mayor (un triunfo y un empate),[143] sería reemplazado por Gabriel Schurrer, quien rescataría un punto como visitante de River en su debut y perdería el resto de los partidos. Con apenas 19 unidades en igual cantidad de partidos y terminando en la decimosexta posición, Argentinos una vez más se acercaba a la lucha por la permanencia.

Claudio Borghi tuvo dos ciclos como director técnico del equipo y es también el único canterano que ha salido campeón como jugador y como entrenador del club.

Schurrer resultó ser el técnico con el peor registro en la historia del club. Dirigió siete encuentros, empató uno y perdió el resto. El equipo convirtió cuatro goles, de los cuales ninguno sirvió para sumar unidades, y recibió trece.[152]

Luego de un Torneo Inicial con un rendimiento regular donde consiguió 25 puntos y acabó en la 13.° posición -incluyendo un fugaz paso por el primer puesto en las jornadas 3 y 6-, Caruso dejó la dirección técnica del club.[156]

Ascenso sufrido y la vuelta a primera

Argentinos Juniors encaraba la más que atípica B Nacional de 10 ascensos en busca de la "Refundación" (termino usado por Borghi) tanto deportiva como institucional. A esto ayudaron las vueltas de jugadores emblema salidos del Semillero del Mundo. Estos eran Juan Román Riquelme, Cristian Ledesma y Matias Caruzzo. Todo esto sumado a otras incorporaciones de alto nivel para la categoría, hacían de Argentinos Juniors uno de los clubes con presupuesto más alto y uno de los claros candidatos al ascenso.

Pero pese a contar con un plantel mejor del que tenía en la Primera División, Borghi no le encontraba el rumbo al equipo y Argentinos se alejaba lentamente de la zona de ascenso. Finalmente, el 25 de octubre de 2014 Borghi renunció como técnico mientras se encontraba a siete puntos de los puestos de ascenso y en semifinales de la Copa Argentina 2014. Su reemplazante sería Néstor Gorosito, cumpliendo su tercer ciclo en el club,[158] A fines del 2015 finaliza el ciclo Segura, enmarcado en un desgobierno alarmante, ganando las elecciones C. Malaspina de 37 años, como presidente del club, siendo el presidente más joven en la historia de la institución, comenzando una nueva etapa de renovación. Se contrata a Jorge Polo Quinteros como secretario técnico y asume la dirección técnica del plantel profesional Carlos Mayor, ex jugador campeón de la época dorada y también ex dt de las divisiones juveniles.

Un nuevo descenso

El equipo vuelve a descender el 21 de mayo de 2016 tras una muy pobre campaña, que a pesar de contar con grandes jugadores como Cristian Ledesma, Federico Insúa y Camilo Vargas, el Bicho únicamente consiguió 2 victorias, 6 empates y 8 derrotas, concretando así su quinto descenso de categoría en su historia. Para el inicio del torneo de la B Nacional donde debe jugar Argentinos y con la mente puesta en el rápido regreso a Primera se contrata a Gabriel Heinze como DT.[159]

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