Alberto Pedro Calderón

Alberto Pedro Calderón
Información personal
Nacimiento1920
Ciudad de Mendoza
Fallecimiento1998, 77 años
Chicago
NacionalidadArgentina
Familia
CónyugeMabel Molinelli Wells (de 1950 a 1985)
Alexandra Bellow (de 1989 a 1998)
Hijos

María Josefina Calderón

Pablo Alberto Calderón
Educación
Alma máterUniversidad de Buenos Aires
Supervisor doctoralAntoni Zygmund Ver y modificar los datos en Wikidata
Información profesional
Áreamatemática
Conocido porEcuación en derivadas parciales
Integrales
Empleador
Miembro de
DistincionesPremio Wolf 1989; Premio Leroy Steele 1989; National Medal of Science 1991; Premio Konex 1983 1993

Alberto Pedro Calderón (Mendoza, 14 de septiembre de 1920 - Chicago, 16 de abril de 1998) fue uno de los matemáticos más importantes del siglo XX.[1]

Su nombre se le relaciona con la Universidad de Buenos Aires, pero principalmente con la Universidad de Chicago, donde Calderón y su mentor, el distinguido analista Antoni Zygmund, comenzaron una de las colaboraciones más largas (más de 30 años) y espectaculares en la historia de las matemáticas. Juntos desarrollaron la teoría innovativa de operadores definidos por integrales singulares, creando así la "Escuela de Análisis Matemático de Chicago" (a veces simplemente conocida como la "Escuela Calderón-Zygmund"); este ha sido uno de los movimientos más influyentes en la matemática pura, pero con notables aplicaciones en la ciencia al igual que en la ingeniería. La obra matemática de Calderón -caracterizada por su originalidad, elegancia y poder- ha cambiado el panorama del análisis matemático y abarca un rango muy amplio en una variedad de temas: desde operadores definidos por integrales singulares hasta ecuaciones diferenciales en derivadas parciales, desde la teoría de interpolación hasta las integrales de Cauchy sobre las curvas de Lipschitz, desde la teoría ergódica hasta problemas inversos en la prospección eléctrica. La obra de Calderón también ha tenido un fuerte impacto en las aplicaciones prácticas tales como el procesamiento de señales, la geofísica, la tomografía, y otras áreas de la ciencia.

Biografía

Primeros años

Nació el 14 de septiembre de 1920 en Mendoza, Argentina, una ciudad al pie de los Andes. Con su fuerte clima desértico, sus montañas eternamente cubiertas de nieve y sus pintorescos viñedos y olivares - donde Alberto se paseaba libremente cuando era un niño – la ciudad de Mendoza dejó una huella indeleble en la imaginación de Alberto; quien volvería con regresos a menudo.

El padre de Alberto, Don Pedro, era un médico urólogo y su madre, Haydée, era una mujer de espíritu libre y quien fue la primera mujer en Mendoza que condujo un coche. Hijo de una familia acomodada, se educó en un ambiente culto donde predominaba la música clásica. Al darse cuenta de cuán dotado era Alberto, su padre, durante la cena, retaba al chico a hacer cálculos rápidos con la mente, o de manera alternativa tocaba música clásica para él y para su hermana mayor, Nenacha. El propio Alberto comentaría:

Con esa experiencia mi padre creó en mi mente un vínculo entre la aritmética y la música cuya belleza me emocionaba.[cita requerida]

Más tarde, después de volver a casarse, transfirió el mismo conjunto de habilidades a su hijo menor, Calixto Pedro Calderón, también un matemático muy respetado. Por lo tanto, Don Pedro, sin duda, debe haberse suscrito a la famosa frase de Leibniz: " La música es un ejercicio aritmético ocultado del alma que no sabe que está contando". La afición a la música le llevó a aprender a tocar el piano, actividad que cultivó durante toda su vida.

La madre de Alberto murió inesperadamente cuando tenía doce años de edad y su padre decidió enviarlo al instituto Montana Knabeninstitut en Suiza, un internado para varones cerca de Zürich. La idea era educarlo en la que era considerada en esa época la mejor escuela de ingeniería en el mundo, el ETH (Eidgenössische Technische Hochschule) en Zúrich. Aquí Alberto se encontró con su destino en la persona del Profesor Save Bercovici, quien despertó en Alberto su verdadera vocación: su pasión por la matemática. Después de haber cometido un acto de travesura en la presencia del profesor, Alberto esperaba ser castigado. Sin embargo, su profesor de matemática prometió perdonarlo si era capaz de resolver el siguiente problema geométrico: con la sola ayuda de una regla y un compás debería construir un triángulo isósceles dada la altura y la suma de la longitud de la base y uno de sus lados. Alberto resolvió el problema y el profesor Bercovici se volvió su mentor y la matemática se convirtió definitivamente en el centro de su vida mental.

A los catorce años, Alberto tuvo que regresar a la Argentina, donde terminó sus estudios de secundaria en Mendoza. Pero los dos años que Alberto pasó en Suiza como estudiante fueron una experiencia que transformó su vida y que contribuyó (en no poca medida) a la producción de sus intereses intelectuales y confianza en sí mismo que mostraría toda su vida.

