Arturo Frondizi

Arturo Frondizi
Arturo Frondizi.jpg
Arturo Frondizi sentado por primera vez en el sillón de Rivadavia (1958).

Coat of arms of Argentina.svg
Presidente de la Nación Argentina
1 de mayo de 1958-29 de marzo de 1962
Vicepresidente Alejandro Gómez (1958)
Ninguno (1958-1962) [nota 1]
Predecesor Pedro Eugenio Aramburu
( de facto)
Sucesor José María Guido
(de facto)

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Presidente del Comité Nacional del Movimiento de Integración y Desarrollo
1963-1995
Sucesor Rogelio Julio Frigerio

Escudo de la UCR.svg
Presidente del Comité Nacional de la UCR/UCRI
Diciembre de 1954-Diciembre de 1963
Predecesor Santiago H. del Castillo (UCR)
Sucesor Oscar Alende (UCRI)

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Diputado de la Nación Argentina
por Ciudad de Buenos Aires
1946-1951
Presidente Juan Domingo Perón (1946-1955)
Vicepresidente Hortensio Quijano (1946-1952)
Alberto Tessaire (1954-1955)

Información personal
Nacimiento 28 de octubre de 1908
Paso de los Libres, provincia de Corrientes, Argentina
Fallecimiento 18 de abril de 1995 (86 años)
Buenos Aires, Argentina
Nacionalidad Argentina Ver y modificar los datos en Wikidata
Partido político UCR, UCRI, MID
Familia
Cónyuge Elena Faggionato de Frondizi (matr. 1933; fall. 1991)
Hijos Elena Frondizi (1937-1976)
Educación
Alma máter Facultad de Derecho (UBA)
Información profesional
Ocupación Abogado y profesor
Distinciones
Firma Frondizi firma 58.svg
Web
Sitio web
Notas
Es la única persona que habiendo ostentado el cargo de presidente de Argentina se le concedió el Premio Konex de honor.[1]
Fue el primer presidente argentino en visitar los Estados Unidos.[3]
Es uno de los pocos presidentes que no fue enterrado en el cementerio de la Recoleta.
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Arturo Frondizi ( Paso de los Libres, 28 de octubre de 1908 - Buenos Aires, 18 de abril de 1995) fue un abogado, periodista, docente y político argentino, que fue elegido como presidente de Argentina y gobernó entre el 1 de mayo de 1958 y el 29 de marzo de 1962, cuando fue derrocado por un golpe de Estado militar.

Afiliado a la Unión Cívica Radical en los años treinta, Frondizi fue uno de los líderes que renovaron esa fuerza política en la década de 1940, dando origen a la corriente intransigente. En 1946, debutó en un cargo político como diputado nacional por la Ciudad de Buenos Aires. En las elecciones de 1951 integró la fórmula presidencial de la UCR como candidato a vicepresidente, junto a Ricardo Balbín, que fue derrotada por la fórmula peronista.

En 1954 editó Petróleo y política, un libro-denuncia sobre la actividad de las empresas petroleras en Argentina, y propuso el monopolio de YPF sobre el sector petrolero. El libro se transformaría en un superventas al año siguiente, durante los acalorados debates sobre los contratos petroleros firmados por Juan D. Perón y la Standard Oil de California; gracias a esto —y al logro de la reapertura de la revista Qué!—, Frondizi se posicionaría en un primer plano de la escena política nacional, dándole más refuerzo a su fama de intelectual y a su perfil izquierdista.

Durante la Revolución Libertadora Frondizi lideró el sector del radicalismo que criticaba la dictadura, contra el sector liderado por Balbín, más cercano a la misma, hecho que llevó a la división del partido y a la formación de la Unión Cívica Radical Intransigente (UCRI). Frondizi y Balbín se enfrentaron en las elecciones presidenciales de 1958 con el peronismo proscripto, y Frondizi ganó ampliamente, posiblemente gracias a un acuerdo que él o su entorno realizaron con Juan Domingo Perón, en circunstancias que hasta el día de hoy, no son totalmente claras.

