Anselmo Clavé

Lápida dedicada a Anselmo Clavé en Madrid, inaugurada en 1925.

José Anselmo Clavé y Camps (en catalán, Josep Anselm Clavé i Camps) ( Barcelona, 21 de abril de 182425 de febrero de 1874) fue un poeta, político, compositor y director de música español. Fundador del movimiento coral en España e impulsor del movimiento asociativo.

Biografía

Nacido en el barrio barcelonés de La Ribera hijo de un comerciante de madera. De pequeño aprendió el oficio de tornero pero lo dejó a causa de sus problemas en la vista. A partir de este momento se dedicó, de forma autodidacta, a estudiar música y poesía. Interpretaba sus propias composiciones en cafés de Barcelona acompañándose de una guitarra.

Mostró desde bien joven una filiación política de izquierdas y republicana. Se relacionó con Narciso Monturiol y Abdón Terradas, colaborando en la creación de "La Fraternidad", primer diario comunista en España. Entre 1840 y 1843 participó de forma activa en las revueltas urbanas que tuvieron lugar en la ciudad de Barcelona; poco tiempo después del bombardeo de la ciudad condal por Espartero (diciembre de 1842) fue arrestado y encarcelado en la fortaleza militar de la Ciudadela.

Volvió a su actividad como músico por los cafés de Barcelona, entrando en contacto con la música de la época, comprobando que sus composiciones, inspiradas, poéticas y refinadas, tenían bastante aceptación al alejarse del talante de la música mayoritaria. Gracias a este talento fue llamado para dirigir un grupo de músicos, "La Aurora", que se dedicaban a tocar por cafés y a interpretar serenatas. Debido a la dificultad de crear un repertorio adecuado para un grupo de músicos tan heterogéneo como "La Aurora", Clavé optó por hacerlos cantar a todos, pero hacía falta conservar una textura polifónica. Así surgió la idea de crear una coral, "La Fraternidad", la primera en España (agosto de 1850), de idéntico nombre al diario. Se había creado anteriormente una sociedad cinco años antes, pero su propósito era ante todo instrumental, para dar serenatas y funciones de baile.[1]

Mediante la coral La Fraternidad, Clavé se propuso, de acuerdo con su ideología progresista y filantrópica, el objetivo de acercar la música y la cultura a una clase trabajadora a la cual, en aquella época, se le negaba el acceso a la misma. Clavé organizó en Barcelona unas sesiones de baile denominadas "bailes fraternales", donde acudían personas de todas las clases sociales y bailaban juntas en una época dónde las actividades colectivas estaban muy segregadas por clases. La música era interpretada por el grupo coral La Fraternidad. Imitándolos empezaron a formarse en Barcelona y poblaciones vecinas grupos corales; la tendencia se expandió por toda Cataluña en pocos años. El canto coral se convirtió en una actividad propia de las clases obreras, su vía de escape a una vida dura de trabajo laboral.

El 1853 Clavé alquiló los Jardines de la Ninfa, situados en el Paseo de Gracia, para realizar espectáculos de manera regular. Estos conciertos, iniciados por La Fraternidad, encontraron dura oposición de las clases altas, impidiendo seguir esta actividad ni con las sesiones de baile. Pero su éxito perduraba y se trasladó la actividad a los Campos Elíseos (también en el Paseo de Gracia). Hasta 1856 esta actividad continuó y tuvo gran éxito, pero las tensiones socio-políticas y la crisis de 1855, fueron la causa que Clavé fuera detenido y deportado a las Islas Baleares. Al ser puesto en libertad, Clavé recuperó aquello que había sido interrumpido: en 1857 organizó unos espectáculos en los Jardines de Euterpe, esta vez sin depender de ninguna empresa externa que pudiera ser clausurada. La Fraternidad pasaría a denominarse "Sociedad Coral Euterpe".[2]

Los espectáculos y bailes populares de los Jardines de Euterpe tuvieron gran éxito, llevándose a cabo diversos conciertos en diferentes sesiones a lo largo del día. Clavé decidió editar un programa de actividades llamado Eco de Euterpe, un boletín dónde figuraban todos los acontecimientos relacionados, así como fragmentos literarios y noticias. En 1860 se fundó la "Asociación Euterpense", una federación que agrupaba a los coros y les proporcionaba asesoramiento y repertorio.

Busto de Anselmo Clavé en el Palacio de la Música Catalana.

Entre los años 1860 y 1864 las actividades artísticas de esta federación tuvieron un gran eco y agruparon miles de cantores y centenares de músicos en conciertos comunes. En este marco, Clavé hizo interpretar fragmentos corales e instrumentales de la ópera Tannhäuser a los coros euterpenses acompañados por el coro de señoras del Gran Teatro del Liceo, la primera vez que Richard Wagner era escuchado en España (16 de julio de 1862). La Asociación Euterpense publicó el periódico El Metrónomo, divulgando la actividad coral catalana.

En 1864 estrenó en Barcelona la cantata "Gloria a España" que fue interpretada por 2.000 cantores y una orquesta de más de 300 profesores. Tiempo más tarde, en 1931 y con el advenimiento de la Segunda República, se solicitaría, mediante carta abierta al Ministro de Instrucción Pública y Bellas Artes, que el "Gloria a España" fuese el nuevo himno español.[3]

En 1867 Clavé fue detenido de nuevo y deportado a Madrid, pero pese a esto las actividades de los Jardines de Euterpe, de la Sociedad Coral Euterpe, los bailes, conciertos, actuaciones en las calles de la ciudad y en diferentes teatros, continuaron. A partir de 1868, a consecuencia de la Revolución de septiembre, La Gloriosa, los Coros de Clavé dejaron de ser la herramienta básica para canalizar las inquietudes republicanas para ser dirigidas primero a través del Club de los Federalistas con el Partido Republicano Democrático Federal y posteriormente por el Partido Republicano. Clavé no había abandonado nunca la actividad política, formó parte del comité redactor de La Renaixença y ejerció varios cargos públicos. El mismo año 1868 fue miembro de la Junta Revolucionaria y fundó un semanario titulado La Vanguardia, de corta duración;[2]​ El golpe del general Pavía el 3 de enero de 1874 puso fin a la anárquica República y a todas las esperanzas democráticas depositadas en ella. Clavé volvió a Barcelona donde murió, pocas semanas después, en febrero.

Su lema fue: Progrés, virtut i amor. (Progreso, virtud y amor)