Alfonso I de Portugal

Alfonso I de Portugal
Rey de Portugal
D. Afonso Henriques - The Portuguese Genealogy (Genealogia dos Reis de Portugal).png
Miniatura del siglo XVI que representa al rey Alfonso I de Portugal
Información personal
Otros títulos Conde Portucalense
Reinado 26 de julio de 1139 -
6 de diciembre de 1185
Coronación 26 de julio de 1139
Nacimiento 25 de julio de 1109
Castillo de Guimarães o Viseu, Condado Portucalense
Fallecimiento 6 de diciembre de 1185
(76 años)
Coímbra, Portugal
Entierro Monasterio de Santa Cruz, Coímbra, Portugal
Predecesor Enrique de Borgoña
Teresa de León (regente hasta 1128)
Sucesor Sancho I de Portugal
Familia
Casa real Casa de Borgoña
Dinastía Dinastía de los Capetos
Padre Enrique de Borgoña
Madre Teresa de León
Consorte Mafalda de Saboya
Descendencia Véase Descendencia

Shield of the Kingdom of Portugal (1139-1247).png
Escudo de Alfonso I de Portugal

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Alfonso I de Portugal, mejor conocido como Alfonso Enríquez, o bien en portugués Afonso Henriques ( Guimarães o Viseu,[3] fue el segundo conde del Condado Portucalense de la casa de Borgoña y el primer rey de Portugal.

Gracias a sus conquistas que, a lo largo de cuarenta años, sobrepasaron el doble del territorio legado por su padre, fue conocido como el Conquistador; también se le llamó el Fundador y el Grande. Los musulmanes, en señal de respeto, le llamaron Ibn-Arrik ("hijo de Enrique") o El-Bortukali ("el portugués").

Biografía

Primeros años y la regencia materna

Alfonso era hijo de Enrique de Borgoña, el primer conde de Portugal de la casa de Borgoña, y de Teresa, hija bastarda de Alfonso VI de León.[1]

El 22 de mayo de 1112 murió su padre, el conde Enrique de Borgoña, en su señorío de la ciudad de Astorga.[7]

Ya en 1120 Alfonso había tomado una posición política opuesta a la de su madre, quien por su relación sentimental con el conde Fernando Pérez de Traba, con quien tuvo descendencia, apoyaba al partido de los Traba[9]

Este acto constituía simbólicamente su primer gesto de emancipación y de oposición a los ricoshombres que apoyaban la causa de doña Teresa, subordinada a la política del obispo Gelmírez de Santiago y de los poderosos Trabas.

[10]

Soberanía sobre el Condado Portucalense

Restablecida la paz, Alfonso volvió a su condado. Mientras, unos incidentes provocaron la invasión del condado Portucalense por su primo Alfonso VII de León que, en 1127, asedió Guimarães donde se encontraba Alfonso Henriques.[12]

El canónigo del monasterio de Santa Cruz de Coímbra, «el más antiguo historiógrafo de la monarquía» describe esta batalla en los Anais de D. Afonso, Rei dos Portugueses:[13]

Na era de 1166 [ano de 1128], no mês de Junho na festa de S. João Baptista, o ínclito infante D. Afonso (...) com o auxílio do Senhor e por clemência divina, e também graças ao seu esforço e persistência (...) apoderou-se com mão forte do reino de Portugal. Com efeito, tendo morrido seu pai, o conde D. Henrique, quando ele era ainda criança de dois ou três anos, certos [individuos] indignos e estrangeiros pretendiam [tomar conta] do reino de Portugal; sua mãe, a rainha D. Teresa, favorecia-os, porque queria, também, por soberba, reinar em vez de seu marido, e afastar o filho do governo do reino. Não querendo de modo algum suportar uma ofensa tão vergonhosa, pois era já então maior idade e de bom carácter, tendo reunido os seus amigos e os mais nobres de Portugal, que preferiam, de longe, ser governados por ele, do que por sua mãe ou por [pessoas] indignas e estrangeiras. Acometeu-os numa batalha no campo de S. Mamede, que é perto do castelo de Guimarães e, tendo-os vencido e esmagado, fugitam diante deles e prendeu-os. [Foi tanto que] se apoderou do principado e da monarquia do reino de Portugal.