Su gobierno estuvo caracterizado por un viraje ideológico, inspirado por Rogelio Frigerio, hacia un tipo de desarrollismo menos impulsado desde el Estado y más orientado al desarrollo de la industria pesada como consecuencia de la instalación de empresas multinacionales. Su política sociolaboral, petrolera y educativa tuvo picos de alta conflictividad, con grandes manifestaciones y huelgas del movimiento obrero y del movimiento estudiantil, así como numerosos atentados contra el gobierno con fines políticos en los que resultaron asesinadas 17 personas entre civiles y militares. Aprobó y ejecutó el Plan CONINTES, que ponía a los manifestantes bajo jurisdicción de los tribunales militares y prohibía las huelgas. La política exterior buscó acercarse a la administración demócrata de John F. Kennedy en Estados Unidos, pero mantuvo una línea independiente: apoyó la revolución cubana, recibió a Fidel Castro en Buenos Aires e incluso llegó a reunirse en secreto con Ernesto Guevara para intentar mediar los conflictos entre Estados Unidos y Cuba sin éxito alguno. Argentina fue el único país que se opuso a la expulsión de Cuba del sistema interamericano. Profundizó las relaciones internacionales con países asiáticos al realizar por primera vez una visita presidencial a Indonesia, India e Israel, y cerró acuerdos económicos con la Unión Soviética.

El gobierno de Frondizi estuvo muy restringido por la presión del poder militar, que le llegó a imponer los ministros de Economía liberales Álvaro Alsogaray y Roberto Alemann. Frondizi no logró terminar su mandato presidencial, ya que fue derrocado por un golpe de Estado el 29 de marzo de 1962. Ese día fue detenido por los militares golpistas y un decreto del Poder Ejecutivo de José María Guido convalidó su detención sin juicio durante dieciocho meses, impidiéndole participar a él y a su corriente política en las elecciones de 1963. Frondizi criticó duramente la asunción y gobierno de Arturo Illia, quien de hecho aceptó como legal el derrocamiento de Frondizi y anuló algunos de los contratos petroleros. En 1966 apoyó abiertamente el golpe militar que derrocó a Illia, pensando que la «Revolución Argentina» era una oportunidad de hacer la revolución económica. Abandonaría, sin embargo, rápidamente esa idea al asumir Adalbert Krieger Vasena el ministerio de Economía.

Desde su derrocamiento Frondizi fue partidario de formar un frente nacional que incluyera necesariamente al peronismo. Esta postura lo enfrentó con el ala de la UCRI liderada por Oscar Alende y lo llevó a separarse del partido para crear el Movimiento de Integración y Desarrollo (MID), que se mantendría desde entonces cercano al peronismo, integrando los mismos frentes electorales. En las elecciones presidenciales de marzo de 1973 y septiembre de 1973, el MID liderado por Frondizi integró el Frente Justicialista de Liberación (FREJULI) junto al peronismo y otras fuerzas políticas, resultando victorioso con las candidaturas presidenciales de Cámpora y Perón.

Durante la dictadura autodenominada Proceso de Reorganización Nacional mantuvo una postura expectante al régimen militar, al mismo tiempo que crítica ante algunas de las medidas económicas que había adoptado el gobierno de facto, en la que el MID aportó al ministro de Relaciones Exteriores Oscar Camilión y varios intendentes.

Biografía

Cuatro hermanos de la familia Frondizi (de izquierda a derecha): Silvio, Liduvina, Arturo y Risieri ( 1915 aprox.).

Arturo Frondizi nació el 28 de octubre de 1908 en Paso de los Libres, provincia de Corrientes, Argentina.[4]

Fue el decimotercer hijo de Isabella Ércoli de Frondizi y de Giulio Frondizi. Este había aprendido el arte de la albañilería de su padre.[8]

De todos sus hijos, tres de ellos se destacaron en la historia de Argentina: Silvio, como intelectual sociólogo; Arturo, como político; y Risieri, como filósofo.[9]

Frondizi (segundo a la derecha) jugando en la cuarta división del Club Almagro durante los años 20.