Educación universitaria

Persuadido por su padre de que no podía ganarse la vida como un matemático, ingresó en la Universidad de Buenos Aires y estudió ingeniería civil, obteniendo su título en 1947. Después de graduarse como ingeniero consiguió un trabajo en el laboratorio de investigación de la división de geofísica de la compañía petrolera estatal, YPF (Yacimientos Petrolíferos Fiscales), pero nunca abandonó la matemática, su gran pasión. Conoció a los matemáticos de la Universidad de Buenos Aires: Julio Rey Pastor, el primer profesor en el Instituto de Matemáticas, y a su ayudante Alberto González Domínguez (quien se convirtió en su mentor, un gran admirador y amigo cercano), y a los brillantes jóvenes refugiados españoles Luis Santaló y Manuel Balanzat. El trabajo en el laboratorio era interesante y estimulante. De hecho, fue en este laboratorio que Alberto concibe la posibilidad de determinar la conductividad de un cuerpo al hacer mediciones eléctricas en el contorno del mismo, aunque fue hasta varias décadas después, en 1980, que publicó sus resultados en un pequeño artículo brasileño,[3]​ que fue pionera en una nueva área de investigación matemática sobre los " problemas inversos".

Dos acontecimientos fueron decisivos para determinar el futuro matemático de Alberto: En el Laboratorio YPF, su Supervisor hizo su vida muy difícil (sobre todo después de darse cuenta de que, en su tiempo libre, Alberto leía apasionadamente "Topología de Kuratowski "), Alberto renunció y la Universidad de Buenos Aires le ofreció trabajo inmediatamente. En segundo lugar, Antoni Zygmund, uno de los principales analistas matemáticos del mundo y profesor de la Universidad de Chicago, llegó a la Universidad de Buenos Aires en 1948, por invitación del Dr. Alberto González Domínguez y Alberto Calderón fue asignado como su asistente. Su gran talento matemático fue en poco tiempo descubierto, y Zygmund invitó a Calderón a Chicago para trabajar con él. En efecto, Calderón llegó a Chicago en 1949, con una beca Rockefeller, con el único fin de trabajar con Zygmund, no en búsqueda de un título universitario. Pero la intervención de Marshall Stone, (un director más visionario), le animó a obtener un doctorado, sin el cual la carrera académica de Calderón hubiera sido obstaculizada. Cortando a través de la burocracia de una manera brillante, Stone sugirió que Calderón juntara tres de sus últimos artículos publicados en su tesis y, de esta manera Calderón fue capaz de obtener su doctorado en matemáticas bajo la supervisión de Zygmund en 1950, sólo un año después de llegar a Chicago. La disertación resultó trascendental: cada uno de los tres documentos había dado respuesta a un problema, que hasta ese entonces, permanecía no resuelto dentro de la teoría ergódica o análisis armónico.

Trayectoria científica

También en 1950, Calderón se casó con Mabel Molinelli Wells, una matemática graduada a quien había conocido cuando ambos eran estudiantes en la Universidad de Buenos Aires. Tuvieron una hija, María Josefina, que ahora vive en París y un hijo, Pablo, que vive en Connecticut.

Calderón se destacó como investigador y docente en el campo de la matemática pura, con resultados que tienen incidencia directa en la matemática aplicada. Es conocido por sus trabajos sobre la teoría de las ecuaciones diferenciales en derivadas parciales, y sobre los operadores definidos por integrales singulares. Este concepto su vez ha dado origen a la actual teoría de operadores pseudo diferenciales. También son importantes sus trabajos sobre la interpolación de operadores y sobre los problemas inversos. Las técnicas desarrolladas por Calderón son de importancia fundamental en el actual desarrollo del análisis armónico.

La colaboración iniciada por Zygmund y Calderón en 1948 rindió fruto en la Teoría Calderón-Zygmund de integrales singulares y duró más de tres décadas. Esta legendaria colaboración es una reminiscente de la famosa colaboración de Hardy-Littlewood en la primera parte del siglo XX, pero con la característica típicamente americana de que los protagonistas en este caso eran inmigrantes brillantes de diferentes partes del mundo. El artículo de Calderón - Zygmund[4]​ sigue siendo uno de los trabajos más influyentes de la historia moderna del análisis, el cual fundó las bases de la internacionalmente conocida "Escuela de Análisis de Calderón-Zygmund" (o Escuela de Análisis duro de Chicago), que desarrolló métodos con consecuencias de gran alcance en muchas áreas de las matemáticas. Un buen ejemplo es uno de sus primeros resultados conjuntos, el famoso lema de descomposición Calderón-Zygmund, inventado para probar la "continuidad de tipo débil" de las integrales singulares de funciones integrables, que ahora es ampliamente utilizado a través de la teoría de probabilidad y análisis. El Seminario de Calderón-Zygmund ha sido y continúa siendo una importante tradición en la vida matemática del Eckhart Hall en la Universidad de Chicago.

En 1958 Calderón publicó uno de sus más importantes resultados, sobre la unicidad de solución al problema de Cauchy para ecuaciones diferenciales parciales. Con su supervisor de doctorado y mentor Antoni Zygmund formuló la teoría de Calderón-Zygmund sobre los operadores definidos por integrales singulares.

A mediados de los años sesenta la teoría de integrales singulares fue firmemente establecida gracias a las contribuciones de Calderón a la teoría de las ecuaciones diferenciales: su solución de la unicidad en el problema de Cauchy[13]​) formuló un principio de transferencia que reduce la demostración de las desigualdades maximales para sistemas dinámicos abstractos al caso del sistema dinámico de los números enteros.

Como consecuencia de su tarea científica, está calificado como uno de los más distinguidos matemáticos del siglo XX.[14]

Alberto Pedro Calderón murió el 16 de abril de 1998 en Chicago, Estados Unidos.