Animación moderna americana

Este artículo describe la historia de la animación de los Estados Unidos de América desde fines de los 80 hasta comienzos del siglo XXI. Este período es a menudo denominado el renacimiento de la animación americana, durante el cual muchas de las grandes compañías americanas de entretenimiento se reformaron y revigorizaron sus departamentos de animación luego del declive sufrido en los años 60, 70 y 80.

Desde 1988 hasta el presente

El regreso de Disney

A mediados de los años 80, la industria de la animación estadounidense había caído en desgracia. Los comerciales de juguetes enmascarados como entretenimiento dominaban los programas de cartoons de la tarde y los de la mañana del sábado, y la única experimentación se llevaba a cabo por desarrolladores independientes. Todavía se proyectaban largometrajes animados en los cines ocasionalmente, pero la gloria de los viejos tiempos había desaparecido. Incluso el gigante de la animación Disney, la cual había peleado una adquisición corporativa en los 80, estaba considerando abandonar la producción de largometrajes animados.

Tanto los entusiastas, la audiencia, los críticos, así como los animadores, fueron tomados por sorpresa cuando el tan esperado renacimiento de la animación se inició en la corporación más antigua y conservativa: Disney.

Disney tuvo un drástico cambio en los 80, su nuevo director Michael Eisner recolocó a la compañía sobre sus pies, devolviéndola a sus raíces y revitalizando sus estudios. Con gran fanfarria, en 1988 el estudio colaboró con Steven Spielberg para producir el largometraje animado ¿Quién engañó a Roger Rabbit?, dirigida por Robert Zemeckis. La película fue un éxito, y le dio a la industria de la animación el empujón tan esperado para aquella época. Roger Rabbit no sólo le hizo ganar una pila de dinero a la Disney, sino también encendió la popularidad de la animación clásica que continúa hasta nuestros días. La historia de la animación se volvió de pronto un objeto de estudio (así como sus aficionados). Varios realizadores leyenda del negocio tales como Chuck Jones y Friz Freleng se vieron de repente en el centro de atención, siendo aclamados luego de décadas de haber sido prácticamente ignorados por la audiencia y por los profesionales de la industria.

Disney continuó el éxito de ¿Quién engañó a Roger Rabbit? con La sirenita, la primera de una serie de largometrajes animados que parecían recuperar la magia de la época dorada del propio Walt Disney. El estudio invirtió fuertemente en la nueva tecnología de animación por ordenador para dichos fines, con la que pudo hacer superproducciones como La bella y la bestia y Aladdín, que atrajeron audiencias que no se habían visto en décadas, y a la vez proporcionaban un festín visual que no se había superado desde los 40. El pico del éxito de Disney se dio en 1994 cuando su película El rey león sobrepasó todas las expectativas del estudio al convertirse en una de las más exitosas de todos los tiempos. Incluso más tarde las películas de Disney como Pocahontas, El jorobado de Notre Dame, Hércules, Mulan y Tarzán fueron éxitos de taquilla.

Disney también ha hecho incursiones en el descuidado área de las series animadas para televisión. Con el éxito de series como Las Nuevas Aventuras de Winnie the Pooh, Las Aventuras de los Osos Gummi de Disney y Patoaventuras, el "nuevo" Disney hizo su marca de dibujos para televisión. A través de la sindicación y la repetición, Disney puede proporcionar animación de alta calidad para televisión. Una serie de gran difusión fue realizada a mediados de los noventa con algunos críticos designando a Gargoyles como el proyecto de animación de Disney para televisión más ambicioso y mejor realizado artísticamente. Las bandas sonoras de cada uno de estos filmes animados fueron parte importante del éxito obtenido, ya que Disney fue incluyendo en cada uno de estos proyectos a grandes voces del mundo de la música, como por ejemplo, Elthon John (El Rey León), Luis Miguel (El jorobado de Notre Dame), Ricky Martin (Hercules), Christina Aguilera (Mulán), Celine Dion (La Bella y la Bestia), Ricardo Montaner (Aladin), Jon Secada (Pocahontas), entre otros.

