Arturo Merino Benítez

Arturo Merino Benítez
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Comodoro Arturo Merino Benítez

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Comandante en jefe de la Fuerza Aérea y Subsecretario de Aviación de Chile
21 de marzo de 1930- 26 de julio de 1931
Predecesor Cargo creado
Sucesor Adirio Jessen Ahumada

4 de junio de 1932- 16 de septiembre de 1932
Predecesor Marmaduke Grove Vallejo
Sucesor Adirio Jessen Ahumada

Información personal
Nacimiento 17 de mayo de 1888
Bandera de Chile Chillán, Chile
Fallecimiento 2 de mayo de 1970 (81 años)
Bandera de Chile Santiago, Chile
Nacionalidad Chilena Ver y modificar los datos en Wikidata
Educación
Alma máter Escuela Militar del Libertador Bernardo O'Higgins
Información profesional
Ocupación Oficial del Ejército de Chile
Tratamiento General del Aire (R)
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Arturo Merino Benítez ( Chillán, 17 de mayo de 1888Santiago, 2 de mayo de 1970) fue un militar y aviador chileno. Es considerado prócer de la aviación chilena y fundador de la Fuerza Aérea de Chile (FACh), institución de la cual fue su primer comandante en jefe.[1] También fue el fundador de la Línea Aérea Nacional (LAN) y uno de los principales promotores de la aeronáutica en el país.

En reconocimiento a su destacado trabajo en el desarrollo de la aeronáutica de su país, el principal aeropuerto de Chile lleva actualmente su nombre.

Biografía

Vida militar

Hijo del español Pedro Merino Feliú y la dama criolla Clorinda Benítez Labbé, ingresó en 1903 como cadete a la Escuela Militar del Libertador Bernardo O'Higgins donde egresó como teniente del Ejército de Chile en 1908.[3]

Así mismo, fue miembro de la Masonería Chilena, a la cual ingresó en la Logia "Deber y Constancia" N° 7 en 1913.

Una vez de regreso a Chile, Merino entró a los servicios aéreos en la Escuela de Aeronáutica Militar, dependiente del Ejército. En abril de 1926 es asignado como director de la Escuela de Aeronáutica Militar y en abril de 1928 asumió como primer director de la recién creada Dirección de Aviación del Ejército[2] . Esta designación, sumada al apoyo del presidente Carlos Ibáñez del Campo, le permitieron llevar a cabo sus ideas sobre lo que debía ser y significar la aviación en Chile, tanto militar, como civil y comercial.

Desarrollo de la aviación en Chile

Otra de sus obras fue la fundación del Club Aéreo de Chile, en mayo de 1928, al cual le proporcionó la más estrecha y decidida colaboración de las Fuerzas Armadas para ir dando vida a los Clubes Aéreos a lo largo del país,[4] con el fin de promover la aviación entre la juventud y las personas que no tenían recursos para acercarse a esta disciplina.

Dentro de sus grandes realizaciones estuvo la creación de la Línea Aero-Postal Santiago-Arica en 1929.[3]

Al mismo tiempo y ante la falta de cartografía apropiada para la aeronáutica, dispuso la creación del Gabinete de Fotogrametría Aérea el 12 de julio de 1930, iniciativa de largo plazo tendiente a formar un capital de fotos aéreas que permitiera posteriormente, en conjunto con el Instituto Geográfico Militar, producir cartografía más exacta de Chile. El Gabinete daría origen posteriormente al actual Servicio Aerofotogramétrico “General Juan Soler Manfredini”.[2]

Dentro de sus actividades para fomentar la conectividad aérea del país, realizó él mismo varias rutas con el fin de confirmar su facitiblidad técnica. Fue el primero en aterrizar en San Pedro de Atacama, el aeródromo a mayor altitud en esa época, e intentó crear la ruta hacia la región de Magallanes.[6]

Comandante de la Fuerza Aérea de Chile

Oficiales de la Fuerza Aérea Nacional en 1931.

Merino Benítez fue uno de los principales impulsores de la unificación de los departamentos aeronáuticos existentes en el Ejército y la Armada. El 21 de marzo de 1930, el presidente Carlos Ibáñez del Campo promulgó el decreto que crea la Fuerza Aérea Nacional y la Subsecretaría de Aviación, a partir de los organismos dependientes de los ministerios de Guerra y de Marina, concretando la unificación propuesta y convirtiendo a Chile en uno de los primeros países del mundo en realizar dicha acción.[2]

Merino Benítez estuvo activamente relacionado con la política, siendo muy cercano al presidente Ibáñez. Cuando éste abandonó el cargo en julio de 1931, rápidamente Merino Benítez dejó su posición en la Fuerza Aérea Nacional. En medio de la crisis política de 1932, Merino Benítez apoyó a los rebeldes de la Base Aérea El Bosque, liderados por el comandante Marmaduke Grove, y que propiciaron el golpe de Estado del 4 de junio. El nuevo gobierno, que instauró la República Socialista, rápidamente reinstauró a Merino Benítez en la FAN con el recién creado rango de Comandante en Jefe.[8]

Sin embargo, el gobierno duró apenas unos días. Merino Benítez, junto a otros militares, exigieron la renuncia de la junta militar mientras varios regimientos se sublevaban. Los líderes de la junta, incluyendo Grove, fueron apresados y exiliados a la isla de Pascua. Una nueva junta fue formada, esta vez liderada por el civil Carlos Dávila. Merino Benítez inició un proceso de limpieza de la Fuerza Aérea de aquellas personas asociadas al grovismo y al alessandrismo, incluyendo a Diego Aracena.[8] El 2 de septiembre del mismo año fue ascendido a «Comodoro del Aire», rango equivalente al de General.