A mediados de los años 1920, Frondizi jugó al fútbol como defensor en las categorías inferiores del Club Almagro. En alguna ocasión afirmó ser fanático de dicho club. En el año 1926 sufrió una grave lesión en un brazo, consecuencia de una mala caída. El periodista Ariel Scher dijo: «Cuando se quebró, preocupó a todos sus compañeros, y en particular a Raúl Colombo, con quien compartiría el afecto, tanto en la política como en el deporte, a lo largo de su existencia».[11]

Arturo y Silvio viajaron en 1923 a la provincia de Buenos Aires acompañados por su padre. Concurrieron al Colegio Nacional Mariano Moreno, donde después estudiaría también Risieri. En el año 1925, antes de cursar el último año del bachillerato, Arturo intentó ingresar en el Colegio Militar, pero fue aplazado. Fue durante esos últimos años de bachillerato cuando Arturo dio un vuelco a su vida, empezando a preocuparse más por los estudios y a dejar de lado los juegos y deportes. De esta forma, durante el quinto año, sus notas comenzaron a mejorar notablemente. Ya como un estudiante distinguido, empezó a colaborar en el diario estudiantil Estimulen.[9]

Comienzo en la política

Frondizi se identificó con el yrigoyenismo cuando era un adolescente y estudiaba en el colegio secundario.[12]

En 1927 ingresó a la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, en donde se graduó en julio de 1930. Se negó a retirar su diploma de honor al año siguiente de ser emitido, debido a su negativa de recibir el mismo de manos del entonces presidente de facto Jose Félix Uriburu, quien había derrocado a Yrigoyen el 6 de septiembre del año anterior.

Su oposición a la dictadura que derrocó a Yrigoyen lo llevó a participar en una manifestación el 8 de mayo de 1931, durante la cual fue detenido y «puesto a disposición del gobierno provisional». Su hermano Silvio Frondizi presentó el habeas corpus, el primero de una vida dedicada a defender presos políticos. El juez sin embargo dispuso el encarcelamiento también de Silvio Frondizi, y ambos hermanos permanecieron detenidos juntos durante veinte días en la Penitenciaría Nacional ubicada en la calle Las Heras de Buenos Aires, prisión que Arturo ordenaría demoler cuando fue Presidente.[13]

Frondizi mismo ha dicho que esa detención lo decidió a dejar de lado la carrera de profesor que tenía pensado seguir, para iniciar la carrera de político.[9]

El 28 de octubre de 1932, Frondizi se comprometió con Elena Faggionato, para casarse el 5 de enero de 1933. De esta unión nacería en 1937 su única hija, Elena.[4]

Felipe Pigna relata que el 6 de julio de 1933 Frondizi se destacó con el discurso que pronunciara en el entierro de Hipólito Yrigoyen, un evento que sorprendió a la sociedad argentina por su carácter multitudinario, luego de años de acusaciones y propaganda antiyrigoyenista.[4] En 1970 Frondizi recordaría aquel momento con estas palabras:

El día del sepelio, todavía enfermo, fui junto con mi mujer a formar parte como un joven anónimo, de la gran columna popular. Desde la esquina de Tucumán y Callao vi pasar a miles de argentinos que acompañaban al gran caudillo. Hombres y mujeres de todas las edades y de todas las clases sociales. El espectáculo era imponente no sólo por la multitud sino por su composición humana. Me emocionó profundamente ver a la gente humilde sollozante, y una nota totalmente inesperada para mí, la presencia de una multitud de negros. Los que el 6 de septiembre nos conmovimos por la soledad de Yrigoyen, pudimos advertir cómo el pueblo había ido a su sepelio a decir que el instinto popular es más fuerte que todos los poderes que lo encarcelaron, lo denigraron y lo atacaron. El caudillo era ya un mito de la Patria. Viendo pasar su féretro me sentí más yrigoyenista...

Arturo Frondizi.[12]

En diciembre de 1933 sería detenido por tercera vez, sospechoso de estar implicado en un alzamiento contra el gobierno nacional.[9]

Frondizi con su esposa Elena y su hija Elenita, en 1938.

En 1935, Frondizi, con la ayuda de su padre Giulio, decidió construir una cabaña de vacaciones de aproximadamente 30 metros cuadrados en lo que iba a ser el futuro balneario de Pinamar. Este lugar se caracterizaba por poseer un paisaje lleno de dunas en su litoral costero del Atlántico. El mismo Giulio eligió en su carpintería, en la Ciudad de Buenos Aires, los tirantes más fuertes para la construcción de la casa, en la que colaboraron todos los integrantes de las familias Frondizi y Faggionato. La casita de vacaciones fue bautizada con el nombre de La Elenita, en honor a la hija de Frondizi, Elena.[15]

Arturo Frondizi y su familia.

