Antonio Paz y Meliá

Antonio Paz y Meliá ( Talavera de la Reina, Toledo, 1842 - Madrid, 13 de enero de 1927),[2]

Biografía

Realizó sus primeros estudios en Talavera con "un viejo eclesiástico" y se licenció en Filosofía y Letras por la Universidad Central. Fue empleado por oposición del Banco de España en 1866; matriculado en la ESD, perteneció por oposición desde 1869 al cuerpo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos y trabajó como jefe del Departamento de Manuscritos en la Biblioteca Nacional de Madrid. Fue también bibliotecario en las casas ducales de Alba y Medinaceli. Se jubiló en 1911, después de haber sido Secretario General del Cuerpo Facultativo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos y segundo jefe de la Biblioteca Nacional (1887-1892).

Fue amigo del Conde de las Navas, Juan Gualberto Gómez Valdemoro, y consiguió incorporar a los fondos de la Biblioteca Nacional la del Duque de Osuna. Promovió la Exposición Histórico-Europea de 1892 y preparó, durante la dirección de Manuel Tamayo y Baus, el traslado de la Biblioteca Nacional desde el antiguo edificio de la Plaza de la Encarnación al Palacio de Recoletos donde figura actualmente. Fue miembro de la Comisión oficial organizadora del Archivo de Indias, ligado tradicionalmente al ministerio de Ultramar, antes de que este pasara a depender del ministerio de Fomento y del Cuerpo de Archiveros.[3]

Colaboró en diversas publicaciones periódicas activamente: La Ilustración Española y Americana, Revista de Archivos y Bulletin Hispanique. Publicó el Catálogo de las piezas de teatro manuscritas de la Biblioteca Nacional en dos volúmenes (1934). A él se deben también los catálogos de los archivos de la casa de Alba y de la Casa de Medinaceli. Colaboró en Colección de documentos inéditos para la Historia de España, Colección de Escritores Castellanos y Bibliófilos españoles. Estudió y editó textos de Juan Rodríguez de la Cámara, Gómez Manrique, Alfonso de Palencia, Fernando de la Torre, Juan de Castellanos, Jerónimo de Barrionuevo, Juan de Escóiquiz etc. y crónicas y opúsculos literarios de los siglos XIV al XVI. Especialmente importante fue su edición de la Biblia de Alba traducida del hebreo por el hispanojudío guadalajareño Moisés Arragel (1920-1922). Como creador compuso sólo una comedia, titulada Los cautivos.[4]

También colaboró en proyectos de inspiración institucionista como las bibliotecas circulantes, en el equipo de Rafael Altamira, secretario del Museo Pedagógico Nacional, poniendo "la educación a disposición de los trabajadores".[5]

Other Languages