¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?

¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?
de  Philip K. Dick Ver y modificar los datos en Wikidata
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Género Novela filosófica y novela post-apocalíptica Ver y modificar los datos en Wikidata
Idioma Inglés Ver y modificar los datos en Wikidata
Título original Do Androids Dream of Electric Sheep? Ver y modificar los datos en Wikidata
Editorial
País Estados Unidos Ver y modificar los datos en Wikidata
Fecha de publicación 1968 Ver y modificar los datos en Wikidata
ISBN 2-85184-066-5 Ver y modificar los datos en Wikidata
OCLC 34818133 Ver y modificar los datos en Wikidata
Serie
¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? Blade Runner 2: The Edge of Human Ver y modificar los datos en Wikidata
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¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? (en inglés: Do Androids Dream of Electric Sheep?) es una novela corta de ciencia ficción del subgénero cyberpunk del autor Philip K. Dick (1928-1982) publicada inicialmente en 1968. Fue adaptada libremente por Ridley Scott en la película Blade Runner de 1982.[1] Dick murió ese mismo año, antes de que se estrenara la película.

La acción se sitúa en un mundo lleno de polvo radiactivo después de una guerra nuclear que terminó matando a la mayoría de los animales, esto lleva a que la gente tenga animales eléctricos. El protagonista es Rick Deckard, un ex-policía y experto cazador de androides renegados, tarea a la que él mismo se refiere como retirar. En la historia tendrá que retirar a un grupo de androides de última generación, modelo denominado Nexus 6, que tienen como peculiaridad ser casi idénticos a seres humanos, que han llegado hasta la Tierra huyendo desde una colonia espacial debido a las terribles condiciones a las que estaban sometidos.

La novela, uno de los clásicos del autor, trata temas como el impreciso límite entre lo artificial y lo natural, la decadencia de la vida y la sociedad, y aborda diversos problemas éticos sobre los androides. También, dado su estética y descripciones de un mundo destruido, abandonado, donde la tecnología es omnipresente, dentro de la ciencia ficción se la puede enmarcar en el subgénero cyberpunk.

Conceptos y argumento

¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? transcurre en 1992 (2021 en algunas ediciones más recientes de la novela), varios años después de la lluvia radioactiva provocada por la Guerra Mundial Terminal, que destruyó gran parte de la tierra. Este polvo radiactivo que contamina gran parte de la tierra no se había originado en ningún país y no había sido previsto, y sin embargo, se había ido extendiendo hasta abarcar gran parte del globo.

Como consecuencia, las Naciones Unidas alientan y animan a la gente a emigrar a colonias fuera de la tierra para preservar a la raza humana de los efectos del polvo radiactivo producido por la guerra. La ONU utiliza medios como la televisión para promover la emigración, mediante frases como «¡Emigra o degenera! ¡Elige!». Uno de los incentivos es que cada familia que decida emigrar recibirá un androide sirviente hecho a medida. En la novela el término «androide» es usado generalmente para referirse a seres artificiales de composición biológica –«Androide Orgánico» según el libro—, sin embargo en la ciencia ficción moderna el término ha llegado a significar a máquinas no-biológicas, p. ej.: los robots.

Las personas que permanecen en la tierra viven en ciudades caóticas donde la radiación causa enfermedades y daña sus genes. Todos los animales están en peligro de extinción: el polvo radiactivo ha matado todas las aves y diezmado a las otras especies animales.

Tener y cuidar un animal se considera un símbolo de estatus social y una responsabilidad moral, dependiendo en la rareza de la especie. Los animales se compran y venden tomando como referencia el último número de la revista Sydney de aves y animales; los animales figuran allí con el precio del último ejemplar vendido. El alto coste de los animales reales hace prohibitivo para la mayoría de las familias tener uno así que eligen adquirir uno artificial para mantener su posición social. El protagonista de la historia, Rick Deckard, tenía una oveja que murió de tétanos y la remplazó por una réplica eléctrica del animal para mantener las apariencias. Las empresas encargadas de crear, reparar y atender animales eléctricos gozan de popularidad en esta sociedad. Preguntar si el animal del vecino es eléctrico se considera descortés, más aún que averiguar si los dientes, el pelo o los órganos internos de una persona son genuinos.

Los androides son usados en colonias humanas, principalmente la de Marte, pero muchos de ellos huyen a la tierra para escapar de la soledad del planeta rojo y para ser libres de la esclavitud a la que los someten los humanos. Se los fabrica con elementos completamente orgánicos y son físicamente indistinguibles de las personas. Funcionarios como Deckard rastrean y «retiran» androides fugitivos que generalmente se hacen pasar por humanos pues su estadía en la Tierra está prohibida. Luego de ser retirado se realiza una análisis de médula a los restos del androide para comprobar que no se haya asesinado a un ser humano. Debido a diferencias en el nervio vago, un androide puede suicidarse con sólo contener la respiración.