Spielberg y la animación

Spielberg y Bluth

Mientras Disney le daba nueva vida a la animación, Steven Spielberg estaba haciendo su propio camino. Aficionado a la animación de toda la vida, Spielberg también estaba interesado en hacer animación de alta calidad, y trabajó con su rival, el productor de animación Don Bluth para producir An american tail. El éxito de taquilla de esta y de la siguiente película de Bluth, En busca del valle encantado, hicieron que Hollywood se diese cuenta de que Disney no mantenía un monopolio sobre los largometrajes animados. Los otros estudios de Hollywood reanudaron la producción de sus propios largometrajes animados, aunque todavía cayendo en la trampa de tratar de imitar a Disney; La película de 1997 de Don Bluth, Anastasia, producida por la Fox, se menciona como la que lanzó a los estudios de animación de Fox como rival de Disney; sin embargo, estos estudios no lograron tener éxito luego de Anastasia y se cerraron en 2000. Al igual que las más exitosas producciones de Disney, Anastasia contó con la participación de Thalía, quien interpretó el tema central de la banda de sonido en sus versiones en español, inglés y portugués.

Spielberg y la Warner Bros.

Spielberg, entre tanto, cambió a la televisión y trabajó con el estudio de animación de la Warner Bros. para producir Las aventuras de los Tiny Toon, una serie animada de alta calidad que rendía homenaje a los grandes cartoons de Termite Terrace. Las aventuras de los Tiny Toon tuvieron un buen rating gracias a sus jóvenes espectadores, lo que inspiró a la Warner Bros. para resucitar a su moribundo estudio de animación y volverlo nuevamente un contrincante en el campo de los dibujos animados. Los Tiny Toon fueron continuados por Steven Spielberg presenta Animaniacs y por Pinky y Cerebro. Estos últimos no sólo atrajeron a nuevos espectadores a Warner Bros., sino que también capturaron la atención de espectadores adolescentes y adultos.

El retorno de Bakshi

Ralph Bakshi, director de películas de animación innovadoras como Fritz el gato y la película original de El Señor de los Anillos, volvió a la animación después de hacer un pequeño parón a mediados de los 80. En 1985, formó un equipo con el joven animador canadiense John Kricfalusi y la legendaria banda británica Los Rolling Stones para hacer una animación para el vídeo musical de The Harlem Shuffle, que fue terminado a principios del 1986. Aunque el vídeo musical no dio mucho que hablar, construyó un equipo de producción en Bakshi Animation que continuó con el proyecto de corta vida pero bien acogido las nuevas aventuras de Super Ratón (en inglés Mighty Mouse). Bakshi y co. trabajaron en numerosos proyectos al final de los 80, pero el mayor proyecto fue Cool world: una rubia entre dos mundos, que fue estrenado en 1992. La producción se les fue de las manos y terminó siendo criticada duramente y olvidada por casi todo el mundo.

Subcontratación de animadores

La principal razón del aumento de la calidad de la animación americana es la posibilidad de subcontratar el trabajo pesado a casas de animación más económicas en países del Sur y del Sudeste asiático obteniendo un gran número de fotogramas a bajo coste. El guion, el diseño de personajes y el storyboard se realiza en las oficinas americanas. Los storyboards, los modelados y las guías de colores se envían por correo al extranjero. Algunas veces causa problemas porque ningún producto final puede verse hasta que los fotogramas completados son devueltos por correo a EEUU. Aunque los presupuestos se han reducido, las producciones en las casas extranjeras se eligen por episodio, o incluso por escena, dependiendo de la cantidad de dinero disponible en ese momento. Como resultado hay una gran diferencia de calidad de un episodio a otro. Esto es particularmente notable en series como Gargoyles y Batman: La serie animada donde, a veces, los personajes parecen completemante distintos entre episodios para la consternación de sus directores.

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