El gobierno de Dávila, sin embargo, rápidamente se fracturó. El 13 de septiembre, los comandantes de las tres ramas de las Fuerzas Armadas —junto a Merino Benítez estaban el contralmirante Carlos Jouanne y el general Luis Otero Mujica— se manifestaron contrarios a los cambios propuestos por Dávila, quien decidió dejar el cargo de presidente provisional del país en manos del general Bartolomé Blanche, ministro del Interior y uno de los líderes de la revolución. El comodoro rechazó la propuesta y expresó su deseo de crear una nueva junta formada por los tres comandantes; sin embargo, Jouanne y Otero no se sumaron a la idea. En conflicto con las otras dos ramas y sintiendo que estaba en desventaja, Merino pidió crear un Ministerio del Aire que se sumara a los de Guerra y de Marina para compensar la situación. Tampoco tuvo éxito, por lo que se dirigió a El Bosque y se declaró en rebeldía en la madrugada del 14.

Blanche ordenó que la Escuela de Infantería, los regimientos Tacna y Maturana y el Batallón de Comunicaciones rodearan la base aérea, ante lo cual los rebeldes decidieron escapar con una treintena de aviones hacia la Base Aérea de Quintero, para luego continuar hasta la posta aérea de Ovalle. En dicha ciudad, tropas del regimiento Arica y de Carabineros lograron capturar a Merino Benítez, 40 oficiales y 30 mecánicos, desarticulando la rebelión. A nivel nacional, las bases de El Bosque y Maquehue se rindieron rápidamente, mientras en Chamiza hubo algo de resistencia. Como resultado, Merino Benítez pasó a retiro el 16 de septiembre, siendo reemplazado en la comandancia de forma interina por Adirio Jessen.[9] Con el fin de evitar una nueva rebelión, se estudió la disolución de la Fuerza Aérea, lo que finalmente no se llevó a cabo producto del fin del gobierno de Blanche y la elección de Arturo Alessandri Palma.

Vida tras el retiro

Un avión Douglas DC-3 de la Línea Aérea Nacional utilizado a mediados del siglo XX.

Tras su retiro, Merino Benítez se mantuvo relacionado al mundo aeronáutico. El 21 de julio de 1932, la Línea Aérea Nacional había recibido su personalidad jurídica y se designó al comodoro como presidente de su consejo directivo. Luego de pasar a retiro, Merino presentó su renuncia al consejo al presidente electo Arturo Alessandri Palma, pero éste la rechazó y le insistió en continuar a cargo de la empresa. Así, Merino Benítez ejerció hasta agosto de 1938, siendo clave en el desarrollo y consolidación de LAN como la primera aerolínea del país. Posteriormente, Merino Benítez regresó a la compañía como Vicepresidente Ejecutivo entre 1952 y 1954.[1]

Considerado un nacionalista de izquierda, Merino Benítez fue un ferviente partidario del socialista Salvador Allende. En la elección de 1964, el comodoro incluso organizó una concentración en el Teatro Baquedano para apoyar la candidatura presidencial de Allende bajo el lema "La familia militar junto a Allende". En el evento, Merino Benítez dijo: "Defenderemos su triunfo, que será el triunfo de la nación entera [...] sólo Allende es garantía de que se harán grandes cambios en Chile".[11]

Nadie duda de la necesidad de efectuar cambios profundos en nuestros hábitos políticos y administrativos, a fin de poner término a la fuga de nuestras riquezas y poder mejorar la triste condición cultural y económica en que vive nuestro pueblo. Y, ¿quién puede ofrecernos mayores garantías que el senador Allende que, por más de 30 años, se ha mantenido leal y convencido junto a las ideas socialistas, que significan un más justo reparto de las riquezas, para hacer menos pobres a los pobres?

Arturo Merino Benítez, 15 de agosto de 1964

Allende, sin embargo, fue derrotado en las urnas por Eduardo Frei Montalva. Tras la campaña, Merino Benítez recibió la oferta de Baltazar Castro de postular a senador en las elecciones de 1965. Aunque el comodoro rechazó la propuesta, se manifestó en favor de ponerse “en franca campaña, utilizando la ocasión para demostrar al pueblo la necesidad que existe de formar una izquierda poderosa que responda a los ideales nacionalistas que nos guían”.[10]

La Fuerza Aérea le rindió un homenaje en vida el 21 de marzo de 1970, con motivo de cumplirse los 40 años de vida institucional. En una emotiva ceremonia, que contó con varios invitados extranjeros y un desfile aéreo y terrestre, el presidente Eduardo Frei Montalva condecoró al comodoro con una medalla de oro que tenía la inscripción: “Al insigne y primer Comandante en Jefe de la Fuerza Aérea de Chile. 1930-1970”.

Murió en su casa ubicada en el centro de Santiago, el 2 de mayo de 1970, a la edad de 82 años a causa de un derrame cerebral. Sus restos fueron enterrados en un mausoleo del Cementerio General de dicha ciudad.[6]

Tras asumir la presidencia algunos meses después de la muerte del comodoro, Salvador Allende envió el 26 de abril de 1970 un proyecto de ley al Congreso Nacional para denominar como «General del Aire Arturo Merino Benítez» al entonces Aeropuerto de Pudahuel, inaugurado unos años antes con el fin de funcionar como nuevo aeropuerto para Santiago.[12]

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