Anexo:Personajes de El código Da Vinci

En la novela de Dan Brown El Código Da Vinci, además del protagonista, Robert Langdon, destacan los siguientes personajes:

Manuel Aringarosa

El obispo "Manuel Aringarosa", es un personaje de ficción de la novela El Código Da Vinci que es miembro del Opus Dei. En la película es interpretado por Alfred Molina. Aunque él es de Madrid, España sus inicios en la iglesia empiezan en Oviedo, España. Estando de párroco encontró, en la puerta de su iglesia, a un albino malherido y cansado. Aringarosa entonces lo llevó adentro, a una cama y ahí lo atendió hasta que se recuperó.

Cierto día, unos bandidos intentaron robar las limosnas de la iglesiaxdlol, Aringarosa trató de detenerlos pero lo golpearon y estuvieron a punto de matarlo. Pero aquel albino, haciendo uso de su imponente fuerza, ahuyentó a los ladrones y ayudó al padre a curar sus heridas. Aringarosa, agradecido, adoptó a aquel albino como su protegido, poniéndole como nombre Silas. Aringarosa le enseño a escribir.

No se sabe que hizo Aringarosa para ser obispo, pero el caso es que con el tiempo, se convirtió en uno de los miembros del Opus Dei. Aunque era bondadoso, también tenía cierta ambición y con la ambición, se hacía a veces un hombre temeroso. Cuando se enteró que el Opus Dei dejaría de ser una prelatura de la Iglesia católica, Aringarosa no sabía qué hacer o a quién recurrir. Fue entonces cuando recibió la llamada de El Maestro, asegurándole que lo podría ayudar a salvar al Opus Dei, y al mismo tiempo convertirlo en el hombre más poderoso del Vaticano. Aringarosa, llevado por la ambición aceptó ayudar a aquel misterioso personaje. Cuando se enteró por parte del capitán de la DCPJ, Bezu Fache, que Silas había asesinado a la monja Sor Sandrine Bieil, se dio cuenta de que había cometido un terrible error y trató de repararlo intentando salvar a Silas.

Aringarosa, que en aquellos momentos estaba viajando en avión hacía Francia, enfiló rumbo hacia Londres. Estando allí, se enteró que estaban a punto de arrestar a Silas, Aringarosa fue y trató de salvarlo e impedir que matara más personas, pero fue herido accidentalmente por Silas, quién lo llevó inmediatamente al hospital para ser operado de emergencia.

Milagrosamente, Aringarosa había salido bien de la operación a pesar de haber perdido demasiada sangre. Cuando fue visitado por Bezu Fache en el hospital, Aringarosa le pidió a Fache que distribuyera el dinero que había conseguido por parte del Vaticano, bajo arreglos de El Maestro, a las familias que resultaron afectadas por los “errores” de Silas. Después de eso, Aringarosa se dedicó a poner en orden su vida.

Other Languages