Alejo de Vahía

Alejo de Vahía
Santa Ana Triple Palencia Det.jpg
Santa Ana Triple, Museo Catedralicio de Palencia.
Información personal
Nombre de nacimiento Alexo de Vahia / Alexo de Vaya
Nacimiento Sin datos
Fallecimiento Antes de 1515, o en 1515
Nacionalidad Española Ver y modificar los datos en Wikidata
Educación
Educación Zona del Bajo Rin
Información profesional
Área Escultor
Movimientos Gótico
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Alejo de Vahía (? - † hacia 1515),[3] deducción que hace Oliva Herrer a partir del censo de Becerril de Campos, en que aparece su mujer como viuda.

No firmaba sus obras y su personalidad se ha reconstruido gracias a su estilo personal muy definido, y a un solo dato documental.[4] Es, sin duda, el escultor con mayor obra conocida entre todos los que trabajan en Castilla a finales del siglo XV, pero a causa de su constancia en repetir esquemas y modelos -que, por otra parte, hace muy fácil el reconocimiento de sus obras- es difícil trazar su evolución estilística.

En un primer momento se aposentó en Valencia, pero a finales del siglo XV fijó su residencia en la localidad palentina de Becerril de Campos, consiguiendo una más que aceptable posición económica. En esta población organizó un próspero taller que abasteció a un amplio pero modesto mercado, principalmente a la zona de Valladolid y Palencia. Mediante atribuciones basadas en el estudio de su estilo, también se sabe que tuvo relación con la ciudad de Oviedo, donde entre 1491 y 1497 intervino en la sillería de coro de su catedral junto a muchos maestros extranjeros.[5]

Parte de su obra está realizada en piedra, como los sepulcros de los Núñez de la Serna en la iglesia de Santiago de Valladolid o las ménsulas que realiza en el Colegio Mayor de Santa Cruz, también en Valladolid. Sin embargo, su obra está compuesta mayoritariamente por imaginería devocional realizada en madera policromada, entre la que destacan la María Magdalena del retablo mayor de la Catedral de Palencia, el púlpito de la colegiata de Ampudia, los Doctores de la Iglesia del Museo Diocesano de Valladolid y una extensa serie de Vírgenes con el Niño.

Primeros estudios y situación actual

A través de la Magdalena de la catedral de Palencia se ha estudiado todo el estilo de Alejo de Vahía. La pista del San Juan que hacía pareja con esta imagen se perdió, pero el historiador de arte Yarza Luaces cree que el San Juan del Museo Marès de Barcelona es el que correspondería al del encargo de 1505 para la catedral palentina.[6]

En lo que a su identificación se refiere, la figura de Alejo de Vahía es relativamente nueva en la Historia del Arte, aunque se conocía la existencia de una serie de esculturas en la zona de Tierra de Campos que indicaban un estilo personal y que presentaban las características propias del último periodo gótico.

El primero en percibirse de ello fue Weise - 1925-,[7] quien destacó la semejanza de un limitado número de obras dentro del círculo hispano-flamenco palentino.

Wattenberg en 1964 vio, además, los mismos rasgos en las esculturas del Colegio de Santa Cruz de Valladolid.[7]

A la misma conclusión llegó Ignace Vandevivere tras estudiar el retablo mayor de la Catedral de Palencia.[9]

Los razonamientos que Vandevivere aducía para establecer dicha identidad se fundamentaban en un análisis minucioso del proceso de realización del retablo. En primer lugar, el obispo Diego de Deza había donado el día 19 de marzo de 1504, 300.000 maravedís a la Catedral de Palencia para la ejecución del retablo mayor, que estaría situado en la capilla actual del Sacramento.[12] En el contrato se lee que:

una de señor Sant Juan Batista y otra de la Madalena, de bulto y madera de nogal bueno sano y limpio, acabadas en perfeçión y puestas en Palencia, todo a su costa solo lo que toca a su ofiçio de ymaginario. Conviene a saber: con sus insynias, e la de Sant Juan en que aya çinco palmos y medio de vara para la parte de la mano yzquierda de la Asunçión en el medio, y la de la Madalena en que aya çinco palmos de vara para la mano derecha de la Asunción en lo alto.[9]

Pero antes de que se le hubiese librado a Alejo de Vahía el importe total de las esculturas,[14]

En 1509, el nuevo obispo, Juan Rodríguez de Fonseca, decidió trasladar el conjunto del retablo a la capilla mayor actual, pero al disponerlo en dicho lugar quedaba pequeño y fue necesario ampliarlo, tanto en anchura como en altura. Fue entonces cuando se le añadieron las pinturas de Juan de Flandes, introduciendo modificaciones en el ensamblaje, y cuando se remató con el Calvario de Juan de Balmaseda.[14] Aun así, quedaban por completar cuatro nichos en las calles laterales, para los que se necesitaban esculturas. Parece muy posible pensar que una de ellas fuese la referida Magdalena contratada por Alejo, ya que la que actualmente se conserva en uno de los nichos laterales del retablo, además de ser en cuanto a estilo anterior a las restantes, coincide en términos generales con las medidas que se especifican en el contrato de Alejo de Vahía de 1505. Además, la atribución de esta imagen a Alejo de Vahia, vecino de Becerril, hecha por Vandevivere, parece confirmarse ante el hecho de que sea precisamente en esta localidad donde se conserve el mayor número de esculturas con las características de la referida Magdalena, y de que el resto de las obras se reparta en un área muy localizada en torno a ella.

Por lo tanto el estudio de Vandevivere hizo que el llamado hasta entonces Maestro de Santa Cruz pasara a tener nombre: Alejo de Vahía.[14]

La personalidad del artista fue definida definitivamente en 1974 por Ara Gil en la obra En torno al escultor Alejo de Vahía, (1490-1510), en la que ya se muestran los rasgos propios de este maestro y un amplio catálogo de sus obras.

Finalmente ha sido también objeto de estudio de Yarza Luaces, publicando varios artículos y profundizando aún más en su obra y posible origen. En el Museo Marès de Barcelona hay nueve esculturas suyas, entre ellas un San Juan Bautista, que Yarza cree posible identificar con el realizado para el retablo mayor de la Catedral de Palencia, y en Francia existen también algunas, como la Virgen de la Leche del Museo del Louvre, una santa en el Museo Goya de Castres o un busto relicario en Avignon.[16]

En el año 1987 se vendía por Edward R. Lubin un grupo del Llanto sobre Cristo muerto que anteriormente había pertenecido a la colección Bresset de París. Esta obra se encuentra en la actualidad en el Meadows Museum de Dallas.[16]

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