A Man for All Seasons

A Man for All Seasons (en español: Un hombre para todas las estaciones, estrenada como Un hombre para la eternidad en España y El hombre de dos reinos en Hispanoamérica) es una película británica dramática- histórica de 1966 dirigida por Fred Zinnemann y protagonizada por Paul Scofield, Wendy Hiller, Leo McKern, John Hurt y Robert Shaw. La historia narra los últimos años en la vida del hombre de leyes, estadista, escritor, humanista, traductor y filósofo Tomás Moro, ampliamente considerado el "padre" del pensamiento político moderno (junto a Maquiavelo y otros), gracias a su clásico libro Utopía.

La película ganó 6 Óscar en 1966 y 7 BAFTA en 1968. Está basada en una obra de teatro de Robert Bolt, guionista también de la película. Se representó con éxito durante años en Londres. De hecho, el actor principal, Paul Scofield, un veterano actor teatral, representaba a Tomás Moro también sobre el escenario. La primera versión de esta obra fue escrita por Bold en 1954 para la BBC Radio. Adaptada para la escena, se estrenó en Londres en el Globe Theatre (hoy Gielgud Theatre) el 1 de julio de 1960. En Broadway, el estreno tuvo lugar el 22 de noviembre de 1961, en el ANTA Playhouse. Paul Scofield, que ya había representado el papel protagonista en el West End londinense, también actuó en Broadway en el año 1962, ganando un Tony Award.

Argumento

La película se abre con el cardenal Wolsey ( Orson Welles), llamando a sir Tomás Moro ( Paul Scofield) a su palacio en Hampton Court. Deseando su apoyo en la obtención del divorcio del Papa de manera que el Rey pueda casarse con Ana Bolena, Wolsey regaña a Moro por ser el único miembro del Consejo Privado que argumenta en contra de él. Cuando Moro afirma que el papa nunca concederá un divorcio, queda escandalizado por la sugerencia de Wolsey que apliquen "presión" para forzar el tema. Moro rechaza ayudar.

Volviendo por el río Támesis a su propiedad de Chelsea, Moro se encuentra con Richard Rich ( John Hurt), un joven conocido de Cambridge que espera junto al muelle por su regreso. Rich le pide a Moro un puesto en la corte, pero Moro, citando las diversas corrupciones allí, le aconseja que en lugar de ello se convierta en maestro. Al entrar en la casa, Moro se encuentra con su hija Meg ( Susannah York) con un joven protestante llamado William Roper ( Corin Redgrave), quien anuncia su deseo de casarse con ella. Moro, un devoto católico, anuncia que su respuesta es "no" mientras Roper siga siendo un " hereje".

Wolsey muere cuando había sido alejado de la corte en desgracia, habiendo fracasado a la hora de obtener el divorcio del papa. El rey Enrique VIII ( Robert Shaw) nombra a Moro como Lord Canciller de Inglaterra. Poco después, el rey llega en barcaza a Chelsea para preguntar por su divorcio. Sir Thomas, no deseando admitir que su conciencia le prohíbe disolver lo que él considera un matrimonio válido, permanece sin conmoverse conforme el Rey alterna amenazas con promesas del favor real. Cuando Moro finalmente se refiere a Catalina como "la Reina," el Rey explota en un ataque de furia. Marchándose enfurruñado, el rey Enrique regresa a su barcaza y ordena a los remeros que se marchen. Sus cortesanos se quedan detrás corriendo por el lodo y dentro del río para alcanzarla mientras el Rey se ríe histéricamente.

Roper, a partir de la discusión de Moro con el Rey, revela que sus opiniones religiosas se han alterado considerablemente. Declara que atacando la Iglesia católica, el Rey se ha convertido en "el ministro del Demonio". Un aterrorizado Moro le ruega que sea más precavido cuando Rich llega, pidiéndole de nuevo una posición en la corte. Cuando Moro de nuevo rehúsa, Rich denuncia al mayordomo de Moro como un espía de Thomas Cromwell ( Leo McKern), uno de los enemigos de Moro en la corte. Ahora él y su familia, incluyendo su esposa Alice ( Wendy Hiller) descubren la desagradable verdad: Rich está siendo manipulado por Cromwell para que espíe a Moro. Conforme un humillado Rich se marcha, la familia de Moro le pide que haga arrestar a Rich. Moro lo rechaza, afirmando que Rich, aun siendo peligroso, no ha quebrantado ninguna ley. Aún buscando una posición en la corte, Rich se apunta al mecenazgo de Cromwell y se une a él en su intento de hacer caer a Moro.

El rey Enrique, cansado de esperar un divorcio de la Santa Sede, se declara a sí mismo "Cabeza suprema de la Iglesia de Inglaterra." Exige que tanto los obispos como el Parlamento renuncien toda obediencia a la Santa Sede. Moro renuncia silenciosamente a su puesto como Canciller antes que aceptar la nueva orden. Conforme hace eso, su amigo íntimo, Thomas Howard, III duque de Norfolk ( Nigel Davenport), intenta conocer su opinión como parte de una conversación amistosa sin ningún testigo presente. Moro, sin embargo, conoce que el tiempo para hablar libremente de tales materias ha acabado.

El rey no resulta calmado. Exige que Moro acuda a su boda con Ana Bolena ( Vanessa Redgrave). Moro rechaza y lo llaman de nuevo a Hampton Court, ahora ocupado por Cromwell. Moro es interrogado en sus opiniones pero rechaza responder, citando como su derecho bajo el Derecho de Inglaterra. Cromwell declara enfadado que el rey lo ve ahora como un traidor. Moro regresa a casa y le sale al paso su hija, Meg le informa que un nuevo juramento sobre el matrimonio está puesto en marcha y que deben asumirlo todos bajo la pena de alta traición. Incapaz de encontrar ningún subterfugio que le permita asumir el juramento, Moro rechaza asumirlo y es apresado en la Torre de Londres.

A pesar de las tácticas de presión de Cromwell, la sutil manipulación del arzobispo Thomas Cranmer ( Cyril Luckham), y las peticiones de ambos Norfolk y su familia, Moro permanece firme en su rechazo a asumir el juramento. Cuando finalmente es presentado en juicio, permanece en silencio hasta después de ser condenado por traición a base del testimonio perjuro de Richard Rich. Es entonces informado de que Rich ha sido promovido a Fiscal general de Gales como recompensa.

Ahora no teniendo nada más que perder, Moro enfadado denuncia la naturaleza ilegal de las acciones del Rey, citando la base bíblica por la autoridad del Papado sobre la Cristiandad. Él más tarde declara que la inmunidad de la Iglesia del Estado interfiere es garantizada tanto por la Magna Carta y en el propio Juramento de Coronación del propio Rey. Conforme los espectadores gritan en protesta, Moro es condenado a muerte.

Más tarde, afuera de la Torre de Londres, Moro hace la señal de la cruz y se arrodilla ante el hacha del verdugo. Un narrador entona el epílogo.

La cabeza de Tomás Moro quedó clavada en la Puerta del traidor durante un mes. Luego su hija, Margaret, la quitó de allí y la conservó hasta su muerte. Cromwell fue decapitado por alta traición cinco años después de Moro. El arzobispo fue quemado en la estaca. El duque de Norfolk tenía que haber sido ejecutado por alta traición pero el rey murió de sífilis la noche antes. Richard Rich se convirtió en Canciller de Inglaterra y murió en su lecho.

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