Precisamente a principios de ese año se le había designado a Frondizi como delegado del Comité Metropolitano de la UCR, y ya en el mes de marzo, como secretario de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre. Más tarde fue designado el 30 de septiembre como apoderado de la Junta Ejecutiva del Centro de expresos políticos y exiliados.[9]

En el conflicto europeo que desembocaría en la Segunda Guerra Mundial, Frondizi adoptó desde 1936 una postura de alineamiento político antifascista en oposición a la tradicional posición neutralista que mantenía Argentina desde la Primera Guerra Mundial. Por entonces ya se destacaba por su acción partidaria al participar en organismos ideológicos concretos, como la Asociación Cultural de Doctrina Radical, la Asociación de Estudios Políticos, o el Semanario de Estudios Políticos y Económicos, entre otros.

El 1 de mayo del citado año brindó un discurso en nombre de la UCR en un multitudinario acto de la Confederación General del Trabajo (CGT), en donde compartió tribuna con el secretario general de la CGT, José Domenech; el expresidente radical Marcelo T. de Alvear; Mario Bravo y Nicolás Repetto del Partido Socialista; Paulino González Alberdi por el Partido Comunista; y Lisandro de la Torre del Partido Demócrata Progresista. En un incidente relativo al escándalo de la CHADE, Frondizi fue agredido a disparos, resultando herido en un hombro por una bala. En mayo de 1937 presidió la Asamblea del Movimiento Orientador de la UCR y el 11 de julio pronunció una conferencia sobre el problema del antisemitismo visto por un argentino, en la Sociedad Israelita Enrique Heine.[9]

Carrera política

Frondizi con Rogelio Frigerio.

Frondizi integró una generación de jóvenes radicales que cuestionaron la conducción conservadora de Marcelo T. de Alvear y la corriente oficial unionista, reivindicando el nacionalismo económico de Hipólito Yrigoyen y proponiendo que la UCR adoptara una posición de centro izquierda. Apoyados e identificados con la política industrialista y nacionalista que Amadeo Sabattini había impulsado como gobernador de la provincia de Córdoba, Frondizi y otros jóvenes renovadores como Moisés Lebensohn, Ricardo Balbín, Arturo Illia, Crisólogo Larralde y Alejandro Gómez organizaron en mayo de 1942, en Chivilcoy, un congreso juvenil «donde se sentaron las bases de la “revolución” que intentaron imponerle al partido».[16]

El 4 de abril de 1945 formó parte del grupo de dirigentes radicales opositores al unionismo, que se reunieron en la ciudad de Avellaneda, para debatir y consensuar las bases políticas para un programa de centro-izquierda y nacionalista que pudiera dar respuesta a las nuevas realidades sociales, económicas y políticas que el acentuado proceso de industrialización estaba produciendo en la Argentina. El resultado fue la Declaración de Avellaneda, un documento histórico que se constituyó en una de las bases ideológicas de la Unión Cívica Radical. Poco después, el 1 de noviembre de 1945, estos dirigentes radicales se reunieron en Rosario para constituir el Movimiento de Intransigencia y Renovación (MIR).[9]

En 1945, durante el enfrentamiento entre peronismo y antiperonismo, Frondizi decidió adoptar una posición de respaldo a las conquistas laborales y las medidas de fortalecimiento sindical impulsadas por Perón cuando era Secretario de Trabajo, aunque criticó la política centro-derechista en materia educativa y autoritaria del gobierno militar. Durante los hechos de octubre de 1945, Frondizi fue expulsado de la Casa Radical de la Capital Federal acusado de «colaboracionista» del peronismo.[17]

Frondizi dando un discurso, circa de 1957.

Frondizi, en coincidencia con la postura del MIR, se opuso a la Unión Democrática, un frente electoral liderado por la UCR para oponerse al peronismo, que agrupaba tanto a partidos de izquierda como de derecha. La derrota electoral de la Unión Democrática frente al peronismo, en las elecciones presidenciales de 1946, produjo un profundo debate en el radicalismo y la renuncia de la conducción unionista. Por su parte, Frondizi resultó elegido en esa ocasión diputado nacional como representante del pueblo de la ciudad de Buenos Aires. La corriente intransigente asumió entonces el liderazgo del partido, siendo elegidos dos de sus miembros, Ricardo Balbín y Arturo Frondizi, respectivamente, presidente y vicepresidente del bloque radical de diputados nacionales, en el llamado Bloque de los 44.[9]

A comienzos de 1948, Frondizi fue reelecto diputado, imponiéndose el MIR en los comicios internos de la Capital Federal.[9]

En las elecciones presidenciales de 1951 fue nominado por la Unión Cívica Radical para integrar la fórmula presidencial como candidato a vicepresidente de la Nación, acompañando a Ricardo Balbín como candidato a presidente. La fórmula radical obtuvo el 31,81 % de los votos, siendo vencida por la fórmula peronista, integrada por Juan D. Perón y Hortensio Quijano, que obtuvo el 62,49 %. En 1954, Frondizi fue elegido presidente del Comité Nacional de la UCR.[18]

Ricardo Balbín y Arturo Frondizi, en 1946.

