Al diablo con el diablo

Bedazzled (traducida como Al Diablo con el Diablo en español) es una película estrenada el 20 de octubre de 2000, es un remake del original Bedazzled (1967) escrita originalmente por Peter Cook. Fue dirigida por Harold Ramis y estelarizada por Elizabeth Hurley y Brendan Fraser.

Trama

Una especie de programa de computadora diseñada para saber que tan pura o corrupta es un alma y sus rasgos más distintivos (que aparentemente le pertenece a El Diablo), examina diferentes puntos del planeta antes de enfocarse en San Francisco y, tras un análisis de personalidad de varias personas, se enfoca en Elliot Richards ( Brendan Fraser), que trabaja extenuantes jornadas laborales en un centro de llamadas donde sufre las bromas de sus colegas, y no tiene amigos verdaderos. Está enamorado de su colega Alison Gardner ( Frances O'Connor), pero teme confesárselo. Mientras Elliot está en un bar pensando hablarle a Alison y murmura que daría lo que fuera para tener a Allison, El Diablo (que en esta ocasión es femenino, interpretado por Elizabeth Hurley) escucha su deseo y le propone a Elliot un contrato: su alma a cambio de siete deseos.

Así sucede; sin embargo hay inconvenientes en cada uno de sus deseos:

  • Para su primer deseo (como prueba) pide una hamburguesa Big Mac de McDonald's y una Coca-Cola. "El Diablo" lo lleva a McDonalds y ordena lo que pidió. Elliot tuvo que pagar (pues no deseó que fuera gratis y no existe tal cosa como un almuerzo gratis).
  • Desea ser rico, poderoso y estar casado con Alison. "El Diablo" lo convierte en un traficante colombiano de cocaína. Sin embargo la mujer lo engaña con un maestro de idiomas, sus hombres lo traicionan y Elliot va a ser asesinado por una banda rival.
  • Desea ser el hombre más sensible del mundo; "El Diablo" lo hace un adolescente tan sensible que pasa casi todo el tiempo lloriqueando al reflexionar sobre las bellezas. Una Alison hippie tatuada decide fugarse con un hombre rudo, el cual desafía a Elliot.
  • Desea ser un gran deportista. "El Diablo" lo convierte en un altísimo jugador de baloncesto pero con bajo cociente de inteligencia y torpe lenguaje. Una Alison reportera al entrevistarlo se decepciona al ver su pequeño pene.
  • Desea ser intelectual, guapo y elegante. "El Diablo" lo convierte en un famoso escritor. Elliot lleva a Alison a su residencia, para descubrir que es gay al hallar a su amante masculino en la cama, aludiendo a un falso estereotipo negativo sobre la gente culta.
  • Desea ser el presidente de Estados Unidos. "El Diablo" lo convierte en Abraham Lincoln en la noche de su asesinato.

Después de renunciar a cada deseo marcando 666 en un pager, Elliot se topa con "El Diablo" haciendo de las suyas: poniendo multas a los autos mal estacionados, dando dulces en vez de medicamentos a los enfermos y mal encaminando estudiantes en una escuela. Estos roles (maestra, enfermera, mujer policía, porrista) pueden considerarse fantasías sexuales masculinas.

Después del deseo del "presidente", él piensa en sus próximos dos deseos, pero "El Diablo" le recuerda que sólo le falta uno al descontar el "de la hamburguesa", lo cual lo inconforma.

Trata de buscar ayuda en una iglesia, pero el párroco lo tilda de demente y hace que lo arresten ("El Diablo" es uno de los policías). Al llegar a la celda se topa con un afroamericano (que puede ser interpretado como Dios o un ángel) que le recuerda que no puede vender su alma al Diablo ya que ésta le pertenece a Dios.

Elliot al salir le pide a "El Diablo" cancelar el contrato, cosa que ella rechaza y lo lleva al infierno para obligarlo a decidirse. Elliot desea que Alison sea feliz, lo cual cancela el contrato, pues este deseo no lo beneficia a él al no actuar en forma egoísta.

Elliot despierta en unas escalinatas y se encuentra con "El Diablo" vestida de abogado y le explica que su contrato fue cancelado. Antes de que "El Diablo" parta esta reconoce que en realidad le cae bien Elliot y le recuerda que el cielo y el infierno están en la tierra y cada quien decide lo que quiere.

Elliot ya decidido le habla a Alison, para que ésta le conteste que anda saliendo con otro. Él toma esto con filosofía y continúa su vida y pronto se encuentra con una nueva vecina, Nicole De La Russo (también interpretada por Frances O'Connor), con la que inicia una amistad y luego una relación. En la última escena se ve cómo camina con Nicole tomados de la mano, ante la mirada de aprobación de Dios, disfrazado como el afroamericano que conoció en la cárcel, y de El Diablo, quien aprovecha la distracción de Dios para hacer trampa en la partida de ajedrez que ambos juegan; Dios la atrapa haciendo trampa, pero solo se ríe y la deja terminar sus movimientos. La última escena muestra el último análisis del programa de El Diablo, mostrando que Elliot ronca y que Nicole bebe del envase, rasgos que al parecer ninguno encuentra molesto en el otro.

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