Agustín Tosco

Agustín Tosco
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Información personal
Nombre de nacimiento Agustín Alemano Tosco
Apodo El Gringo
Nacimiento 22 de mayo de 1930
Coronel Moldes, Departamento Río Cuarto, Provincia de Córdoba, Bandera de Argentina Argentina
Fallecimiento 5 de noviembre de 1975 (45 años)[1]
Un hospital de la ciudad de Buenos Aires, Bandera de Argentina Argentina
Causa de muerte Encefalitis bacteriana
Nacionalidad Argentino
Ciudadanía Argentina
Religión ninguna ( Ateo)
Partido político Partido Comunista
Partido Revolucionario de los Trabajadores
Otras afiliaciones políticas Frente Antiimperialista y por el Socialismo
Educación
Alma máter Universidad Tecnológica Nacional (no terminó)
Información profesional
Ocupación Activista político
Dirigente sindical de Luz y Fuerza
Conocido por por ser uno de los principales dirigentes sindicales del Cordobazo
Años activo 1949-1975
Web
Sitio web
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Agustín Gringo Tosco ( Coronel Moldes, provincia de Córdoba, Argentina, 22 de mayo de 19304 de noviembre de 1975) fue un dirigente sindical argentino del gremio de Luz y Fuerza, ideología marxista, miembro de la CGT de los Argentinos y uno de los principales actores del Cordobazo.

Infancia y juventud

Nació el 20 de mayo, pero, como era habitual en aquellos años, fue anotado dos días después. Su infancia transcurrió en un ámbito rural, dado que sus padres eran emigrantes campesinos oriundos del Piamonte (Italia). El piamontés era el idioma utilizado en el ámbito familiar, lo que significó no pocos problemas cuando el Gringo tuvo que concurrir a la escuela. El carácter tímido del niño durante la escuela primaria lo llevó a dedicarse afanosamente a la lectura, lo que le brindó un conocimiento singular.

No obstante, la disciplina le permitió ―al final de su educación secundaria (cursada en la escuela Presidente Roca)― superar notoriamente su timidez y su manejo del idioma, por lo que ―en su carácter de presidente del centro de alumnos― se le encomendó hablar en el cierre del ciclo escolar. Tosco realizó una dura crítica al funcionamiento de la escuela, negándose incluso a recibir el diploma de parte del director, entre las ovaciones de sus compañeros.

Signado así su derrotero, Tosco asignó una enorme importancia a la búsqueda de la autosuperación, siendo una de sus más célebres frases que «las victorias más importantes y valiosas son las que se obtienen sobre las propias debilidades».

Terminada la escuela secundaria se inscribió en la Universidad Tecnológica, en la cual estudió para electrotécnico a la vez que trabajaba en la empresa provincial EPEC. Sin embargo el servicio militar obligatorio retrasó sus estudios. Al terminarlo, Tosco decidió abandonarlos para dedicarse de lleno a su actividad sindical.

Durante toda esta etapa desarrolló su afición por la lectura: en su propia casa, con piso de tierra y aún sin luz eléctrica, se había construido una pequeña biblioteca «precaria pero accesible».

Hasta su juventud una de las lecturas que más disfrutaba era la de José Ingenieros «que, aunque positivista, enseñaba cosas», dedicándose posteriormente a la lectura de análisis sobre la situación de la clase obrera y ensayos de autores marxistas.

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