Al-Kamil

Al-Kamil
Al-Kamil Muhammad al-Malik and Frederick II Holy Roman Emperor.jpg
Federico II negocia con Al-Kamil.
Información personal
Nacimiento1177 Ver y modificar los datos en Wikidata
El Cairo, Dinastía ayubí Ver y modificar los datos en Wikidata
Fallecimiento6 de marzo de 1238 Ver y modificar los datos en Wikidata
Damasco, Siria Ver y modificar los datos en Wikidata
NacionalidadPueblo kurdo Ver y modificar los datos en Wikidata
ReligiónSunismo Ver y modificar los datos en Wikidata
Familia
Familia nobiliariaDinastía ayubí Ver y modificar los datos en Wikidata
PadreAl-Adil I Ver y modificar los datos en Wikidata
Hijos
Información profesional
OcupaciónSultán Ver y modificar los datos en Wikidata
Cargos ocupados
  • Sultán de Egipto
  • Sultán de Damasco Ver y modificar los datos en Wikidata

Al-Kamil Muhammad al-Malik (en árabe, الكامل محمّد الملك, al-Kāmil Muḥammad al-Malik) (1180-6 de marzo de 1238) fue un sultán de Egipto y Siria de la dinastía ayubí, aclamado por combatir en dos cruzadas, pero también vilipendiado por haber devuelto Jerusalén a los cristianos.

Vida

Fue hijo del sultán Al-Adil, hermano de Saladino. En 1218, durante la Quinta Cruzada, al-Kamil dirigió la defensa de Damieta y se convirtió en sultán ese mismo año, cuando su padre murió en esa plaza.

Al-Kamil hizo varias ofertas de paz a los cruzados, las cuales fueron rechazadas debido a la intransigencia del legado papal Pelagio, que quería llevar a cabo la guerra santa a ultranza. Ofreció devolver Jerusalén, reconstruir sus murallas y el retorno de la Cruz Verdadera (que probablemente no tenía). Al-Kamil también negoció con Francisco de Asís, que posiblemente le intentó convertir. Según estudios recientes, san Francisco no intentó convertir al sultán, al contrario, respetó su fe, pues solamente le interesaba en ese momento conseguir la paz entre ambos bandos. Buscar la conversión del sultán únicamente le hubiese supuesto más problemas y probablemente la muerte por infiel.

Al-Kamil no pudo defender Damieta, que cayó en poder de los cruzados en noviembre de 1219. El sultán se retiró a al-Mansurah, una fortaleza alejada del Nilo. Después de esto, no hubo grandes acciones hasta 1221, cuando al-Kamil ofreció a los cruzados otra tregua que fue rechazada de nuevo. Los cruzados marcharon al sur, hacia El Cairo, pero al-Kamil simplemente abrió las presas y permitió que el Nilo se desbordase, lo que finalmente propició que los cruzados aceptaran una tregua de ocho años. Al-Kamil retomó Damieta en septiembre.

En los siguientes años, compartió el poder con su hermano al-Mu'azzam, que gobernó Siria mientras él lo hacía en Egipto. Al-Kamil propuso al emperador Federico II Hohenstaufen que había planeado la Sexta Cruzada, la devolución de Jerusalén para crear un estado tapón entre Egipto y Siria.

Al-Mu'azzam murió en 1227, lo que eliminó la necesidad de un acuerdo con el emperador cristiano, pero para entonces Federico II ya había llegado a Oriente. Al-Kamil y su otro hermano al-Ashraf se repartieron los dominios de Al-Mu'azzam: toda Palestina y Transjordania fueron para al-Kamil, mientras que Siria la obtuvo al-Ashraf. En febrero de 1229, al-Kamil negoció una tregua de diez años con Federico II y devolvió Jerusalén y otros lugares santos al reino cruzado. El acceso de los musulmanes y los judíos a la ciudad quedó vedado, excepto para los sitios sagrados musulmanes de la Cúpula de la Roca y la Mezquita de Al-Aqsa. Los cristianos no habían recobrado Jerusalén desde la conquista de Saladino de 1187, y por lo tanto al-Kamil no permitió que las murallas fuesen reconstruidas, para que no se volviese un centro de poder cristiano. Sin embargo, muchos musulmanes y cristianos se opusieron a este acuerdo, incluyendo el patriarca latino de Jerusalén, quien emitió un interdicto sobre la ciudad más santa de la cristiandad (Federico II lo soslayó). En este periodo de diez años, hubo paz con los cruzados, pero al-Kamil tuvo que luchar contra los selyúcidas y los corasmios; murió finalmente en 1238.

Sus hijos as-Salih Ayyub y al-Adil II le sucedieron en Siria y Egipto respectivamente, pero el Imperio ayubí pronto se precipitó en una guerra civil. En 1239 expiró el tratado con Federico II y Jerusalén volvió bajo el control ayubí hasta que fue tomada por los corasmios en 1244.