Amparo Barayón

Amparo Barayón
Información personal
Nacimiento 8 de mayo de 1904 Ver y modificar los datos en Wikidata
Zamora, España Ver y modificar los datos en Wikidata
Fallecimiento 11 de octubre de 1936 Ver y modificar los datos en Wikidata (32 años)
Nacionalidad Española Ver y modificar los datos en Wikidata
Familia
Cónyuge
Información profesional
Ocupación Pianista y sindicalista Ver y modificar los datos en Wikidata
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Amparo Barayón Miguel ( Zamora, 8 de mayo de 1904- ibíd. 11 de octubre de 1936) fue una pianista y activista anarquista, republicana, socialista y feminista española.[nota 2]

Biografía

Amparo Barayón creció en el seno de una familia de clase media con una arraigada tradición política y progresista. Sus padres fueron Antonio Barayón Azcona e Isabel Miguel Vaquero.[2]

Se presentó y aprobó las oposiciones en Telefónica trabajando como comercial de ventas en Zamora. El trabajo en Telefónica le permitió trasladarse a trabajar y vivir sola en Madrid (1930). A partir de ese momento su participación sindical fue creciente, se afilió a la CNT y perdió su empleo por participar en la Huelga de la Telefónica de 1931. Para sobrevivir hacía trabajos de mecanógrafa e impartía clases de piano.

En Madrid acudió a los conciertos y conferencias del Ateneo, y asistía a tertulias literarias de los cafés; en una de ellas conoce al que sería su marido, Ramón J. Sender (aunque otras fuentes sitúan el encuentro mientras trabajaba, militando ambos en organizaciones anarquistas. Tras la ceremonia civil (1935), Amparo daría a luz, sucesivamente, a Ramón, nacido en 1934, y a Andrea, en 1936. Durante su convivencia, Sénder ya se había convertido en un periodista y novelista de prestigio, alcanzando su consagración con el Premio Nacional de Literatura de 1935 por Míster Witt en el cantón.

El golpe de Estado del General Franco les sorprendió en San Rafael (Segovia) en la S ierra de Guadarrama y deciden, que por su seguridad, Amparo con su hijo y su hija se trasladen a Zamora. Ramón Sender se traslada a Madrid y se incorpora a las fuerzas defensoras de la República.

Detención y asesinato

Cuando llegó a Zamora, Amparo conoce la noticia de la detención de sus hermanos que son conducidos a la cárcel de Toro. En aquellos días trató de conseguir un pasaporte para irse a Portugal y poder reunirse con su marido, e intentó comunicarse por teléfono con él. Todo ello despertó al parecer las sospechas de los golpistas que la detienen el día 3 de agosto, poniéndola en libertad al día siguiente. Semanas más tarde, mientras hacía unas gestiones en el Gobierno Civil, increpa al gobernador Raimundo Hernández Comes como responsable del traslado de su hermano Antonio de la cárcel Toro a la de Zamora con órdenes de ejecución extrajudicial. Tras ese episodio sería detenida ese mismo día (28 de agosto) y encarcelada junto con su hija Andrea en la prisión de Zamora el 29 de agosto de 1936.

La vida en la prisión de Zamora ha sido narrada por Pilar Fidalgo Carasa, compañera de prisión, en el libro Una joven madre en las prisiones de Franco.[nota 4]​ Tras la denuncia no recibió visitas ni atenciones por parte de su familia mientras estuvo en prisión. Culpó al esposo de su hermana Casimira, Miguel Sevilla Cabrero, sastre de eclesiásticos y militante tradicionalista que había sido candidato de la derecha católica en las elecciones municipales de 1931 (en las que no resultó elegido, a diferencia de Saturnino Barayón, hermano de Amparo), y que se convirtió en el cabeza de la familia Barayón tras el encarcelamiento y posteriores asesinatos de Saturnino y Antonio.

El 10 de octubre de 1936 la pequeña Andrea Sénder Barayón fue separada de su madre y trasladada al hospicio.[4]

No perdones a mis asesinos que me han robado a Andreína, ni a Miguel Sevilla que es culpable de haberme denunciado. No lo siento por mí, porque muero por ti. Pero ¿qué será de los niños? Ahora son tuyos. Siempre te querré.

Amparo Barayón

Al día siguiente, 11 de octubre de 1936, Amparo fue entregada a un grupo de falangistas dirigidos por Martín Mariscal,[6]​ Los tres hermanos Barayón fueron sometidos, tras su asesinato, a expedientes incoados por la Comisión Provincial de Incautación de Bienes, que pasaron a la jurisdicción de Responsabilidades Políticas. Como prueba de la importancia que los golpistas le atribuían, Amparo fue incluida en el expediente número 1 de la provincia. Las autoridades justificaron su muerte, informando en 1937 que Amparo estaba “conceptuada como espía”.

Los niños Ramón y Andrea, hijos de Amparo y Ramón, que habían quedado en zona franquista fueron recuperados por su padre con la colaboración de la Cruz Roja Internacional en la primavera de 1938.

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