Año valiano

Un año valiano es una medida de tiempo ficticia creada por el escritor británico J. R. R. Tolkien para medir el paso de los acontecimientos en las historias de su legendarium tras la llegada de los ainur a Arda.[2]​ Estos años reciben su nombre los los valar (singular vala), los más poderosos de los ainur.

Tolkien creó esta medida del tiempo para superar la dificultad de aplicar una cronología a un mundo ficticio en el que (aún) no existían el Sol u otros astros; y mantuvo su uso incluso para la descripción de acontecimientos en épocas que ya disponían de otros ritmos fijos con los que establecer la duración del año: los años de las Lámparas, los de los Árboles o los del Sol. Sin embargo, aunque se supone que los años valianos siguieron contabilizándose en Aman tras el primer amanecer, Tolkien no proporciona ninguna fecha en años valianos tras ese punto, por lo que los acontecimientos de Beleriand narrados en El Silmarillion o los de la Tierra Media narrados en El hobbit o El Señor de los Anillos se cuentan en otras medidas de tiempo.

Concepción y creación

Al contrario que otros calendarios creados por Tolkien para ambientar su legendarium, el valiano no llegó a tener una forma completa y definitiva.[5]

Sin embargo, en la década de 1950, el autor decidió usar un valor mucho más grande, de 144 años solares por cada año valiano, e incluyó este concepto en sus «Apéndices» a El Señor de los Anillos como la duración de un «año élfico» (el yen).[3]​ Otros autores opinan que Tolkien describe el tiempo como si fluyera más lentamente en Aman, de modo que un año valiano «se sentiría» como el paso de un único año solar, a pesar de tener una duración «real» mucho mayor.[cita requerida]