Advertencia Miranda

La Advertencia Miranda, Reglas Miranda o Derechos Miranda (en inglés Miranda warning, Miranda ruling o Miranda rights), es una comunicación que los agentes de policía en Estados Unidos deben hacer a toda persona que haya sido arrestada.

El formato típico de la Advertencia Miranda es el siguiente:

Tiene el derecho a guardar silencio. Cualquier cosa que diga puede y será usada en su contra en un tribunal de justicia. Tiene el derecho de hablar con un abogado y que un abogado esté presente durante cualquier interrogatorio. Si no puede pagar un abogado, se le asignará uno pagado por el gobierno. ¿Le han quedado claro los derechos previamente mencionados?[1]

Fue establecida después de que la Corte Suprema de los Estados Unidos resolviera en el caso " Miranda contra Arizona" de 1966, que la confesión del acusado Miranda realizada a la policía, no era admisible como prueba, debido a que no había sido debidamente informado de que tenía derecho a guardar silencio y a contar con la asistencia de un abogado y que cualquier declaración suya podría ser utilizada como prueba en su contra. El criterio fue ratificado por la Corte Suprema en el caso "Dickerson" del año 2000.[3]

Miranda vs. Arizona

En 1963, Ernesto Arturo Miranda fue detenido por secuestro y violación, lo cual confesó sin ninguna advertencia de su derecho constitucional a guardar silencio, o su derecho de tener un abogado presente. En el juicio, el fiscal ofreció sólo su confesión como prueba y Miranda fue condenado.

La Corte Suprema resolvió (Miranda v. Arizona, 384 U.S. 436 1966) que Miranda había sido intimidado durante su interrogatorio y que no había entendido su derecho a no incriminarse ni su derecho a ser asistido por un abogado. Sobre esas bases, la Corte revocó el fallo anterior. Miranda fue luego condenado en otro juicio, con testigos que declararon en su contra y otras pruebas presentadas. Cumplió 11 años de condena.

Irónicamente, cuando años después Miranda fue asesinado en una pelea de cuchillos, a su homicida se le leyeron los derechos Miranda, los cuales invocó para no tener que declarar.

En 2000, el uso de los derechos Miranda volvió a surgir ante la Corte Suprema ( Dickerson contra Estados Unidos, 530 U.S. 428 2000). El tribunal reafirmó el rol del precedente anterior.[2]

Other Languages