El 1 de junio de 1950 habló sobre el poder del Congreso Nacional desde su banca de diputado.

Para que exista un régimen constitucional en la República, no es suficiente la existencia de un edificio que se llama Congreso Nacional, ni un recinto como este, ni un reglamento, ni estas bancas; es preciso que el Congreso Argentino funcione en la integridad de su capacidad y de sus atribuciones, es imprescindible que se sienten aquí representantes de los partidos políticos, pero por sobre todo que se sienten representante del pueblo, dispuestos a servir a los ideales de la Nación Argentina, en sus grandes aspiraciones.

Palabras de Arturo Frondizi desde su banca de diputado.[19]

Sus múltiples compromisos políticos no le impidieron dedicarse a la actividad intelectual, así fue como a fines de 1954 publicó Petróleo y política, libro-denuncia sobre la actividad de las empresas petroleras en Argentina, y habló del monopolio de YPF sobre el sector petrolero. El libro se transformaría en un superventas al año siguiente, durante los acalorados debates sobre los contratos petroleros firmados por Perón y la Standard Oil de California; gracias a esto, Frondizi se posicionaría en un primer plano de la escena política nacional, dándole más refuerzo a su fama de intelectual y a su perfil izquierdista. Al libro le faltaban dos capítulos aún no elaborados, correspondientes al periodo de 1943 a 1953, relacionados con el futuro del petróleo y los problemas de la creación de la energía.[9]

En aquella época se empezaron a producir hechos violentos antiperonistas, como el 15 de abril de 1953, cuando una bomba colocada por un comando civil antiperonista estalló en medio de una concentración obrera en la Plaza de Mayo, causando siete muertos y centenares de heridos. Como represalia, al finalizar la marcha, un grupo de manifestantes prendió fuego a la Casa Radical, y también al Jockey Club. Pocos días más tarde fueron detenidos los principales líderes radicales entre los que se encontraba el propio Frondizi, que iba otra vez preso después de que se le hubiera detenido también en Fisherton en 1944.[20]

El 16 de junio de 1955, altos dirigentes de la UCR y la Marina organizaron un golpe de Estado intentando asesinar al presidente de la Nación. Para ello, bombardearon la Plaza de Mayo con el resultado de más de trescientas personas asesinadas. En ese contexto, Frondizi fue brevemente detenido por sus conexiones con los grupos golpistas, así como con los radicales que integraban grupos terroristas denominados comandos civiles.[22]

Arturo Frondizi, presidente del comité radical, irradió por primera vez después de casi diez años un discurso opositor, emitido por Radio Belgrano el 27 de julio de 1955.

Frondizi dio uno de sus más famosos discursos políticos, de una duración de media hora, por Radio Belgrano el 27 de julio de 1955. Fue el primer discurso opositor tras varios años en que los medios de comunicación se encontraban bajo el poder del gobierno de Perón.[23]

El discurso de Frondizi fue un auténtico impacto en la opinión pública. Significó, en primer lugar, una prolija denuncia de las transgresiones en que, a su juicio, había incurrido el régimen peronista. Pero implícitamente exponía todo un programa de gobierno. Además, la entonación grave, la perfecta dicción, el estilo serio de la disertación contrastaban con el aire populachero y reiterativo de la propaganda oficialista. Fue, sin duda, la confrontación más definida entre un régimen en vísperas de su derrumbe y el que aspiraba a sucederlo, por boca de uno de sus más inteligentes voceros.

Félix Luna, 1983.[24]

La división de la UCR

Arturo Frondizi en el comité de la UCR, ca. 1956.

