Aranda de Moncayo

Aranda de Moncayo
Municipio de España
Bandera de Aranda de Moncayo.svg
Bandera
Escudo de Aranda de Moncayo.svg

Vista de la localidad

Vista de la localidad
Aranda de Moncayo ubicada en España
Aranda de Moncayo
Aranda de Moncayo
Ubicación de Aranda de Moncayo en España.
Aranda de Moncayo ubicada en Provincia de Zaragoza
Aranda de Moncayo
Aranda de Moncayo
Ubicación de Aranda de Moncayo en la provincia de Zaragoza.
País Flag of Spain.svg  España
•  Com. autónoma Flag of Aragon.svg  Aragón
•  Provincia Flag of Zaragoza province (with coat of arms).svg  Zaragoza
•  Comarca Bandera de la Comarca del Aranda.svg  Aranda
•  Partido judicial La Almunia de Doña Godina[1]
Ubicación 41°34′41″N 1°47′31″O / 41.5781687, 41°34′41″N 1°47′31″O / -1.7920514
•  Altitud 907[2] msnm
•  Distancia 107 km a Zaragoza
Superficie 91,20 km²
Población 187 hab. (2015)
•  Densidad 2,04 hab./km²
Gentilicio arandino, -a
Código postal 50259
Alcaldesa (2015) María Rosario Cabrera Ruiz ( PSOE-Aragón)
Sitio web Ayuntamiento
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Aranda de Moncayo es un municipio de España, en la provincia de Zaragoza, comunidad autónoma de Aragón, comarca de Aranda. Tiene un término de 91,20 km² con una población de 187 habitantes ( INE 2015) y una densidad de 2,05 hab/km².

Historia

El pasado más remoto del que se tiene noticia es el de la instalación de una serie de castros celtíberos dentro del actual término de Aranda, siendo Aratikos el más conocido. Este castro será posteriormente romanizado, ampliándose su perímetro defensivo con nuevas fortificaciones, aumentando el número de habitantes y poseyendo incluso una ceca.

En época altomedieval, la población se trasladará hacia el llano.

Ya en el XI, por razones defensivas en una nueva época de conflictos bélicos, los musulmanes decidirán trasladar la población a su actual emplazamiento, sobre el cerro que domina el río Aranda, construyendo una fortaleza y una serie de viviendas, además de una mezquita. Esta población ocuparía aproximadamente la zona del barrio del Castillo y Puerta Moral, que posteriormente se ampliaría sobre la falda descendiente del monte, hasta el barranco de Las Pozas.

Conquistada primeramente por Alfonso I el Batallador, será protegida por su hermano y sucesor Ramiro II el Monje, que le dará carta de repoblación con su actual nombre, ampliando la fortaleza, ya en el siglo XII. Reconquistada por los musulmanes, pasará definitivamente a manos cristianas con Ramón Berenguer IV, yerno del anterior rey, que colocará en su escudo las barras aragonesas que aún posee. También se construirá en esta época el puente (actual del convento, reformado posteriormente) de acceso al camino de Borja.

Jaime I de Aragón, el Conquistador, le otorgará privilegios de nombrar justicia y jurado y Pedro IV donará el lugar a la Orden de San Jorge de Alfama en 1373, pero al poco tiempo pasará (1384) a manos de Doña Toda de Luna, vizcondesa de Rueda y Urrea, pasando a tomar el título de Condado de Aranda, con casa propia en el lugar y palacio condal en Épila. De entre los condes de Aranda, el más famoso será Don Pedro Abarca de Bolea, que en el siglo XVIII será Primer Ministro de Carlos III. En la actualidad y desde el 2 de abril de 2013, el título de Conde de Aranda está en posesión de don Alfonso Martínez de Irujo y Fitz-James Stuart, cedido por su madre en vida Cayetana Fitz-James Stuart, que fue la XVIII duquesa de Alba.

En el siglo XV fue lugar natal del pintor Pedro de Aranda, que tenía un taller en Calatayud, para convertirse posteriormente en uno de los pasos hacia Castilla ( Carlos I entró por aquí en Aragón en 1518) y disfrutar de una época de apogeo económico, gracias a la explotación de la vega por los agricultores moriscos y de la ganadería, que permitía un buen comercio de lana, además de establecerse una feria de ganado menor en los días de Todos los Santos.

Este esplendor económico permitirá la construcción de la iglesia actual, dedicada a la Asunción y San Basilio. Es un templo gótico tardío, de una sola nave, muros de sillería y bóveda estrellada, con un retablo mayor de gran calidad, de transición entre renacimiento y barroco, y otros retablos plenamente barrocos, con buenas imágenes. Destacan también una serie de relicarios y custodias de gran interés (punzón de Cardiel) y el coro neoclásico.

La expulsión de los moriscos en el siglo XVII representará una época de depresión.

Durante la Guerra de Sucesión, las familias más fuertes del pueblo tomarán partido por Felipe de Anjou, que tras su victoria en 1708 le concederá el título de Muy Noble y Fidelísima Villa, relevándola de quintas y alojamiento de tropas.

Como elementos a destacar de esta época, hay que mencionar la ermita de San Roque, construida en 1653 en estilo barroco-mudéjar, con un interesante retablo. De las ermitas conocidas, quedan en ruinas las de San Bartolomé y San Sebastián, no quedando restos de las del Humilladero y San Blas.

Junto al puente del río se levantó también en el siglo XVII un convento de capuchinos bajo la advocación de San Román, que poseía una gran parte de las tierras de cultivo de la Huerta. Por la ley de desamortización de Mendizábal en 1836, las tierras pasaron a manos privadas y el edificio fue cayendo en una total ruina.

En el siglo XX debemos destacar la traída de aguas desde Lagüén, en 1915, con un bombeo de gran ingenio que salva el desnivel hasta el pueblo, y la construcción en los años 70 del embalse de Maidevera, que aprovecha las aguas del río Aranda y del barranco Pedreñas para aliviar la falta de riego de los otros pueblos de la cuenca.

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