Aljamía

Texto aljamiado del mancebo de Arévalo. La transcripción, siguiendo la ortografía usual del castellano de la época, sería:

Dixo un alim d'este rreyno hablando de nuestro encerramiento: «Yo bien conozco que somos en una temporada [época] de grande espanto, mas no por eso dexara Allah de darnos cautoriçada [=castigo] si dexamos el pro'o [=el pro, la ventaja] de nuestro poderío en lo que toca al preçeptado mandamiento. Y a quanto l'amonestança [=el disimulo, la taqiyya], todos la podemos usar por la bía prebilejiada y con los cantares ajenos por donde los christianos hacen salva, pues todo cabe debaxo de buena disimulança, porque la buena doctrina no la puede bedar [=vedar, prohibir] ninguna ley por inumana que sea»..

La aljamía o alyamía (del árabe الأعجَميَّة o العجَميَّة, romanizado al-ʾaǧamiyah o al-aʾaǧamiyah, «extranjera») es la escritura con caracteres árabes de las lenguas romances habladas por los andalusíes durante la época tardía de todo al-Ándalus. Si bien la lengua de la administración por aquel entonces era el árabe, el latín nunca dejó de hablarse, y ese romance hablado en tierras no conquistadas aún por Castilla y Aragón se escribía con caracteres arábigos, por la gran influencia del árabe escrito y el olvido de los caracteres latinos.

Con esta escritura queda un número bastante importante de textos de la lengua romance de al-Ándalus, destacando los diwanes (colecciones de poemas).

Texto aljamiado

Cuadro de letras del alifato morisco, basado en la tabla del libro de Pablo Gil, colección de textos aljamiados, 1888. Zaragoza, España

Se dice que un texto en lengua romance está aljamiado si está escrito en el alfabeto árabe o alfabeto hebreo, en lugar de en alfabeto latino. Los idiomas mozárabe y ladino eran típicamente escritos en forma aljamiada.

El uso del alfabeto árabe para la escritura de lenguas no semíticas habladas por musulmanes ha sido habitual a lo largo de la historia, a pesar de las dificultades inherentes a adaptar una forma de escritura concebida para una lengua consonántica (como lo son las semíticas) a lenguas de otras familias, como por ejemplo el español aljamiado. Lenguas como el persa, el urdu, todas las lenguas turcas, el wólof, el malayo, el tamazight e incluso el bosnio se han escrito en algún momento con caracteres árabes y algunas continúan utilizando este sistema de escritura.

La escritura en aljamiado fue una constante de la vida de los moriscos, los musulmanes supervivientes de al-Ándalus, obligados a convertirse al cristianismo pocos años después de la rendición de Granada en 1492.

En 1567, Felipe II hizo publicar una Pragmática Sanción que, entre otras restricciones, prohibió el uso de la lengua árabe. Cualquier uso del idioma fue convertido en un crimen, y se dio a los moriscos tres años para aprender castellano[1] . Gran parte de los moriscos, sin embargo, residentes de varias generaciones en territorios cristianos como Castilla, Extremadura, Valencia o Aragón, tenían ya como lengua materna el castellano, el aragonés o el catalán. La dispersión obligada de los moriscos granadinos, arabohablantes, como consecuencia de la sublevación de las Alpujarras y su mezcla con poblaciones moriscas romanizadas aceleró el proceso de desaparición de la lengua árabe en la península.

Los textos aljamiados son por tanto textos que los moriscos escribían en la que en la mayoría de los casos era su lengua materna, pero con la escritura propia de la lengua que ellos consideraban "culta", que era el árabe, lengua de su religión, del mismo modo que lo era el latín para los cristianos. La desaparición del conocimiento del árabe obligó a traducir al castellano gran cantidad de material doctrinal, lo que incluía ejemplares del Corán que llevaban su correspondiente glosa en castellano. Aunque la mayor parte del material escrito en aljamiado es religioso, existen también novelas y relatos de diverso tipo.

Los textos aljamiados, como otras lenguas no árabes que utilizan el alfabeto árabe, tuvo que adaptar esta forma de escritura creando signos propios (o dígrafos) para representar sonidos no existentes en árabe.

Los textos aljamiados, por otra parte, proporcionan una buena información sobre la pronunciación del castellano de la época.

Se conoce en la actualidad la existencia de unos doscientos manuscritos aljamiado-moriscos. La mayoría de ellos se conservan en la Biblioteca del Departamento de Filología del CSIC (Madrid), en la Biblioteca Nacional de España y en la Biblioteca de la Real Academia de la Historia (Madrid). Otras bibliotecas en las que se conservan manuscritos aljamiado-moriscos son, por ejemplo: la Biblioteca nacional de Francia, la Biblioteca de Cataluña, la Biblioteca Vaticana y la Biblioteca de la Universidad de Upsala.

Estas son las letras que han servido para representar los sonidos del castellano:

Letra árabe Transcripción
Consonantes
ا Ø, h
ب b, v, p
ت t
ث t
ج ch, j, g
ح h
خ ch
د d
ذ d
ر r
ز z
س s, ç
ش x, s
ص s
ض d
ط t
ظ d
ع h, Ø
غ g
ف f
ق q, qu, c, k
ك q, qu, c, k
ل l
م m
ن n
ه h
و gu, gü, hu
ي y
Vocales
َ a
ا َ e
ِ i
ُ u, o
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