Después de esta batalla, ganada no solamente por sus méritos sino también gracias al apoyo de la nobleza y el clero, Alfonso prendió al conde Fernando Pérez de Traba y sus colaboradores, y también, según la tradición, a su madre. Sin embargo, poco después el conde gallego y Teresa se encontraban libres y en Galicia, según consta en la documentación.[15]

En 1131, mudó su corte a Coímbra, posiblemente para distanciarse e independizarse de la poderosa nobleza señorial norteña que se atribuía la victoria en la batalla de San Mamede.[17] Según el historiador José Mattoso:

O estabelecimento de Afonso Henriques em Coimbra abre o caminho para o alargamento do território, e este alargamento, por sua vez, torna posível a sobrevivência de Portugal como país independente.

[18]

Alfonso apoyó generosamente la fundación del Monasterio de Santa Cruz en Coímbra que eligió como panteón familiar. La iniciativa para la fundación de este nuevo cenobio fue del arcedinano Telo Odoáriz. Alfonso donó unas propiedades al lado de la muralla de la ciudad y financió su construcción que comenzó en junio de 1131, además de otorgarle posteriormente, varios privilegios y dominios que convirtieron a este establecimiento religioso en uno de los más ricos de Portugal.[19]

Proclamación del Reino de Portugal

«El milagro de Ourique». Óleo en tela. Domingos Sequeira (1793)

Después de una gran victoria en la batalla de Ourique que se libró el 25 de junio de 1139 contra un potente contingente del Imperio almorávide,[22]

Aun así, nunca usó, entre 1128 y 1139, el título de rey, sino de «príncipe» o «infante», lo que significa, de hecho, que no podía resolver la cuestión de su categoría política por su cuenta; es decir, debía admitir que esta dependía del consentimiento de Alfonso VII que era, de hecho, el heredero legítimo de Alfonso VI. Tampoco utilizó jamás el título de «conde» que le colocaría en una clara posición de dependencia del rey de León y de Castilla. (traducción)[23]

Según la tradición, la independencia fue confirmada más tarde, en las cortes de Lamego, al recibir del arzobispo de Braga la corona de Portugal. Tras la victoria portuguesa en el torneo de Arcos de Valdevez en 1141, el reconocimiento por parte de Alfonso VII de León el emperador de la «dignidad regia» de Alfonso Henriques llegó en 1143 mediante el tratado de Zamora cuando ambos monarcas se reunieron el 4 y 5 de octubre en dicha ciudad con el legado papal, el cardenal Guido de Vico. El rey leonés, aparte de reconocer el título de rey, le entregó el señorío de Astorga «lo que significaba de su parte [de parte de Alfonso Henriques] que por la posesión de esa tenencia se consideraba su vasallo.»[24]

Consciente de la importancia de las fuerzas que amenazaban su poder, se concentró en negociar con la Santa Sede con un doble objetivo: conseguir la completa autonomía de la iglesia portuguesa y el reconocimiento del reino. Desde entonces, Alfonso I procuró consolidar la independencia. Realizó importantes donaciones a la iglesia y fundó diversos conventos. Intentó también conquistar terreno en el sur, poblado entonces por musulmanes, y conquistó Santarém y Lisboa en 1147 tras el sitio de Lisboa y la batalla de Sacavém.

Conquistas provisorias de plazas leonesas

Desde 1166 hasta 1168, Alfonso I se había apoderado de varias plazas pertenecientes a la Corona leonesa. Fernando II de León repobló por aquellos días a Ciudad Rodrigo, y Alfonso, sospechando que su yerno la fortificaba con el propósito de molestarle, envió contra aquella plaza un ejército mandado por su hijo, el infante heredero Sancho. Acudió Fernando II en auxilio de la plaza amenazada, y en un encuentro que tuvo con las tropas portuguesas las puso en completa derrota, haciendo gran número de prisioneros. Despechado Alfonso I, entró por Galicia, se apoderó de Tuy y de otros muchos castillos, y en el año 1169 acometió primero la plaza de Cáceres. Luego acometió contra Badajoz poseída por los sarracenos, pero que pertenecía, en caso de conquista según el tratado de Sahagún, a la monarquía de León. Esto no obstante, Alfonso, atacó la plaza y quiso hacerla suya. Lo había casi logrado, y los musulmanes habían sido encerrados en un extremo de la población, cuando Fernando se presentó con sus huestes.