En septiembre de 1955, recién instalado el gobierno militar de la Revolución Libertadora, se plantearon dos grandes tendencias dentro del antiperonismo como también en el radicalismo: existía un sector que buscaba restablecer de alguna forma el acercamiento y la conciliación con el peronismo y otro sector que buscaba «desperonizar» el país, mediante una estricta política represiva del peronismo y los sindicatos.[25]

En consecuencia, el 10 de noviembre de 1955 se constituyó una Junta Consultiva del gobierno militar, presidida por el almirante Isaac Rojas, e integrada por representantes de todos los partidos políticos con excepción del peronismo y el comunismo. Los miembros en representación de la Unión Cívica Radical fueron los unionistas Juan Gauna y Miguel Ángel Zavala Ortiz y los intransigentes Oscar Alende y Oscar López Serrot. Dos días después, se produjo la renuncia de Rojas y todos los miembros de la Junta Consultiva, excepto los dos representantes de la Unión Federal, con el fin de presionar la dimisión del presidente del país Eduardo Lonardi. Esto se hizo efectivo el 15 de noviembre, cuando le sustituyó el general Pedro Eugenio Aramburu, fortaleciéndose así la línea antiperonista del gobierno.

El 9 de noviembre de 1956 se reunió en Tucumán la Convención Nacional de la UCR. La postura del partido liderado por Frondizi, el Movimiento de Intransigencia y Renovación, era de repudio al gobierno militar; propuso tomar la iniciativa y presionarlo mediante la designación de una fórmula presidencial. Los balbinistas (ya separados del MIR), unionistas y sabattinistas, más cercanos a la Revolución Libertadora, rechazaron la propuesta, ya que estaban a favor del gobierno militar. La Convención Nacional votó a favor de la propuesta intransigente y eligió a Arturo Frondizi como candidato a presidente de la Nación. Los unionistas, balbinistas y sabattinistas, abandonaron entonces la Convención y el 10 de febrero de 1957 formaron un nuevo partido, un partido aparte, la Unión Cívica Radical del Pueblo, conocida como el ala conservadora de la UCR.[9]

Los intransigentes también se dividieron en un partido y tomaron el título de Unión Cívica Radical Intransigente. El partido definió rápidamente una posición inspirada en la Declaración de Avellaneda, pero adaptada a la situación de posguerra, atrayendo a una gran cantidad de sectores juveniles y progresistas extra partidarios, como los socialistas Dardo Cúneo y Guillermo Estévez Boero o el forjista Raúl Scalabrini Ortiz. Estos se caracterizaban por una posición de centro-izquierda nacional no antiperonista, así como por el pensamiento desarrollista sostenido por Rogelio Frigerio desde la revista Qué!. Además, Frondizi y Frigerio establecieron una estrecha relación con el diario Clarín, al punto que hasta 1982 el diario se identificó con el desarrollismo y el futuro MID. La relación se inició durante la presidencia de Frondizi, cuando Clarín se convirtió al desarrollismo, recibiendo importantes sumas de dinero desde el gobierno, y se consolidó desde 1969, cuando luego de la muerte de su fundador Roberto Noble, su viuda Ernestina Herrera de Noble estableció una alianza con Frigerio, quien se convirtió en su ideólogo y supervisor desde las sombras, a través de las gestiones gerenciales en el diario de los desarrollistas Oscar Camilión y Héctor Magnetto.[29]

Elecciones de 1958

Arturo Frondizi recibe el bastón presidencial de parte de Pedro Eugenio Aramburu el 1 de mayo de 1958 en el Congreso de la Nación de Argentina. Al nuevo presidente constitucional le esperaba un 1958 muy complicado.

La campaña para las elecciones presidenciales de 1958 contó con un alto activismo de los militantes, quienes además de hacer su habitual tarea de pegatinas, comenzaron a pintar masivamente los muros de edificios con los nombres de la fórmula presidencial. Tales actos no tardaron en despertar críticas por parte de los medios de prensa. Fue la campaña más costosa que se hizo hasta ese momento en la historia argentina. El MID mandó grabar un tango titulado «Frondizi, ¡primero vos!», con lírica y música de Daniel Quiroga.[30]

La dictadura militar dispuso prohibir en las elecciones de 1958, a los partidos Peronista y Comunista. Asimismo dispuso que sólo podrían participar en la misma aquellas provincias que tuviesen constitución vigente al 1 de diciembre de 1957 (las constituciones provinciales habían sido abolidas por la dictadura por medio de la proclama militar de 1956); debido a ello no se les permitió participar en la elección a los ciudadanos de las provincias de La Pampa y Misiones.[31]

Retrato de Frondizi.

