Aguirre, der Zorn Gottes

Aguirre, der Zorn Gottes (en Hispanoamérica, Aguirre, la ira de Dios; en España, Aguirre, la cólera de Dios)[3] Partiendo de una historia minimalista y de diálogos rudimentarios, la película recrea una visión de la locura y la irracionalidad humanas que sirve de contrapunto a la riqueza exuberante pero implacable de la selva amazónica. Aunque está basada libremente en la figura histórica de Aguirre, la historia principal es ficticia, como reconocería años más tarde el propio Herzog. Algunos de los personajes y de las tramas podrían estar inspiradas en el relato de Gaspar de Carvajal sobre la expedición por el Amazonas, aunque él no participó en el viaje representado en la película.

Esta cinta fue la primera de cinco colaboraciones entre Herzog y Kinski.[4] El director y el actor tenían distintos puntos de vista sobre el carácter del personaje principal y durante el rodaje sostuvieron varios enfrentamientos. La filmación tuvo lugar en la selva amazónica peruana durante cinco semanas. El reparto y el equipo hubieron de escalar montañas, talar pesados árboles para abrir rutas en distintos lugares de la selva y utilizar balsas construidas por los nativos para atravesar los rápidos del río.

Aguirre, der Zorn Gottes recibió el reconocimiento de la crítica y rápidamente fue catalogada como película de culto. Varios críticos de cine la han certificado como una obra maestra y aparece en la lista de las cien mejores películas de todos los tiempos elaborada por la revista Time. Sus elementos narrativos y su estilo visual ejercieron una fuerte influencia en la cinta Apocalypse Now de Francis Ford Coppola.

Argumento

En 1560, un grupo de conquistadores españoles comandado por Gonzalo Pizarro ( Alejandro Repullés) y un centenar de esclavos indígenas marchan desde el recién conquistado imperio incaico en los Andes hacia las selvas del este en busca del legendario reino de El Dorado. El día de Nochevieja, la expedición agota sus recursos, lo que les dificulta continar su trayectoria. Por ello, Pizarro ordena a un grupo de cuarenta hombres reconocer el terreno y obtener recursos mediante la construcción de balsas. Si esta delegación no volviera en el plazo de una semana se los consideraría perdidos. Pizarro elige para esta tarea a Pedro de Ursúa ( Ruy Guerra) como comandante del convoy, a Lope de Aguirre ( Klaus Kinski) como su segundo al mando, al representante de la familia real española Fernando de Guzmán ( Peter Berling) y al hermano Gaspar de Carvajal ( Del Negro) para extender la palabra de Dios. También acompañan a la expedición, en contra de la opinión de Pizarro, la prometida de Ursúa, Inés de Atienza ( Helena Rojo), y la hija adolescente de Aguirre, Flores ( Cecilia Rivera).[5]

Klaus Kinski durante una de las escenas de la película.

Durante su viaje por el río, una de las balsas se ve atrapada en un remolino ante la imposibilidad del resto del grupo de rescatar a sus pasajeros. A la mañana siguiente, la embarcación aparece con su tribulación muerta y con dos desaparecidos. Ursúa propone rescatar los cadáveres para un entierro apropiado. Sin embargo, a sabiendas de que esto ralentizaría la expedición, Aguirre sugiere a Perucho, uno de los hombres, que los cañones se estaban oxidando...; entonces, este dispara el cañón contra la balsa y los cuerpos se pierden en el agua.

Por la noche, la crecida del río barre las balsas restantes. Una vez que el tiempo establecido para la misión de exploración llega a su fin, Ursúa decide regresar al grupo de Pizarro. No obstante, Aguirre lidera un motín contra el comandante y les recuerda a sus hombres que Hernán Cortés conquistó un imperio en México gracias a haber desobedecido las órdenes. La sublevación tiene éxito y Aguirre coacciona a los soldados para que elijan a Guzmán como nuevo líder de la expedición y emperador del nuevo país. Ursúa es condenado a muerte, pero —ante la sorpresa de Aguirre— Guzmán le indulta.

El grupo continúa su trayecto, esta vez en una embarcación de mayor tamaño recién construida. Una pareja indígena se acerca tranquilamente en canoa y es capturada por los exploradores. Cuando el hombre muestra su confusión ante un ejemplar de La Biblia, el hermano Carvajal ordena su muerte por blasfemia. Fernando de Guzmán, ya proclamado emperador del grupo, se alimenta de las pocas provisiones que les quedan, mientras los hombres mueren de hambre, y ordena expulsar de la barca al único caballo de la expedición debido a que le molesta. Poco después, Guzmán es encontrado estrangulado cerca de la letrina. Tras la muerte de éste, Aguirre se proclama líder y ordena desembarcar en tierra para ahorcar a Ursúa. Tras la muerte de su prometido, Inés camina hacia la selva hasta desaparecer. Por su parte, el grupo ataca un pueblo indio, donde varios soldados mueren por las flechas y las lanzas de los nativos que se defendían.

De nuevo en la embarcación, los hombres, a causa del hambre, empiezan a delirar y algunos mueren. Tras una serie de ataques finales, realizados por atacantes desconocidos, los supervivientes mueren víctimas de las flechas, entre ellos la adolescente Flores de Aguirre. Sólo su padre se mantiene con vida, mientras la barcaza, infestada de monos, va a la deriva. La película finaliza con un enloquecido Lope de Aguirre solo sobre la balsa, donde indica su deseo de gobernar el nuevo continente con su hija como esposa.[3]

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