Es necesario para los cazadores de recompensas aplicar test como el de empatía de Voigt-Kampff para diferenciar humanos de androides. El test mide la reacción y el movimiento de los ojos en respuesta a disparadores emocionales, muchos de los cuales involucran maltrato a los animales. Como los androides no pueden sentir empatía, su respuesta emocional es significativamente diferente a la de los seres humanos, ya sea que en intensidad o en tiempo de respuesta. El test de Boneli, algo más sencillo, mide la velocidad de respuesta del Arco Reflejo que se produce en los ganglios superiores de la columna vertebral.

Otro de los instrumentos de la novela es el «Órgano de Ánimos Penfield», llamado así por el neurólogo Wilder Penfield, que induce emociones en los usuarios. El usuario puede marcar un número y experimentar de forma automática cierto humor o emoción. Ejemplos incluyen: «Conciencia de las múltiples posibilidades que el futuro me ofrece» (481), «Reconocimiento satisfactorio de la sabiduría superior del marido en todos los temas» (594), «Deseos de ver la televisión, no importa lo que haya» (888), «Descanso reparador y merecido» (670) y «Deseo de marcar» (3). Muchos usuarios tienen un programa diario de ánimos.

El icono cultural más significativo de la tierra es el «Amigo Buster», el jovial presentador del «talk show» de humor «El Show del Amigo Buster», que hace simultáneamente un programa de radio y televisión 23 horas al día, de donde algunos personajes en la novela infieren que se trata de un androide. Buster ataca frecuentemente en sus programas el mercerismo.

Mercerismo

El mercerismo es un prominente movimiento religioso/filosófico de La Tierra. El movimiento está basado en la historia de Wilbur Mercer, un hombre que vivió antes de la Guerra. Él se esfuerza para revertir la putrefacción, la decadencia del mundo tumba y ascender de nuevo a la tierra escalando una inmensa cuesta. Sus adversarios le lanzan rocas a lo largo del camino, hasta que Mercer alcanza la cima, y el ciclo vuelve a empezar otra vez. Los seguidores del mercerismo agarran las asas de una «caja de empatía» que funciona con electricidad, mientras observan un monitor que muestra patrones aparentemente sin sentido hasta que se agarran las manijas. Después de un corto intervalo, el usuario se siente transportado al mundo de Wilbur Mercer, donde sumerge su mente en una experiencia compartida con todos los que estén usando una caja de empatía en el momento. Los usuarios de las cajas de empatía, al utilizarla, reviven en carne propia el eterno ascenso de Mercer y sienten cómo las piedras los golpean, al igual que golpearon a Mercer. Los de las cajas empáticas, resienten el ascenso de Mercer, sienten el sufrimiento de Mercer, entre todos los usuarios se comparten emociones.

El mercerismo mezcla el concepto de una deidad con un ciclo de vida-muerte-renacimiento, al modo de Jesucristo, con la importancia de la unión y la empatía. Es muy importante para los merceristas compartir, cuando sienten que lo necesitan, sus sentimientos. Creen que si una persona tiene un sentimiento de felicidad es inmoral que se lo guarde para sí misma y no se «funda con Mercer en acto de gratitud». Del mismo modo, una persona al sentirse deprimida puede paliar su depresión fundiéndose con Mercer. Cuando una persona se “funde” a través de la caja comparte sus sentimientos con todos los demás. Así, si una persona tiene un sentimiento de pesar, todas las demás podrán sentir una pequeña porción de ese sufrimiento, del mismo modo con la alegría o la felicidad. Una conversación entre Rick y su esposa sobre esta experiencia, resulta especialmente esclarecedora (pág. 179):

«Una vez me ocurrió: me fundí y alguien acababa de adquirir un animal. Y otro día –sus rasgos se oscurecieron por un instante; el placer se había disipado-, sentí a una persona cuyo animal había muerto. Otros tenían alegrías que compartir... Yo no tenía ninguna, como sabes; pero eso reanimó a esa persona. Uno puede llegar hasta un suicida en potencia; lo que uno tiene, lo que uno siente, puede... —Ellos recibirán nuestra alegría —replicó Rick—, pero nosotros cambiaremos lo que sentimos por lo que ellos sienten y la perderemos. [...] —No perderemos realmente lo que sentimos, si lo tenemos claramente en el espíritu. Nunca has sentido del todo la fusión, ¿verdad, Rick?».

Philip K. Dick, ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?
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