Anatomía de un asesinato

Anatomía de un asesinato (Anatomy of a Murder) es una película estadounidense de 1959 dirigida por Otto Preminger y con James Stewart, Lee Remick y Ben Gazzara en los papeles principales.

En síntesis la película trata de Paul Biegler (James Stewart), un abogado de provincia que no ha sido reelegido para el cargo de fiscal, y ahora se dedica más a la pesca junto a su amigo Parnell Emmett McCarthy (Arthur O'Connell) que a su despacho de abogado. Sin embargo, se hace cargo de la defensa de un teniente de la base militar local, Frederick Manion (Ben Gazzara), a petición de su esposa, Laura Manion (Lee Remick). El teniente está acusado de homicidio del propietario de un bar, que ha violado a Laura. A Paul Biegler todo se le pone en contra, de manera que necesitará de toda su inteligencia e imaginación, y demostrar si conserva la capacidad profesional de que hizo gala en otros tiempos, o acaso esté definitivamente adormecida, hasta saber si logra o no triunfar en la defensa.

Está basada en la novela del mismo título de John D. Voelker.

Forma parte del AFI's 10 Top 10 en la categoría de "Películas judiciales".

Argumento

En Michigan, el abogado de un pueblo pequeño, Paul Biegler (James Stewart), un ex fiscal de distrito que perdió su intento de reelección, pasa la mayor parte de su tiempo en pescar, tocar el piano y salir con su alcohólico amigo y colega Parnell McCarthy (Arthur O'Connell) y su secretaria sardónica Maida Rutledge ( Eve Arden ).

Un día, Biegler es contactado por Laura Manion (Lee Remick), la esposa del teniente Frederick "Manny" Manion (Ben Gazzara), que ha sido arrestado por asesinato de Barney Quill, dueño de un bar. Manion no niega el asesinato, pero afirma que Quill violó a su esposa.

Incluso con tal motivación, sería difícil conseguir que Manion fuera absuelto de asesinato, pero Manion dice no tener ningún recuerdo del evento, lo que sugiere que puede ser elegible para una defensa por impulso irresistible, una versión de la locura temporal. Sin embargo, el caso de la defensa no va bien, sobre todo por la presencia de dos fiscales ante la alta connotación publica: el fiscal del distrito local (Brooks West) con la asistencia del fiscal general Claude Dancer (George C. Scott). La fiscalía intenta por todos los medios bloquear cualquier mención de los motivos de Manion para matar Quill.

Biegler finalmente consigue que se registre la violación de Laura Manion y el Juez Weaver (Joseph N. Welch) se compromete a permitir que el asunto forme parte de las deliberaciones. Sin embargo, durante el interrogatorio, el fiscal Dancer insinúa que Laura coqueteó abiertamente con otros hombres, incluyendo al hombre que la violó. Los psiquiatras dan testimonios contradictorios sobre el estado mental de Manion en el momento que él mató a Quill. Dancer prosigue indicando que Manion sospecha que su esposa podía haberlo engañado, porque él le pidió a su esposa, católica, que jurara con un rosario que Quill la violó. Esto plantea la duda de si el acto era consensual o no.

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