Anexo:Divisiones territoriales de segundo orden de Argentina

Mapa con los departamentos y partidos, excepto las islas del Atlántico Sur y la Antártida Argentina.

Las divisiones territoriales de segundo orden en la Argentina son las subdivisiones de sus provincias y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Se denominan departamentos en las provincias con excepción de la provincia de Buenos Aires, donde por razones históricas se las llama partidos. En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se las denomina comunas.

Habitualmente, dentro de sus límites se encuentra una localidad o ciudad denominada cabecera, que sirve de asiento a las dependencias de administración del mismo o de las delegaciones provinciales. En algunos casos las divisiones de segundo orden no poseen localidades en su territorio (caso especial de las comunas de la ciudad de Buenos Aires) o no poseen una localidad designada como tal.

Origen y función

Estas subdivisiones fueron creadas por los gobiernos provinciales, por el gobierno nacional, al momento de ser las provincias territorios nacionales o, en algunos casos, por el gobierno virreinal en épocas anteriores a la independencia nacional. Cumplen una función de división catastral y estadística, y en algunas provincias también son utilizadas como distritos electorales para determinar representantes a las legislaturas provinciales y nacional o como unidades de descentralización de diversos órganos provinciales como la policía y el Poder Judicial. Actualmente la creación de nuevas subdivisiones corresponde a cada gobierno provincial, variando en metodología y complejidad.

Aunque en algunos casos sus límites jurisdiccionales son coincidentes, (provincias de Buenos Aires, La Rioja, Mendoza y San Juan) no debe confundirse su concepto y función con el de los municipios, que se constituyen en entidades de gobierno local sobre una determinada porción de territorio. Las divisiones territoriales de segundo orden en la Argentina son las subdivisiones de sus provincias y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Se denominan departamentos en las provincias con excepción de la provincia de Buenos Aires, donde por razones históricas se las llama partidos. En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se las denomina comunas.

Habitualmente, dentro de sus límites se encuentra una localidad o ciudad denominada cabecera, que sirve de asiento a las dependencias de administración del mismo o de las delegaciones provinciales. En algunos casos las divisiones de segundo orden no poseen localidades en su territorio (caso especial de las comunas de la ciudad de Buenos Aires) o no poseen una localidad designada como tal.