Actividad naval del Eje en aguas australianas

Aunque Australia estaba muy alejada de los frentes principales, hubo una considerable actividad naval en aguas australianas durante la Segunda Guerra Mundial. Un total de 54 buques de guerra y submarinos de las marinas alemana y japonesa entraron en aguas australianas entre 1940 y 1945 y atacaron buques, puertos y otros blancos. Entre los ataques más conocidos están el hundimiento del crucero de la marina australiana Sídney por un corsario alemán en noviembre de 1941, el bombardeo aéreo de Darwin en febrero de 1942 y el ataque con minisubmarinos en la bahía de Sídney en mayo de 1942. Además muchos buques mercantes aliados fueron dañados o hundidos cerca de la costa australiana por submarinos y minas navales. Los submarinos japoneses también bombardearon varios puertos australianos y aviones transportados por submarinos sobrevolaron varias ciudades australianas.

La amenaza del Eje fue incrementándose paulatinamente, y hasta 1942 se limitó a los ataques de mercantes armados alemanes. El nivel de actividad naval del Eje alcanzó su punto máximo en la primera mitad de 1942, cuando submarinos de la Armada Imperial Japonesa realizaron patrullas antibuque en la costa australiana y la aviación naval japonesa atacó varias ciudades en el norte de Australia. La ofensiva submarina se reanudó en la primera mitad de 1943, pero fue cancelada cuando los aliados forzaron a los japoneses a ponerse a la defensiva. Pocos navíos del Eje operaron en aguas australianas entre 1944 y 1945, y su presencia causó un impacto limitado.

Debido a la naturaleza esporádica de los ataques del Eje y al relativamente pequeño número de buques y submarinos que tomaron parte en ellos, Alemania y Japón no consiguieron interrumpir el tráfico naval australiano. Aunque los aliados se vieron obligados a desplegar una significativa cantidad de recursos para defender la navegación en aguas australianas, esto no tuvo un impacto notable en el esfuerzo de guerra australiano o en las operaciones norteamericanas en el sudoeste del Pacífico.


Sistema defensivo australiano

Defensa costera australiana, en 1942.

A lo largo de este artículo se considerará “aguas australianas” como, hablando en sentido amplio, el área bajo responsabilidad militar naval australiana antes del inicio de la guerra. Esta vasta área abarcaba las aguas alrededor de Australia y de Nueva Guinea oriental y se extendía al sur hasta la Antártida. De este a oeste se extendía desde 170º este en el océano Pacífico, hasta 80º este en el océano Índico y de norte a sur iba desde el ecuador hasta la Antártida.[1] Mientras que la mitad oriental de Nueva Guinea era una posesión colonial australiana durante la Segunda Guerra Mundial y estaba incluida dentro de la responsabilidad naval australiana, las operaciones japonesas en estas aguas formaban parte de las campañas de Nueva Guinea y de las Islas Salomón y no iban dirigidas contra Australia.

La defensa de Australia fue la preocupación principal de la Marina Real de Australia durante la guerra. Aunque los buques de su flota prestaron frecuentemente servicio fuera de aguas australianas, buques de escolta y dragaminas estaban disponibles permanentemente. Estos escoltas recibían apoyo de un pequeño número de buques de guerra mayores, como cruceros y mercantes artillados como protección contra los corsarios de superficie. Aunque los transportes de interés militar recibieron escolta desde el inicio de la guerra, no se creó un sistema de convoyes en Australia hasta junio de 1942. Las autoridades australianas, sin embargo, cerraron a la navegación puertos en diversas ocasiones con motivo del avistamiento -real o supuesto- de buques de guerra o minas enemigas ya antes de dicha fecha.

La Real Fuerza Aérea Australiana -RAAF, por sus siglas en Inglés- era también responsable de la protección de la navegación dentro del área de responsabilidad australiana.[2]


Durante la guerra los aviones de la RAAF escoltaron convoyes y realizaron reconociminetos y patrullas antisubmarinas desde bases australianas. Los tipos de aviones más usados para las patrullas marítimas fueron los Anson, Bristol Beaufort, Consolidated Catalina y Lockheed Hudson. Tras el estallido de la guerra en el Pacífico se estacionaron escuadrones de caza para proteger puertos clave australianos y escoltar buques en áreas donde se creía que había riesgo de sufrir ataques aéreos.

Las fuerzas navales aliadas asignadas a Australia fueron incrementadas considerablemente tras la entrada de Japón en la guerra y el inicio de los envíos militares de Estados Unidos a Australia. Estas fuerzas navales estaban apoyadas por un notable incremento de la fuerza de patrulla marítima de la RAAF y la llegada de aviones de patrulla de la armada estadounidense. Tras los primeros ataques submarinos japoneses se implementó un sistema d econvoyes entre los puertos australianos. Al terminar el conflicto la RAAF y la RAN habían escoltado 1.100 convoyes a lo largo de la costa australiana.[3] A medida que el frente se desplazaba hacia el norte y los ataques en aguas australianas se hacían menos frecuentes se redujo considerablemente el número de navíos y aviones asignados a la protección de buques.

Además de las fuerzas aéreas y navales destinadas a la protección de la navegación en aguas australianas, se construyeron defensas fijas para proteger los principales puertoas australianos. el ejército australiano fue responsable de desarrollar y manejar las defensas costeras que protegían los puertos d elos ataques de corsarios de superficie enemigos. Generalmente estas defensas consistían en varios cañones fijos defendidos por cañones antiaéreos e infantería.[4] Las defensas costeras del ejército se ampliaron considerablemente a medida que se incrementaba la amenaza para Australia entre 1940 y 1942, y alcanzaron su fuerza máxima en 1944. La Marina Real Australiana fue la responsable de desarrollar y manejar las defensas de costa en los principales puestos australianos. Estas defensas consistían en barreras submarinas y minas apoyadas por pequeñas patrulleras y se ampliaron notablemente durante la guerra. La Marina Real Australiana tendió campos de minas en aguas australianas a partir de agosto de 1941.

Aunque las fuerzas navales y aéreas disponibles para la portección de la navegación en aguas australianas nunca fue suficiente como para vencer un ataque a gran escala, demostraron ser suficientes para realizar patrullas defensivas contra los esporádicos y generalmente prudentes ataques realizados por las marinas del Eje durante la guerra.[5]

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