La mayoría de los historiadores aceptan que hubo algún tipo de entendimiento secreto entre Perón y Frondizi para que el voto peronista proscripto se volcara a favor del candidato de la UCRI. Se presume que el pacto se realizó debido a una gestión personal reservada de Rogelio Frigerio, quien tomó contacto con John William Cooke (delegado de Perón exiliado en Venezuela),[34]

No obstante, Enrique Escobar Cello en su libro Arturo Frondizi: el mito del pacto con Perón desmiente dicho pacto, argumentando que no se conoce la existencia de copias ni constancias verídicas en donde aparezca la firma de Frondizi. Este siempre había negado el pacto.[39]

Victoria

Discurso presidencial de Arturo Frondizi en 1958. Fuente: Radio Nacional Argentina. RTA Radio y Televisión Argentina.
Arturo Frondizi saluda a una multitud en Plaza de Mayo el día de su asunción.

La UCR del Pueblo propuso la fórmula Balbín- Del Castillo, obteniendo por ello 2 416 408 votos, contra la UCR Intransigente, que postuló a Frondizi- Gómez, triunfando estos con 4 049 230 votos. A juicio del historiador Félix Luna, los apoyos que aseguraron el éxito de Frondizi fueron heterogéneos: peronistas (aconsejados por Perón, de quien se dice que había llegado a un acuerdo con el candidato); católicos y nacionalistas (simpatizantes con la postura antidivorcista y de libre enseñanza defendida por el radical); y sectores de izquierda (atraídos por sus ideas progresistas).[40]

Fue decisivo el empeño del general Aramburu para impedir que prosperasen los planes que los militares tenían preparados en caso de que saliese ganador Frondizi, ya que la mayoría de los oficiales lo asociaban como una amenaza a un posible retorno peronista, temiéndolo también por la relación que tenía este con Frigerio, quien contaba con colaboradores salidos de las filas del Partido Socialista (máximo enemigo ideológico de los militares por entonces). La resolución del general Aramburu fue la de entregar el mando a quien ganase las elecciones.[9]

Preguntado en 1958 por la Revista Atlántida a qué cosas renunció para llegar a presidente, respondió:

Espiritualmente a ninguna, materialmente a todas.

Declaraciones del nuevo presidente para la revista Atlántida.[42]

En su discurso presidencial del 1 de mayo de 1958 resaltó:

La Nación Argentina inicia hoy un nuevo período constitucional que las circunstancias han convertido en comienzo de una nueva era. En lo profundo, este acto inicial está presidido por un ideal moral: la clara e inequívoca voluntad del reencuentro argentino y de reanudar el desarrollo nacional.
Continuaba: A partir de hoy gobernaré para todos los argentinos y reclamaré el concurso de cuantos comparten los anhelos del pueblo, cualquiera que sea su militancia política y sin otra condición que su honestidad y su capacidad. Abandono toda tarea partidista y declaro solemnemente que desde la Casa de Gobierno no se hará política de partido. Debemos terminar con el sectarismo y la intolerancia.

Discurso inaugural de Frondizi.[43]

Una semana después de que Frondizi asumiera su cargo presidencial, el periódico Wall Street Journal publicó un artículo sobre Argentina, titulado: «¿Cuánto durará Frondizi?».[44]

Elecciones presidenciales de 1958
Fórmula presidencial Partido Votos  %
Arturo Frondizi - Alejandro Gómez Unión Cívica Radical Intransigente
4 090 840
44,79
Ricardo Balbín - Santiago H. del Castillo Unión Cívica Radical del Pueblo
2 640 454
28,91
Votos en blanco
836 658
9,16
Lucas Ayarragaray - Horacio Sueldo Partido Demócrata Cristiano
289 245
3,17
Alfredo Palacios - Carlos Sánchez Viamonte Partido Socialista
262 369
2,87
Vicente Solano Lima - Alfredo Massi Partido Conservador Popular
172 721
1,89
Luciano F. Molinas - Horacio R. Thedy Partido Demócrata Progresista
127 465
1,40
Alejandro Leloir - Juan A. Bramuglia Unión Popular
101 000
1,11
Juan Bautista Peña - Ana Zaefferer de Goyeneche Partido Cívico Independiente
38 228
0,42
Conservadores
30 239
0,33
Fuentes:[45]
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