Anarquismo individualista

El anarquismo individualista o anarcoindividualismo es una tradición filosófica del anarquismo con un particular énfasis en la autonomía del individuo,[11]

A rasgos generales, la corriente individualista del anarquismo hace hincapié en la libertad negativa, es decir, la oposición al control estatal o social sobre los individuos, mientras que las corrientes anarquistas con una visión colectivista, subrayan la libertad positiva para desarrollar las potencialidades de las personas, argumentando que los humanos tienen necesidades que solo la vida social puede satisfacer, «reconociendo la igualdad de derechos».[18]

Surge primero en Estados Unidos y luego en Europa en el siglo XIX, teniendo acogida especialmente entre autores y activistas estadounidenses quienes forman una tradición individualista nativa.[21] Tuvo también un alto desarrollo en la década de 1920 en Francia y el Reino Unido.

Panorama general

Las diversas corrientes del anarquismo individualista tienen algunas cosas en común:

  1. La elevación del individuo sobre toda clase de construcción o realidad social y exterior, tal como la moralidad, la ideología, las costumbres, la religión, la metafísica, las ideas o la voluntad de otros.[24]
  2. El rechazo y las reservas hacia la idea de revolución, a la que a veces consideran como un levantamiento de las masas que podrían acarrear nuevos gobiernos.[27]
  3. El punto de vista de que las relaciones con otras personas o cosas solo pueden ser libremente contratadas,[29] La experiencia y la búsqueda individual son exaltadas.

Pero también existen diferencias. En lo que respecta a la justificación del anarcoindividualismo, Josiah Warren usó el argumento de la soberanía individual y el comercio justo, hay adherentes al mutualismo como Pierre Joseph Proudhon, Benjamin Tucker), al egoísmo que no reconoce los "derechos naturales" ( Max Stirner) o iusnaturalistas ( Lysander Spooner), neo- lockeanos ( Murray Rothbard), consecuencialistas ( David Friedman), al anarcocomunismo ( Renzo Novatore)[31] Justificaciones alternativas al anarcoindividualismo han sido la contractualista ( Jan Narveson), o la ética de la argumentación de Hans-Hermann Hoppe muy cercana a la posición neolockeana.

El anarquismo de mercado o anarcocapitalismo respeta los derechos a la propiedad de las personas. Su principal objeción al Estado reside en su carácter monopólico en el uso de la fuerza que utiliza para castigar a quienes hacen valer sus propios derechos (personalmente, mediante la ayuda mutua o un contrato), y porque para ejercer ese monopolio debe hacerlo a través de una tributación obligatoria. Los anarquistas individualistas usan el término "capitalismo" de diferentes maneras: algunos como Josiah Warren, Benjamin Tucker, y Kevin Carson utilizan "capitalismo" para referirse no a la propiedad del capital sino a su monopolización, mientras otros como Rothbard, Friedman y Wendy McElroy definen "capitalismo" como el laissez-faire de una economía de mercado libre. El anarcocapitalismo es una filosofía política que surgió an la década de 1950 a partir de los escritos de Rothbard y su rechazo a la teoría del valor del trabajo de los individualistas del siglo XIX.[33]

La corriente de anarquismo individualista que se denomina egoísmo, deriva de la filosofía de Max Stirner, sostiene que los individuos deben hacer aquello que desean, sin hacer caso a Dios, Estado o regla moral.[37]

Una importante tendencia dentro de las corrientes del individualismo anarquista, enfatiza la exploración individual subjetiva y el desafío a las convenciones sociales. En este sentido, las tendencias que propugnan el amor libre y otros estilos de vida alternativos como el naturismo han sido populares entre los individualistas anarquistas.[39]

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