Alteraciones de Aragón

Estatua de Juan V de Lanuza en el monumento al justiciazgo en Zaragoza

Se denominan las Alteraciones de Aragón a los eventos sucedidos en Aragón durante el reinado de Felipe II de Castilla y I de Aragón. El Reino de Aragón permaneció tranquilo durante la primera mitad del siglo XVI, mientras se desarrollaba la Guerra de las Comunidades en Castilla y las Germanías en Valencia, pero la segunda mitad del siglo estuvo marcada por una serie de conflictos que convulsionaron el reino y que culminaron con el enfrentamiento directo entre las instituciones aragonesas y el rey.

Antecedentes

A una situación ya deteriorada en Aragón por los problemas en el condado de Ribagorza,[4] y por el pleito del virrey extranjero, en abril de 1590 y ayudado por su esposa, Antonio Pérez, entró en Aragón. Antonio Pérez había ejercido el cargo de secretario del rey hasta 1579, año en el que fue arrestado por el asesinato de Escobedo —hombre de confianza de don Juan de Austria— y por abusar de la confianza real al conspirar contra el rey.

Tras escapar de su prisión en Madrid, huyó a Zaragoza, donde pidió la protección de los fueros aragoneses y fue acogido al Privilegio de Manifestación -protección de la justicia aragonesa-. En Aragón encontró el apoyo del duque de Villahermosa (al que se expropiarían sus dominios en Ribagorza), el Conde de Aranda, y principalmente Diego de Heredia (de la baja nobleza). Felipe II, desconfiando de que los tribunales aragoneses condenaran a Antonio Pérez, desistió de continuar el pleito ordinario contra él y usó un tribunal contra el que los fueros aragoneses y la Justicia aragonesa no podían oponerse: la Inquisición. Antonio Pérez fue acusado de herejía por haber blasfemado al quejarse a sus allegados por su persecución.[5]

Other Languages