Éxtasis de Santa Teresa

Éxtasis de Santa Teresa
Ecstasy St Theresa SM della Vittoria.jpg
Autor Gian Lorenzo Bernini
Creación Entre 1645 y 1652
Ubicación Iglesia de Santa María de la Victoria, Roma, Italia.
Estilo Barroco
Material Mármol
Dimensiones 351 cm
Coordenadas 41°54′17″N 12°29′39″E / 41.90472222, 41°54′17″N 12°29′39″E / 12.49416667
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El Éxtasis de Santa Teresa también conocido como la Transverberación de Santa Teresa (en italiano: L'Estasi di Santa Teresa o Santa Teresa in estasi o Transverberazione di santa Teresa) es un grupo escultórico en mármol obra del escultor y pintor Gian Lorenzo Bernini, de estilo barroco. Fue realizada entre 1647 y 1651, por encargo del cardenal Cornaro, para ser colocada donde iría su tumba, en la Iglesia de Santa María de la Victoria (Santa Maria della Vittoria), en Roma, donde actualmente se encuentra, en la llamada Capilla Cornaro.[1] Santa Maria della Vittoria es una basílica del siglo XVII erigida para conmemorar la victoria del emperador Fernando II en la Batalla del Monte Blanco.

Una de las estancias más importantes de la iglesia es la Capilla de Cornaro, en la que se encuentra la escultura de Bernini "El Éxtasis de Santa Teresa". Se trata de una de las obras más destacadas de la escultura barroca.[2]

El extasis de Santa Teresa está considerada una de las obras maestras de la escultura del alto barroco romano. Retrata la imagen de Santa Teresa de Ávila durante el don místico de la transverberación que describe en su Libro de la Vida. De acuerdo a lo que propone el intelectual español Luis María Ansón, Santa Teresa entró en éxtasis influenciada por San Juan De la Cruz. Según este escritor hispánico miembro de la Real Academia Española de la Lengua, Santa Teresa " Admiró a San Juan de la Cruz, 27 años más joven que ella... Y no me extraña que, conversando con el poeta de Llama de amor viva, Teresa de Jesús entrara en éxtasis. Gian Lorenzo Bernini condensó el arrobamiento teresiano en una bellísima escultura. "[3]

La iglesia ha crecido en popularidad y recibe mayor número de turistas desde su aparición en el libro y la película "Ángeles y Demonios" de Dan Brown.

Historia

Nacido en Napoles en 1598, Bernini es el gran genio del barroco italiano, el heredero de la fuerza escultórica de Miguel Ángel y principal modelo del Barroco arquitectónico en Europa. Aprendió los rudimentos de la escultura en el taller de su padre, Pietro (1562-1629), un escultor manierista de cierto relieve. Fue también su padre quien lo puso en contacto con algunos de los mecenas más importantes de su tiempo, lo que le permitió manifestar su talento de una forma bastante precoz. En sus obras más tempranas (Eneas, Anquises y Ascanio, El rapto de Proserpina) resultan ya evidentes la ruptura con el manierismo tardío y una concepción radicalmente distinta de la escultura; el intenso dramatismo, la grandiosidad y la búsqueda de efectos escenográficos están ya presentes en estas primeras creaciones. En 1629, Bernini fue nombrado arquitecto de la basílica de San Pedro por el papa Urbano VIII. Desde entonces hasta su muerte trabajó ininterrumpidamente para los sumos pontífices, salvo un cierto paréntesis durante el pontificado de Inocencio X, quien prefirió a otros artistas y le encargó pocas obras. De sus realizaciones para San Pedro destacan el gran baldaquino sobre el altar mayor y el grupo escultórico de los Padres de la Iglesia que, observado a través de las columnas del baldaquino, ofrece efectos de una gran fuerza teatral, tal como pretendía el artífice. Su mejor aportación a la basílica de San Pedro fue, sin embargo, la columnata que rodea la plaza, justo delante del templo, que le ha valido elogios continuos por su armonía y sus efectos escenográficos... Aunque en menor medida, Bernini trabajó también para mecenas privados, y fruto de esa colaboración es la obra quizá más representativa de su estilo escultórico, el Éxtasis de santa Teresa. Resulta difícil concebir una mayor intensidad dramática y una mayor fuerza dinámica en una realización de pequeñas dimensiones ejecutada mediante un tratamiento exquisito del mármol. Por su condición de elemento para la decoración de una capilla y sus magníficos efectos de claroscuro, se considera esta obra como un compendio magistral de las tres artes mayores, arquitectura, escultura y pintura, y por ello ha quedado como modelo incomparable de la escultura barroca.[4]

Todo el conjunto fue supervisado y completado por Bernini entre 1647 y 1652 durante el papado de Inocencio X. Durante este tiempo, Bernini había caído en desgracia debido a que se le relacionó con los gastos excesivos del papado de Urbano VIII, lo que le privó en gran medida del mecenazgo pontificio, aunado al hecho de que el papa Inocencio dio mayor preferencia al rival artístico de Bernini, Alessandro Algardi.[5]

De esta manera, Bernini estaba disponible para ser contratado por patrones privados, entre ellos, el cardenal veneciano Federico Cornaro ( 1579- 1673), que había elegido la iglesia de Santa Maria della Vittoria de los carmelitas descalzos como su capilla de enterramiento.

Cornaro tenía razones para evitar que lo enterrasen en Venecia, puesto que su nombramiento como cardenal por el papa Barberini Urbano VIII, realizado mientras su padre Giovanni era dogo, había creado cierto escándalo en su ciudad natal y generado enfrentamientos dentro de las familias. Eligió la capilla izquierda de la iglesia, donde previamente se encontraba una representación de San Pablo en éxtasis, que fue reemplazada con una imagen de Santa Teresa de Jesús, escritora mística, reformadora y primera santa carmelita, cuya canonización, llevada a cabo en 1622, era reciente, mientras sufre un éxtasis provocado por el flechazo de un querubín.[6]

Se completó en 1652 costando la por entonces exorbitante suma de 12.000 escudos (unos 120,000 dólares).[7]

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