Alfonso I, que conoció la imposibilidad de sostener la lucha, quiso huir a uña de caballo, pero al pasar la puerta pegó contra uno de los hierros que la guarnecían y se rompió un muslo, siendo por consecuencia capturado por Fernando. Esta campaña dio por resultado un tratado de paz entre ambos reyes, en virtud del cual Alfonso recobró la libertad, en cambio de devolver al leonés las plazas de Cáceres, Badajoz, Trujillo, Santa Cruz de Paniagua, Montánchez y Monfragüe que en sus dominios le usurpara.

Apoyo portugués al monarca castellano e independencia definitiva por bula papal

En 1178, en vista de una invasión de Fernando II a Castilla, Alfonso I apoyó a Alfonso VIII de Castilla y envió en su auxilio a un ejército comandado por su heredero Sancho. La paz de 1180 entre Fernando II y Alfonso VIII evitó una nueva guerra.

El 23 de mayo de 1179 el papa Alejandro III, a través de la bula Manifestus Probatum, reconoció a Alfonso el título de rey y a Portugal como reino independiente y como vasallo de la Iglesia.[25]

Muerte y sepultura

Sepulcro del rey Alfonso I de Portugal en el Monasterio de Santa Cruz (Coímbra)

El rey Alfonso Henriques falleció con 76 años de edad el 6 de diciembre de 1185 y fue enterrado en el monasterio de Santa Cruz en Coímbra que ayudó a fundar donde había sido sepultada anteriormente su esposa la reina Mafalda. En julio de 1520, sus restos fueron trasladados desde el sencillo sepulcro original a otro más elaborado que fue mandado a labrar por su descendiente el rey Manuel I de Portugal.[3]

Descendencia

Contrajo matrimonio con Mafalda de Saboya, hija del conde Amadeo III de Saboya, en 1146 y ya en mayo de ese año se menciona el nombre de su esposa en las confirmaciones de documentos regios.[27]

  • Enrique (5 de marzo de 1147[29]
  • Urraca (1148[30] ). Contrajo matrimonio con el rey Fernando II de León, hijo de Alfonso VII el Emperador, rey de León, y fue la madre del rey Alfonso IX de León. Ingresó como freira en la Orden de San Juan de Jerusalén y fue sepultada en el Monasterio de Santa María de Wamba, situado en la actual provincia de Valladolid;
  • Teresa (1151[32] y duquesa de Borgoña por su segundo matrimonio con Eudes III;
  • Mafalda (1153[33] Se desconoce el año de la muerte de Mafalda que falleció siendo niña.
  • Sancho I de Portugal (11 de noviembre de 1154–26 de marzo de 1211). Bautizado con el nombre de Martín (Martinho) por haber nacido el día de dicho santo.[29] Sucedió a su padre en el trono y fue el segundo rey de Portugal;
  • Juan (1156–25 de agosto de 1164);[34] y
  • Sancha (24 de noviembre de 1157–1166/67), nació diez días antes de la muerte de su madre y murió antes de cumplir los diez años,[28]

Antes de su matrimonio con Mafalda tuvo un hijo, el primer varón, de Chamoa Gómez, hija del noble gallego Gómez Núñez de Pombeiro y de Elvira Pérez de Traba, hermana de Fernando y de Bermudo Pérez de Traba:[38]

  • Alfonso (1140–1207). Nacido alrededor de 1140, según recientes investigaciones, este es el mismo que también aparece llamado Fernando Alfonso que fue alférez del rey y después gran maestre de la Orden de San Juan de Jerusalén. Su presencia se registra en la corte por primera vez en 1159 y sucedió en el cargo de alférez real a su medio hermano, Pero Pais da Maia (Pedro Peláez de Maia), hijo del matrimonio legítimo de su madre con el señor de Maia,[40]

Con Elvira Gálter tuvo a:

  • Urraca Alfonso.[44]
  • Teresa Alfonso (1135–¿?), en algunas genealogías aparece como hija de Elvira Gálter,[46]

También fue padre de:


Predecesor:
Enrique de Borgoña
Conde de Portugal
Regencia de Teresa de León hasta 1128

11121139
Sucesor:
Se convierte en rey
Predecesor:
Nuevo título
Rey de Portugal
11391185
Sucesor:
Sancho I
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