Alejandra Costamagna

Alejandra Costamagna
Costamagna, Alejandra.jpg
Alejandra Costamagna, mayo de 2014
Información personal
Nombre de nacimiento Alejandra Costamagna Crivelli
Nacimiento 23 de marzo de 1970 (46 años)
Santiago
Nacionalidad Chilena
Información profesional
Ocupación Periodista, autora, catedrática de universidad y escritora Ver y modificar los datos en Wikidata
Años activa Siglo XXI
Género Novela, cuento
Distinciones 2006 - Altazor
2008 - Anna Seghers
ver todos
[ editar datos en Wikidata]

Alejandra Costamagna Crivelli ( Santiago, 23 de marzo de 1970) es una escritora y periodista chilena.

Biografía

De padres argentinos que llegaron en 1967 a Chile huyendo de la dictadura del general Juan Carlos Onganía, Alejandra recuerda que su primer acercamiento a la escritura fue a través de los diarios de vida que comenzó a llevar irregularmente desde los diez años en una libreta con tapas de seda china de color azul. Pero se trataba solo de cosas de niña.[1]

Fue en la adolescencia que se empezó a tomar más en serio el escribir, después de ingresar en el colegio Francisco Miranda (cuando se mudó a La Reina) y gracias al profesor Guillermo Gómez. Este “le recomendó leer a Neruda, Mistral, Shakespeare, Chéjov y Crimen y Castigo, de Dostoievski, un libro que hasta hoy marca su escritura”. Además, le encargó una entrevista y ella fue a la casa de su vecino, Nicanor Parra, con quien conversó de poesía y del insomnio que ambos compartían.[1]

Al terminar la secundaria, estudió periodismo en la Universidad Diego Portales y frecuentó los talleres de Guillermo Blanco, Pía Barros, Carlos Cerda y Antonio Skármeta; hizo más tarde una Maestría en Literatura.[1]

En 2010, en una autoentrevista para la revista Paula, se preguntaba “¿Eres de las que legalizaría la marihuana?” y respondía: “Y la píldora del día después y el matrimonio homosexual y el aborto y también la eutanasia”.[2]

Costamagna sostenía en 2011 que le gusta el silencio (“Me gusta este silencio medio contaminado por el ruido de los autos, de la ciudad que se mete a lo lejos. Es como estar sola, pero acompañada. Y si necesito hablar, tengo a Pascual, mi gato. Pero me gusta estar en silencio. No hablar demasiado”), que no desea tener hijos ("La idea de la familia compuesta por madre, padre, hijos, nanas y mascotas me parece súper encasilladora, pobre y conservadora. Más allá de que mi opción personal sea no ser madre, creo que tener hijos es súper bonito"), que no le preocupaba no tener un éxito masivo (“A mí me gusta que mi vida siga siendo normal, que escribir y publicar sea mi felicidad. Que se mantenga mi vida cotidiana, porque a partir de eso escribo. Esa es mi inspiración. Si eso se empezara a distorsionar lo lamentaría. No quiero que mi trabajo se convierta en una carrera por el éxito, tener que responder a una expectativa editorial gigante. No me veo así”) y se lamentaba de los estereotipos con respecto a la mujer ("Eso de que las mujeres son más lloronas y que escriben con más sentimentalismo es un estereotipo que le hace muy mal a la igualdad de géneros. Y eso sucede con las preguntas del deber ser de las mujeres con casarse, tener hijos y formar una familia feliz").[1]

Fue redactora de la sección Cultura y Espectáculos del diario La Nación y creó el suplemento juvenil La X. [7]

Other Languages